Monday, May 30, 2011

De fundamentalismo a fundamentalismo (Rusia)

La antigua URSS puso en marcha uno de los regímenes totalitarios más duros que ha conocido la edad contemporánea. En él las manifestaciones religiosas estaban prohibidas y los creyentes debían de seguir su culto en secreto y en la intimidad de su hogar. Con la caída del régimen y la posibilidad de la participación ciudadana en la política nacional, los diferentes cultos volvieron a realizar prácticas públicas. Sin embargo de todos es conocidos que dar libertad a grupos fundamentalistas significa que tarde o temprano se va a ver coartada la libertad de aquellos que ellos repudian.

De esta forma, ayer una manifestación de homosexuales fue duramente atacada por fundamentalistas ortodoxos en Moscú. La manifestación no había sido autorizada por las autoridades, precisamente por el miedo existente a que los grupos fanáticos religiosos causaran problemas de orden públicos ya que habían amenazado violentamente a los homosexuales. Estos grupos homosexuales, a pesar de todo, se manifestaron porque no entendieron que una marcha pacífica pudiera ser prohibida dando la razón a los violentos, fanáticos y destructores de las libertades individuales. Finalmente la policía intervino para frenar la manifestación, pero los fanáticos aparecieron mostrando sus intenciones fascistas. Esos mismos que hace poco pedían libertad. Pero cuando pedían libertad no lo solicitaban libertad para la sociedad sino libertad para ellos.

Fuente: La Ciencia y sus Demonios

Saturday, May 14, 2011

El arzobispo de Oviedo pide el voto para quienes defienden “la vida, maternidad y la familia”

Arzobispo con ínfulas de cardenal pide voto para partidos de la derrecha, más a la derecha. Lo jodío sería que los pidiera para los de extrema izquierda. El discursito, como siempre, una plastez:

De la GACETA:

Jesús Sanz llama a la participación en las elecciones ya que existen “ejemplos bien recientes, en donde la mentira irresponsable ha ahondado una crisis económica que afecta a un incontable número de personas”.

Monseñor Sanz señala que “se trata de elegir a quienes creíblemente pondrán remedio con el justo empleo de los recursos y la gestión de los presupuestos; de la educación integral no entendida como cincel manipulador al servicio de una ideología; de los más desfavorecidos y sus situaciones de desempleo y vivienda, de la violencia y sus causas en una sociedad frívola y crispada; del desencanto de los jóvenes y la atención social a los ancianos; de la convivencia en un mundo culturalmente plural”.

Ampliar información en: ANTICLERICAL

Munilla irrumpe en la campaña electoral

Munilla irrumpe en la campaña electoral alertando del riesgo de los abanderados del laicismo radical. Según ha asegurado en el transcurso de una conferencia en la tribuna de Nueva Economía, el problema radica en que actualmente se confunde la laicidad -que consiste en la existencia de un Estado neutral ante las creencias religiosas pero que las considera un bien para la sociedad, según ha dicho- y el laicismo. “El laicismo -ha explicado- parte del supuesto de que la vida religiosa es una sensibilidad privada y de que al poder político le corresponde configurar una conciencia moral. Nosotros -ha añadido- asumimos una laicidad sana, pero no un laicismo anticlerical”.

El obispo se ha quejado de que ”en buena parte de los centros públicos no se oferta dicha asignatura, pese a que la legalidad vigente así lo establece”. Después de recordar que, según la Constitución, los poderes públicos deben garantizar a los padres la posibilidad de elegir la educación “moral y religiosa” que deseen para sus hijos, Munilla ha insistido en que numerosos centros públicos “ni siquiera ofertan Religión e, incluso, se presiona a los padres que matriculan a sus hijos en esta asignatura para que renuncien”.

Munilla ha reconocido que en los últimos años la matriculación en la asignatura de Religión ha descendido y ha indicado que puede deberse a la secularización de la sociedad, pero quizás también a que “la no oferta determina la demanda”.

El culpable de todos estos males, según Munilla, es el “laicismo anticristiano”. En su opinión actua de forma “astuta y trabaja por etapas”. Puso como ejemplo la ´ley del aborto: “en un primer momento se legisló para casos extremos y, al final, se reguló el aborto libre”. Según alertó, el proceso con la asignatura de Religión será el mismo. “Primero se pusieron pequeños palitos en la rueda, pero luego se reivindicó su exclusión del sistema público de enseñanza y, finalmente, se terminará por sacar esta materia del currículum de la enseñanza concertada”, aseguró.

Pero, amigo Muni, ¡listo que eres!: vamos poniendo palitos, luego os quitamos la rueda y así probamos a ver si “sus estozais”, como dicen en mi pueblo. Somos astutos y queremos un laicismo antiklerical. He de decirte que con clérigos como tú nuestra empresa resulta más fácil: flaco favor le haces a la religión si la incluyes en las leyes de la oferta y la demanda pero, tú sabrás. Bien es cierto que, según señalan algunos sociólogos, como K. Popper, mucho tiene que ver la ética protestante del calvinismo con el feroz capitalismo pero, encuentro difícil seguir el argumento a la inversa, de hecho, en España, hubo durante muchos, muchísimos años, una amplia oferta de religión en los colegios y, ¡jate tú!, a lo que hemos llegado. Si no fuera por esa rebaba clerical que queda en tantos paisanos nuestros, –que tendremos que ir limando–, y que, es utilizada por la ultraderecha, para meter miedo al Psoe, hace tiempo que la religión y tú mismo estaríais en las parroquias.

Fuente: ANTICLERICAL

Ventajas y desventajas del proselitismo ateo

La principal crítica al proselitismo agresivo del ateísmo es que se trata de una estrategia contraproducente a la difusión de la ciencia, es decir, que induce en los creyentes una actitud menos receptiva. Esta fue la opinión externada por Chris Mooney durante una entrevista en Point of Inquiry. En resumidas cuentas, afirma que la estrategia de crítica frontal de los NeoAteos (ateos que usan a la ciencia como arma contra la religión) hace que los creyentes se tornen aún más defensivos. Mooney, quien es también ateo, opina que la mejor forma de promover la ciencia sería más bien difundiéndola por alguien con quien los creyentes pudieran identificarse, por ejemplo, alguien con quien compartieran, al menos parcialmente, la misma cosmovisión. O cuando menos no asumir una actitud de confrontación excesiva que, movilizando potentes emociones, cancela la posibilidad que se reconsidere la validez de las propias creencias. La asociación directa de ateísmo y ciencia tiene sin duda influencia mediática adversa sobre esta última.

Sin embargo, un artículo reciente da cierta razón de ser
a las campañas en favor de la difusión del ateísmo. El estudio de Gervaís publicado en el Personality and Social Psychology Bulletin encuentra que:

Aunque el prejuicio está típicamente relacionado de forma positiva al tamaño del grupo externo [outgrup], cuatro estudios encontraron evidencia convergente que la prevalencia percibida para el ateísmo reduce el prejuicio anti-ateo.

Es decir, que aunque sería de esperarse que el prejuicio crecería en proporción directa al número de ateos que se percibe existen, sorpresivamente el resultado ha sido una disminución de las ideas negativas que el público creyente tiene de ellos. Tanto el hecho que los ateos tengan cada vez menos reparos en admitir públicamente su descreencia. como el ser uno de los grupos en mayor crecimiento, por lo visto ha empezado a tener efecto sobre la reputación de que gozan.

Fuente: Aletheia