Brujería y vudú para aterrorizar a las mujeres esclavizadas

El tráfico de mujeres para la prostitución es una industria boyante en Nigeria. La joven aspirante es sometida a un ritual de vudú. La ceremonia –para la que se utiliza uñas, pelo y hasta sangre menstrual– consiste en establecer un pacto con los espíritus que incluye el secreto y el silencio. El alma de la joven queda en manos de esos espíritus que se vengarán si ella denuncia.

Jenifer rompió el pacto. Pero sus explotadores volvieron a arrancarle las uñas y cortarle el pelo para preparar el ritual que debía silenciarla. De nada sirvió, integrada en Barcelona denunció y la red cumplió sus amenazas: asesinaron al padre. Un acto sin precedentes que significa un salto cualitativo en el nivel de violencia de estas mafias.

Fuente: elPeriódico.com

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