Friday, November 26, 2010

Carl Sagan: a lo largo de la historia del mundo, posiblemente ha habido miles de religiones distintas

A lo largo de la historia del mundo, posiblemente ha habido miles de religiones distintas. Hay también una piadosa creencia bien intencionada, según la cual todas son fundamentalmente idénticas. En términos de una resonancia psicológica subyacente, puede haber efectivamente importantes semejanzas en los núcleos de muchas religiones, pero en cuanto a los detalles de la liturgia y de la doctrina, y en las apologías consideradas autenticantes, la diversidad de las religiones organizadas resulta sorprendente. Las religiones humanas son mutuamente excluyentes en cuestiones tan fundamentales como un dios frente a muchos; el origen del mal; la reencarnación; la idolatría, la magia y la brujería; el papel de la mujer; las proscripciones dietéticas; los ritos mortuorios; la liturgia del sacrificio; el acceso directo o indirecto a los dioses; la esclavitud; la intolerancia con otras religiones; y la comunidad de seres a los que se debe una consideración ética especial. No prestamos ningún servicio a la religión en general, ni a ninguna doctrina en particular, si olvidamos esas diferencias.

Carl Sagan

El cerebro de Broc

¿La religión es también una pseudociencia? (I)

A menudo se pueden leer artículos que ponen de manifiesto las debilidades y perjuicios que originan las pseudociencias en el progreso científico e intelectual y, por extensión, en la sociedad. Pero ¿y la religión? ¿También podríamos incluirla en la lista de las pseudociencias?

A juicio del físico Alan Sokal, el Papa es líder un culto psedocientífico. Y, aunque esta catalogación pueda resultar exagerada u ofensiva, lo cierto es que se cumple si atendemos a los fundamentos epistemológicos de las creencias que esgrimen. En ese sentido, la Puerta del Cielo (grupo que creía que una nave espacial se desplazaba junto al cometa Hale-Bopp y que ésta transportaría sus almas liberadas al cielo), los dioses del Olimpo o las religiones más populares en la actualidad no difieren en estos fundamentos.

Lo que sucede es que los seguidores de la Puerta del Cielo son escasos y socialmente marginales, y los creyentes en los dioses griegos están muertos desde hace mucho tiempo. Pero el Judaísmo, el cristianismo, el Islam y el hinduismo cuentan con millones de seguidores en todo el mundo. Y además poseen poder político, económico y social en muchos países.

A consecuencia de ello, la discusión franca del estatuto epistemológico de las religiones dominantes suele considerarse de mal gusto en el mejor de los casos, blasfema en el peor. Con todo, incluir estas religiones en una discusión sobre pseudociencia no es en modo alguno “agresivo”; es simplemente rechazar el doble rasero que impone un trato de favor hacia algunas pseudociencias por encima de otras. De hecho, una explicación sin prejuicios mostraría probablemente que el cristianismo, el Islam y el hinduismo son las pseudociencias más extensamente practicadas hoy en día en el mundo; mucho más que la homeopatía y la astrología.

Naturalmente, esta discusión nada tiene que ver con los beneficios psicológicos o sociales que las religiones proporcionan en las personas. Ni tampoco sobre el respeto que podemos ofrecer a los practicantes de estas religiones. La discusión se funda en el sostén de sus afirmaciones, que resulta tan endeble como el de las pseudociencias.

Revisemos los puntos que definen las pseudociencias para comprobar si las religiones tradicionales encajan en ellos:

-Realiza afirmaciones sobre fenómenos reales o supuestos, o sobre relaciones causales reales o supuestas, que la ciencia dominante considera justificadamente inverosímiles.

-Pretende apoyar dichas afirmaciones en argumentaciones o datos que no cumplen los requisitos lógicos y empíricos de la ciencia dominante.

-Muchas veces (aunque no siempre), la pseudociencia presume de ser científica, e incluso vincula sus afirmaciones con la ciencia genuina, en particular, con los descubrimientos de vanguardia.

-No se refiere a una creencia aislada, sino a un sistema complejo y lógicamente congruente que “explica” una amplia variedad de fenómenos (o supuestos fenómenos).

-Los profesionales pasan por un proceso largo de formación y acreditación.

¿Se cumplen estos puntos? Es evidente que sí (sobre todo los tres primeros puntos), como desarrollaré en la siguiente entrega de este artículo.

Fuente: GENBETA
Bajo licencia Creative Commons

¿La religión es también una pseudociencia? (y II)

En el sentido epistemológico, homeopatía y religión son equivalentes, sobre todo en lo que se refiere en los tres primeros puntos referidos en la anterior entrega de este artículo. El resto de puntos son menos comunes en las religiones tradicionales, pero están cada vez más presentes, desde hace años, en las apologías más sofisticadas de sus ideas religiosas.

De modo que, al referirnos al horóscopo o al psicoanálisis lacaniano como “nuevas religiones” o que sus seguidores “defienden sus doctrinas con fervor casi religioso”, nuestra intención es hacer juicios epistémicos, y nuestro tono es peyorativo sobre ese sentido. Alan Sokal añade: ¿deberíamos tratar de otra manera las doctrinas que reconocer ser religiosas?

Al decir esto abiertamente, sé que estoy en minoría. Incluso la mayoría de los liberales y los agnósticos ven con malos ojos los discursos rotundos sobre religión, a no ser que denuncien los excesos del fundamentalismo. Al fin y al cabo, las batallas de los siglos XVIII y XIX entre la Iglesia y los liberales seculares se resolvieron en general a favor de los segundos; la religión, en Occidente, ha abandonado casi todas sus pretensiones de influir políticamente, excepto en asuntos de moralidad sexual y de educación (en zonas de Estados Unidos donde los integristas tienen fuerza). Por tanto, los no creyentes han establecido un “modus vivendi” con la religión organizada: si ella se mantiene (más o menos) al margen de la política, ellos se contendrán de cuestionar públicamente la teología y de atacar los restos de sus privilegios temporales (las subvenciones estatales, en Europa, y las exenciones de impuestos y de normas, en Estados Unidos). ¿Para qué molestarse en criticar unas ideas tan inofensivas?

Algo parecido ocurre entre la comunidad científica y las iglesias no fundamentalistas, según el físico Alan Sokal:

La moderna visión científica del mundo, para ser sinceros, conduce directamente al ateísmo (o, como mínimo, a un deísmo inocuo o a un panespiritualismo que resultan incompatibles con los principios de las religiones tradicionales), pero pocos científicos se atreven a decir esto en público. Más bien son los fundamentalistas religiosos quienes acusan (con razón) a la ciencia de “atea”; los científicos, en cambio, normalmente se han esforzado por tranquilizar al público con el mensaje de que la ciencia y la religión, bien entendidas, no tienen por qué entrar en conflicto. Ésta es, sin duda, una política hábil, especialmente en Estados Unidos, puesto que aquí la mayoría de la gente se toma su religión muy en serio; algunos científicos se han afanado en convencerse a sí mismos (y al resto de nosotros) de que esta actitud también es intelectualmente honrada.

Podéis revisar algunos estudios sobre las creencias de los científicos en ¿Los científicos creen generalmente en Dios?

Fuente: GENBETA

Tuesday, November 23, 2010

Abuso sexual de niños en la Iglesia

Las grandes religiones se apoyan en creencias y mitologías, pero su objetivo es político y de control social. Como toda organización, disponen de una estructura y jerarquía, con guías como sacerdotes, pastores, etc; y fieles o creyentes, adoctrinados en base a libros sagrados ( Biblia, Corán, Torá) donde reciben la enseñanza de santos o profetas ( Jesucristo, Buda) con un Dios único y omnipotente…

En occidente, desde la conversión del emperador Constantino, la religión más extendida y con mayor número de fieles, es la Iglesia Católica Romana. A lo largo de su historia, la iglesia ha sido señalada de cometer crímenes en el momento de la evangelización. En la Edad Media, quien dudara de alguna “verdad” de las escrituras, concilios o bulas papales, era acusado de hereje y condenado a la hoguera. Galileo fue incinerado por decir que “la Tierra es redonda”. Cuando los españoles conquistaron América en el Siglo XV, exterminaron más de 60 millones de indígenas en nombre de la fe. En las cámaras de tortura de la Santa Inquisición, murieron miles de personas acusadas de brujería, pero más por razones políticas, intrigas o delaciones. En el absolutismo, los Reyes controlan: Conocimiento, tierras y costumbres e imponen patrones de conducta para someter a los creyentes. Después de la derrota de la Revolución Francesa, se establece una alianza entre la burguesía y la iglesia para controlar el poder político, situación que persiste hasta hoy. Pío XII apoyó al fascismo y a Hitler, responsables de la muerte de millones de personas en la II Guerra Mundial.

Desde mediados del Siglo XX, familiares de niños -sobre todo pobres- de todo el mundo, vienen denunciando abuso sexual cometido por sacerdotes u obispos católicos. Encontrando estas denuncias, en el Vaticano, silencio y displicencia. Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI, han sido señalados de encubrir a estos curas. Sólo la justicia ordinaria de algunos países los ha castigado, quedando en la impunidad la mayoría de casos.

Una cosa es creer en Dios, y otra cosa hacerse cómplice de atrocidades.

Fuente: El Aragüeño

Monday, November 1, 2010

Brutalidad católica

En España, la libertad de expresión está protegida por la Justicia. Únicamente un juez puede decretar, en resolución motivada, el “secuestro” de una publicación. Pues bien, ahora resulta que una imprenta (de Murcia tenía que ser) también se ha atribuido esa facultad de secuestrar… ¡y ha secuestrado la revista de sus propios clientes! Y todo porque no le gusta la portada.

Los muy “católicos” dueños de la imprenta, que ofrecieron el oro y el moro para quedarse con la impresión de la revista satírica gallega Retranca, alegan que ellos no imprimen “blasfemias” contra la secta católica al igual que tampoco imprimen pornografía.

Los miles de casos de pederastia eclesiástica no son suficientes para que sus ideas no les impidan ser objetivos. Y como dios no actúa en este mundo, lo hacen ellos, como los parabolanos.

Fuente: Misterios al descubierto