Culpan a una pareja homosexual de provocar la ira de dios y desencadenar un tornado

El pasado martes un tornado causó importantes daños en la Isla de Lewis, en el archipiélago de las Hébridas Occidentales, un remoto rincón de Escocia donde todavía se habla el gaélico y se mantiene una severa tradición presbiteriana. Para el reverendo James Tallach, de la iglesia presbiterana libre de Escocia, se ha tratado de un castigo divino después de que Andrew Robertson (hijo de un presentador de la BBC) y su pareja Craig Atkins decidieran celebrar hace un par de semanas la que ha sido primera unión civil entre homosexuales de la isla.

“Nada bueno viene de desafiar la ley de Dios”, ha argumentado Tallach. La culpa del tornado, sin embargo, no sería exclusiva de la pareja gay que decidió celebrar allí su unión, sino que estaría compartida con el servicio de ferry que desde hace poco tiempo disfruta la isla los domingos, algo considerado absolutamente “inmoral” por la tradición religiosa del lugar, que considera sagrada la observancia del descanso dominical.

Fuente: Dos manzanas

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