Pandemia y religión: Después de más de 150 años, sacan otra vez de la Catedral de México DF al Cristo de la Salud

En una Catedral Metropolitana cerrada a la feligresía a causa del brote de influenza –se permitió la permanencia de 58 personas que antes del mediodía estaban en el recinto, quienes recibieron cubrebocas–, el cardenal Norberto Rivera Carrera celebró misa, la cual fue transmitida por canales católicos de televisión de paga y Radio Centro.

Sin los cánticos y rezos de los cientos de feligreses que cada domingo acuden al templo –con casi cinco siglos de existencia–, el purpurado hizo un llamado a la población para que asuma las medidas de higiene recomendadas por las autoridades de salud, y por primera vez entregó la eucaristía en la mano de los creyentes, y no en la boca, como se acostumbra.

Antes de que concluyera el ritual –”marcado por la incertidumbre”, como describió Rivera Carrera–, el vocero de la arquidiócesis, Hugo Valdemar, informó que, “sin excepción”, se suprimieron las celebraciones religiosas en 530 parroquias y más de mil templos ubicados en la ciudad de México y la zona conurbada.

Puntualizó que es un cierre parcial de los templos. Todas las celebraciones religiosas, incluso bodas y bautizos que impliquen presencia masiva de personas, quedarán suspendidas hasta que la Secretaría de Salud informe que se levanta la contingencia.

Solicitó a fieles y religiosos estar atentos a las indicaciones de las autoridades sanitarias. Templos cercanos a la catedral permanecieron cerrados, y sólo si los creyentes tocaban las puertas podían acceder a los recintos.

Sorpresa

Ante la “incertidumbre provocada por el brote del virus de la influenza”, ministros de la Iglesia católica iniciaron un novenario, y a las seis de la tarde el presbítero Cuauhtémoc Islas presidió la procesión que con la imagen del Cristo de la Salud –la cual tiene 300 años en el recinto religioso– se realizó alrededor de la Catedral Metropolitana

Noticia completa en: LaJornada (México)

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