Saturday, June 26, 2010

El Cristo del Gran Poder o el gran poder de un icono

Rocío, una prima de un amigo mío, que es sevillana, soltera, rentista y seguidora del Cristo del Gran Poder, que aunque parece responder a un estereotipo es auténtica y real, lleva unos días que no levanta cabeza. Un perturbado que se creía el “Hijo de Dios” ha arremetido contra su más venerada imagen; la que representa, según ella, al auténtico Mesías. La brutalidad con la que actuó el desequilibrado sujeto fue de tal envergadura que le arrancó de cuajo el brazo derecho.

Hasta aquí el relato resumen de un hecho extremadamente desgraciado y deplorable. Aunque no es el primero que se produce. El que tuvo mayor repercusión por su gravedad en la historia reciente fue aquel que acaeció en la década de los 70 en el Vaticano. Un geólogo húngaro llamado Laszlo Toth asestó quince martillazos a la “Pietà” de Miguel Ángel al grito de: “¡Soy Jesucristo, soy Jesucristo y he regresado de la muerte!”

Pero si desdichado y lamentable ha sido el atentado sufrido por una de las más bellas piezas de la imaginería barroca andaluza del siglo XVII, la fanatizada reacción que este hecho ha provocado en una parte nada desdeñable de la población católica sevillana es digna de ser objeto de una seria reflexión por la sociedad y por la propia Iglesia que fomenta estas actitudes.

La prima de mi amigo, que es una adicta a la veneración de cualquier icono católico que se ponga a su alcance, desde el del Cristo del Gran Poder -su predilecto- hasta el de la Virgen de Fátima, pero sin olvidar al del madrileño Jesús de Medinaceli y, a excepción, -¡que en esto hay sus manías!- del de la Virgen que lleva su nombre por considerarla excesivamente folclórica, asistió este miércoles día 23 a una concentración de protesta que había sido convocada por cofrades de la capital andaluza, a través de la red social Tuenti, en la plaza de San Lorenzo donde se ubica la Basílica que acoge la talla del Cristo salvajemente agredida.

Cuando Rocío volvió a su casa y llamó a su primo con la intención de contarle lo ocurrido, su profundo abatimiento y el gran sofoco que le provocaba la indignación que había llegado al límite durante el desarrollo de la manifestación, le impidió pronunciar una sola frase inteligible. Mi amigo, preocupado por la salud de su familiar, acudió a su domicilio y se encontró con la escena que ya había presentido.

Tendida en el sofá del salón -tal como me lo cuentan lo describo- lloraba de forma inconsolable mientras repetía machaconamente algo muy parecido a la siguiente letanía: “Tú lo eres todo… Todo Padre… Tú lo eres todo… No solo para mí, sino para toda Sevilla, para el mundo entero… Tú eres Dios, Señor… Tú eres Dios… Maldito sea quien ha intentado matarte”.

Después de calmarla con ayuda de un ansiolítico, que tal era su estado de congoja, me llamó para comentarme lo sucedido y pedirme opinión. Y yo, que conozco personalmente a su familiar, me vi en la necesidad de decirle que, por desgracia, el caso de Rocío ya no tenía remedio y que la tarea a realizar, a través de mucha pedagogía, era la de evitar que estos disparatados comportamientos se repitieran por las nuevas generaciones.

Quizás sea un iluso pero creo que, aunque no llegue a verlo, la cordura terminará por imponerse en la mente de las personas y alumbrará el oscuro túnel de la irracionalidad que, merced a las esperpénticas e infantiles explicaciones que sobre el sentido del universo y de nuestra propia existencia han ofrecido las religiones durante siglos, han sumido a gran parte de la humanidad en una colosal ignorancia fruto de la imposición de la fe ciega y dogmática en una creencias que no resisten el más mínimo análisis crítico y razonado.

Añadido: Al terminar de escribir estas líneas, me entero de que alguien que acudió a comisaría para reconocer al perturbado es un personaje muy popular en la plaza de San Lorenzo -conocido por Almansa- que, cuando presenció la escena de la agresión, se abalanzó sobre el demente con un cúter y le lanzó una cuchillada que, por suerte, no acertó con su objetivo. Posteriormente -en frío- ha afirmado que lo volvería a hacer y, a pesar de ello, hoy es, para demasiada gente, un verdadero héroe. Sin más comentarios.

Gerardo Rivas Rico es Licenciado en Ciencias Económicas

Fuente: elplural.com
Publicado bajo licencia Creative Commons

Arrogancia del pensamiento religioso

La arrogancia suprema del pensamiento religioso: que una bolsa hecha de carbono, rellena mayoritariamente de agua, en una mota de polvo de silicato de hierro alrededor de una aburrida estrella enana… mire hacia el cielo y declare: “¡Todo esto se hizo para que yo pudiera existir!”

Peter Walker, físico

Fuente: Las penas del Agente Smith

Friday, June 25, 2010

La fe es peligrosa y malsana; anula el pensamiento crítico

Autor de “Elogio del ateísmo“. Mariano Chóliz, profesor de Psicología de la Universitat de València, deja de lado su especialidad en ludopatía para abordar en este ensayo las funciones de la religión y cómo pueden ser suplantadas por su alternativa laica: la ciencia.

Dichoso el ateo porqué
Porque la ciencia da una visión y un conocimiento de la realidad y de las relaciones humanas mucho mejor y más fidedigno que el que proporcionan las creencias religiosas.

¿Qué debe buscar la ateología moderna: demostrar la equivocación de las creencias religiosas o hacerlas innecesarias?
Debe buscar el espacio que aún ocupa la religión en las sociedades modernas para evidenciar un hecho irrefutable: que la religión no es necesaria en la vida.

¿Y cómo se explica la omnipresencia de la religión?

Porque cumple un papel importante en la explicación de la realidad, aunque no sea la más certera, y porque también suministra principios morales. Además, ha sabido estar cerca del poder y permanecer muy implantada socialmente. La religión conforma grupos de creyentes que se sienten miembros de una comunidad que comparte valores y creencias. Y también es un asidero que da cierta tranquilidad a los hombres sobre la muerte.

¿Cuál puede ser el sustituto ateo a todas esas cuestiones?

La ciencia en todas sus disciplinas. La biología nos explica la vida. La psicología nos proporciona el mejor conocimiento sobre las relaciones humanas. La filosofía nos da las normas éticas y morales para guiarnos en la vida. La sociología explica cómo los grupos sociales pueden conformar identidades. Y así, cada disciplina científica puede cubrir el espacio de la religión.

Afirma en el prólogo que, si se ha lanzado a escribir el libro, es como reacción a la “soberbia” de los obispos y a la “autoridad mental y moral” que se arrogan.

Sí. El libro nace como reacción porque la jerarquía católica se ha arrogado el derecho a obligar o dictar normas en las que ellos no deberían entrar. Se han convertido en gobernantes y eso no debería tolerarse en una sociedad democrática. Los obispos pretenden sustituir al poder civil cuando sus normas sólo deberían dirigirse a sus propios fieles, no al conjunto de la sociedad.

También denuncia el “papel preferencial” en España de la religión oficial del Vaticano, “un Estado autoritario”.
Sí, es un Estado autoritario porque reúne en la misma persona los poderes judicial, legislativo y ejecutivo, sin democracia alguna, y donde la gente no tiene los mismos derechos. España tiene relaciones preferentes con este país. Por ejemplo, en ningún país no teocrático la religión se imparte en la escuela. Esto es anacrónico en un Estado democrático, así como los privilegios económicos y fiscales que el Estado concede a la Iglesia. No es que haya que prohibir la religión, pero sí debemos confinarla a su espacio propio y que no forme parte de las estructuras sociales ni tenga poder.

Sostiene que “la fe demuestra la aceptación y la manifestación de la propia ignorancia”. ¿Son todos los creyentes ignorantes?
La fe es un recurso que se se utiliza para convencer sin explicar o justificar. Cuando hay algo difícil de demostrar o no interesa que se razone, se usa la fe. Por ello, la fe es un elemento bastante peligroso y malsano, diría yo, cuando está la alternativa de la ciencia. En definitiva: la fe como sistema de adoctrinamiento (”cree y no pienses”) anula el pensamiento crítico y eso no deberíamos permitirlo.

Hay un ejemplo claro: ¿Qué terrorista se suicida para matar a más gente salvo que piense en una gratificación divina? Nadie. Sin embargo, la religión pretende dotar a la fe de un contenido moral superior.
Y además, según usted, lo hace de forma “intolerante” y con “gran susceptibilidad”.

Sí, y ésa es una de las cuestiones más graves. Exigen que se respete la fe que sostiene los pilares de las creencias que predican.

¿Cree que ahí se esconde la debilidad de las religiones?
Claro. Su negativa a medirse con la ciencia o a someterse a una crítica racional es una forma de reconocer su propia debilidad.

¿Cree que el ateísmo avanzará?
Espero que sí. En el mundo hay pocos ateos en comparación con la gente religiosa. Pero conforme más libres seamos y más conocimientos adquiramos, el ateísmo ganará terreno.

¿Apoya prohibir el burka?
El burka es un instrumento intolerable para la sumisión de la mujer. Pero la prohibición puede generar una reacción en contra que una a los defensores del burka al ver enfrente a un enemigo externo. Quizá sea contraproducente.

Fuente: levante-emv.com

Los obispos y el crucifijo

Imagino que ya habrán leído la noticia de que los obispos anda revueltos intentando que las aulas de las escuelas se adornen con crucifijos. La noticia la pueden leer en El Mundo, Publico o El País. Como verán, recurren a las raíces cristianas de Europa y algo de la identidad cristiana. Bien, para no distorsionar deberíamos conocer toda la historia del cristianismo, como la Iglesia no para de recordar y probablemente exagerar, los logros de dicha ideología, aquí vamos a aportar lo que ellos no aportan. Para ello lo que mejor se puede hacer es acudir a la Historia Criminal del Cristianismo, obra de Karlheinz Deschner que según creo todavía no está acabada. De momento consta de 10 volúmenes:

- Tomo I: Los orígenes, desde el paleocristianismo hasta el final de la era constantiniana.
- Tomo II: La época patrística y la consolidación del primado de Roma.
- Tomo III: De la querella de Oriente hasta el final del periodo justiniano.
- Tomo IV: La Iglesia antigua: Falsificaciones y engaños.
- Tomo V: La Iglesia antigua: Lucha contra los paganos y ocupaciones del poder.
- Tomo VI: Alta Edad Media: El siglo de los merovingios.
- Tomo VII: Alta Edad Media: El auge de la dinastía carolingia.
- Tomo VIII: Siglo IX: Desde Luis el Piadoso hasta las primeras luchas contra los sarracenos.
- Tomo IX: Siglo X: Desde las invasiones normandas hasta la muerte de Otón III.

La obra se puede leer online o descargarla desde aquí. Ahora sí, una vez leído, ya podemos empezar a plantearnos eso de los valores cristianos y esas cosillas.

Fuente: Hominidos

Friday, June 18, 2010

La Conferencia Episcopal comete un grave infundio al afirmar que su obra ahorra dinero al Estado, según el presidente

El presidente de la asociación Europa Laica, Francisco Delgado, manifiesta que la Conferencia Episcopal, ha actuado con tendenciosa, calculada e interesada falsedad al afirmar que ahorra al Estado varios miles de millones de euros a través de su obra social y de la enseñanza, aprovechando la Campaña del IRPF, en donde dos de cada tres contribuyente NO les asignaron la cruz en la campaña de 2009 y es previsible que este año les baje la recaudación.

Según Francisco Delgado, la realidad es muy distinta. La iglesia católica española es una gran empresa mercantil, sucursal de la enorme multinacional vaticana, que mercadea en todo el mundo con innumerables productos; que participa de consejos de administración de carácter financiero; que juega en bolsa; que ha sido acusada en multitud de ocasiones de blanquear dinero; que sostiene grandes empresas de servicios, de comunicación, editoriales, etc.; que posee un enorme patrimonio fruto, en muchos casos, del expolio más vergonzante, que sin embargo se lo mantiene el Estado.

Y además en 2009 recibieron, del Estado español, más de siete mil millones de euros, a través de consignaciones directas por parte de ayuntamientos, CCAA y el Estado central; disfrutan de enormes exenciones de impuestos como el IBI y otros; reciben miles de millones de euros para el fomento de “su misión” evangelizadora (que la mantiene en lo que denominan “obra social”); reciben cientos de millones para organizar fastos en las que, en ocasiones, actúan en contra del Estado de Derecho y, además, perciben varios miles de millones para la enseñanza de ideario católico y para el mantenimiento de clérigos funcionarios.

Francisco Delgado afirma que la multinacional que representa la iglesia católica es opaca y enrevesada, escapando al control de los Estados. Tiene una doble función, por un lado aumentar su riqueza (aunque el discurso sobre la pobreza pueda parecer lo contrario), y, sobre todo, conseguir el control de los comportamientos individuales, especialmente en aquellos aspectos más íntimos como el de la sexualidad o el control de la vida. El tratar de controlar la sexualidad, la reproducción humana, la vida y la muerte, está en el centro de la lógica del patriarcado que es el centro de su ideología, con comportamientos de una cierta misoginia. De ahí que para la iglesia católica lo crucial es mantener una fuerte presencia en los espacios donde se genera ideología, como es la escuela o los medios de comunicación.

Europa Laica espera que los poderes públicos desmientan, por bien del sistema democrático, el infundio cometido por la jerarquía católica con el ánimo de intentar conseguir que un puñado más de contribuyentes, de buena fe, marquen la cruz en la casilla iglesia católica, que por cierto es dinero que se detrae del conjunto de los contribuyentes de forma fraudulenta. Por ello Europa Laica rechaza la casilla de asignación tributaria para la iglesia católica, porque consideramos que supone un privilegio que vulnera el principio constitucional que establece “que ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

Fuente: Europa Laica

Sunday, June 13, 2010

La apostasía y la objeción de conciencia serán reguladas

Una de las cuestiones más esperadas de la ley de Libertad Religiosa que prepara el Gobierno era la regulación de la objeción de conciencia. Se reconoce también como parte de la libertad religiosa el derecho a la apostasía.Cualquier ciudadano podrá “tener y mantener la religión de su elección, no tener ninguna o cambiar y abandonar la que tenía”.”A estos efectos”, continúa el texto, “toda persona tiene derecho a requerir de la entidad la acreditación formal de su abandono, previa solicitud individualizada donde conste su identidad y su voluntad”

Noticia completa en: ElPaís.com