No cesa el auge de nuevas opciones místicas

Mendoza (Argentina) no es ajena a un fenómeno creciente en el mundo Occidental: la proliferación de propuestas espirituales o terapéuticas alternativas (o complementarias) a las religiones y la medicina tradicionales.

Este auge puede apreciarse en un sencillo indicador. Las vidrieras de muchos bares y negocios o los muros de los quioscos de Ciudad llegan a estar colmados de afiches que ofrecen cursos, clases diarias, conferencias, talleres, seminarios de opciones místicas o sanatorias (algunas con gusto orientalista). Estas van desde las convencionales yoga, reiki, biodanza o autoayuda, hasta las menos populares magia metafísica, constelaciones familiares y soluciones sistémicas o lectura de vibraciones de cuencos de cuarzo.

Cada una tiene sus características, pero varias coinciden en el trabajo con la energía propia para armonizar el interior y el exterior, explican algunos de los ofertantes de estas propuestas. Y coinciden en que si bien no son contradictorias con las religiones judeocristianas, reflejan la necesidad de buscar respuestas trascendentales fuera o a la par de las que ofrece, por ejemplo, la Iglesia Católica.

En este sentido, Sergio Buenanueva, obispo auxiliar de Mendoza, expone: “El hombre está siempre en la búsqueda de Dios y el sentido de la vida, que en la óptica cristiana están unidas; pero a veces una cierta crisis de pertenencia a las religiones tradicionales lleva a estas búsquedas: el hombre es un ser religioso por naturaleza, abierto a la trascendencia, a ir más alla de sí mismo”. Sin dejar de hacerles cierta crítica, asume que muchos recurren a estas propuestas porque “dentro de la Iglesia se vive una crisis muy fuerte, ya que durante años ha primado el compromiso sociopolítico por sobre la sed interna”.

El propio poder interno

Claudia Peppi es facilitadora del grupo Metafísico de Mendoza, que por estos días publicita en las calles céntricas una conferencia de autoayuda basado en Lousie Hay, y dicta clases regulares de metafísica y magia metafísica. Asegura que últimamente el crecimiento en su oferta “ha sido grandísimo: tenemos 18 clases semanales con un total de 60 personas y cada día se suma alguien nuevo, y en los eventos llegamos a reunir a unas 600”.

Lo atribuye a que los mendocinos “están descubriendo su propio poder interno y necesitan conocer los medios de canalizarlo y desarrollarlo, porque esta vida, llena de problemas, puede cambiar y buscan el modo de modificarla”. Resume que la magia es el poder de transformar las cosas y la metafísica enseña a transformar la vida positivamente, a nivel de la personalidad o la experiencia, basado en el conocimiento de uno mismo”.

Agrega que muchos recurren a estas alternativas porque ven que “en el catolicismo o el evangelismo hay elementos que no les cierran del todo y que puede haber algo más: la búsqueda de un Dios que se intuye desde el corazón y que te ama de verdad, en vez de un Dios ogro y castigador”.

Por su parte, Delma López, profesora y didacta de biodanza, que ofrece reiki, constelaciones familiares, que son “terapias que ayudan cuando uno tiene un estado de angustia o depresión, ataques de pánico o estado de desgaste”, asevera que tiene todos los salones de su espacio llenos de interesados. “Buscan actividades para entrar en otro estado de conciencia, más elevado y más profundo. Es la exigencia de este momento por el caos que hay en el entorno y que te derrumba”, señala, destacando que lo suyo son terapias \”complementarias\” que de ninguna manera remplazan a las tradicionales. “Hoy se busca una forma de autosanación, por ejemplo, con meditaciones, para tomar conciencia de que tenemos cuerpos emocionales y mentales, y cambiar la vibración interna”.

Y acota que estas actividades tienen a favor el ser prácticas: “Se va al movimiento y a la acción, y no se quedan en un sermón y en una doctrina”.

Curas con luz y sonido sagrado

“Vibración de cuencos, sesiones de yoga, relajación” reza uno de los tantos afiches que pueden verse en las vidrieras de diversos locales de Ciudad. El aviso pertenece al mendocino Miguel Ángel Ozan, quien en su pagina web se propone como trabajador de la luz y especialista en sonido sagrado.

De hecho, ofrece una sesión de sonido a aquellos que deseen relajarse, enraizarse, equilibrarse o conectarse con la energía ilimitada. Para eso se vale de los cuencos de cuarzo.

En www.miguelcuencos, explica que esos recipientes son matrices circulares “llenas de luz”, hechas de una fundición de 99 por ciento de cuarzo a altas temperaturas y afinados a una nota musical. Por eso, “los cuencos son poderosos instrumentos de luz, que emiten un sonido expansivo, produciendo un efecto curativo en los tejidos más profundos del cuerpo”. Además, “como emiten ecos de templos antiguos, sus ondas son como un cable a tierra que ayuda a crear una energía estable y pacífica, reactivando el entorno”.

El sonido, sostiene Miguel Ángel, lleva al individuo a un estado superior de conciencia, promueve sanación, embellecimiento, inteligencia e iluminación. “Toco los cuencos en forma intuitiva llegando a una comunión con las energías del cristal de cuarzo y combinando mis conocimientos como instructor de yoga”, publica en su web.

Explica que emplea varias medidas de cuencos para diferentes prácticas. Un juego de megacuencos de Templo de 45 cm de diámetro o más para meditaciones grupales y megaconciertos. Un juego de minicuencos para talleres intensivos. Y otro juego de cuencos copa para sesiones individuales. “Son hermosas vasijas de armonización energética y transformación”, acota.

Catolicismo versus New Age y orientalismo

Para el obispo auxiliar de Mendoza, Sergio Buenanueva, muchas de las opciones espirituales o sanatorias alternativas hoy en boga son contrarias a la Iglesia y tienden al individualismo.

“Si bien siento un respeto muy grande por las búsquedas humanas, algunas de estas alternativas están en las antípodas de lo que ofrece el catolicismo, como la New Age y las propuestas orientalistas”, considera el religioso.

Para fundamentar su opinión, señala que en estas prácticas están ausentes “el carácter personal de Dios (y en el catolicismo es muy fuerte la encarnación) y la atención a los más necesitados, o hay tendencia a disolver la religión en el gnosticismo, por lo que se vuelve más intelectual”.

Por el contrario, Claudia Peppi, facilitadora del grupo Metafísico de Mendoza, considera que se puede practicar la metafísica y la magia metafísica sin dejar de ser cristiano, pese a que en esas sesiones se hacen oraciones e invocación de ángeles para atraer energía. “Católico significa universal –destaca–. La Iglesia Católica enseña el amor a Cristo como hijo de Dios. Nosotros también creemos en Cristo, pero en un Cristo interno, dentro de uno, no fuera, vivo en el corazón de uno. Y compartimos esa señal que da el bautismo dentro del catolicismo de que todos somos hijos de Dios”.

Fuente: UNO edición DIGITAL

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Cura no bautizó niño de dos años y llamó fornicario al padre

Un sacerdote católico de una comunidad rural de Costa Rica se negó a bautizar a un niño de dos años y llamó fornicario a su padre, por no estar casado por la Iglesia Católica. El papá del niño también se iba a bautizar pues no lo estaba. El cura “nos comenzó a hacer preguntas que no tenían que ver nada con el bautizo: que si éramos casados, a lo cual respondimos que sí, entonces nos preguntó que si por la Iglesia, a lo cual le dijimos que no. Así, iracundamente nos dijo estas palabras: “¿para qué lo voy a bautizar?, ¿para que siga fornicando?”

Noticia completa en: DIARIO Extra (Costa Rica)

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