El arzobispo Antonio Cañizares vuelve a utilizar el día de Extremadura para lanzar sus proclamas ultras

En la homilía ha criticado el aborto y la manipulación genética, y ha defendido la familia y el matrimonio entre hombres y mujeres, a la vez que ha pedido a la Virgen de Guadalupe que ponga sus ojos de madre sobre estas cuatro cuestiones.

El encargado de presidir la misa en honor de la Virgen de Guadalupe fue el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Monseñor Antonio Cañizares. Recordar la pertenencia de Guadalupe a la Diócesis de Toledo y como en su día Antonio Cañizares afirmó que la Virgen de Guadalupe es patrona de Extremadura “porque la diócesis de Toledo así lo quiere”.

Este reaccionario y rancio eclesiástico ya nos tiene acostumbrados a sus salidos de tono y aprovecha cualquier acto para afirmarse en su ideario intolerante y ultra, con ataques constante contra los homosexuales, la reforma educativa, el divorcio, los sectores de base de la Iglesia, el aborto…

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara; el del Parlamento regional, Juan Ramón Ferreira; y la delegada del Gobierno, Carmen Pereira, también ha asistido, al igual que el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la región, Julio Márquez de Prado; o el rector de la Universidad de Extremadura, Juan Francisco Duque.

Desde instituciones y actos públicos se debería ser respetuosas con las exigencias de pluralidad y tolerancia que corresponden a una sociedad democrática, y es indignante que se proporcione baluarte y púlpito al señor Cañizares

Cada día la intromisión de la jerarquía católica en la vida política es más intolerable. Su actitud de querer imponer a la sociedad española su modelo de familia, de educación,… en definitiva, de querer seguir tutelando la moral de todos los ciudadanos exige una auténtica separación Iglesia-Estado.

Fuente: Kaos en la Red

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