Sunday, September 27, 2009

Tús creencias religiosas no son intocables

Hace unos días, respecto a una bosta que escribí en nolecuentes.com sobre el guateque que se arma cada día 28 en las inmediaciones de San Hipolito, recibí el siguiente comentario de un(¿a?) Angie:

Osea tu nota esta muy fuera de lugar
si de verdad quieres dar una cronica de
algo me gustaria que fuera
tal y como es, no metiendo tus
comentarios amarillista y super llenos
de sarcasmo, y me parece de muy
mal gusto varias de tus expreciones que
utilizas
en forma de burla hacia la creencia,
yo creo q si vas a hacer una cronica sea respetando
las creencias de cada quien,
no crees

A lo cual respondí:

No. Lo que yo creo que es que el derecho que tengo a decir las cosas como yo las veo, es superior a tu derecho a que no te ofendas por lo que escribo. En otras palabras, me voy a seguir pitorreando de lo que me parezca ridículo. Eso incluye tu comentario.

A lo cual me respondió:

Bueno pues asi como segun tu tienes el derecho
mas q nada de burlarte de la gente creyente,
asi la gente tiene el derecho
de creer en lo que quiera,
y yo tengo el derecho de creer sobre
ti que eres una persona
inculta, ignorante e irrespetuosa y
y si tu objetivo era hacer una
pagina informativa creeo q mas bien
es una pagina de “basura”.

Y a lo cual respondí:

En efecto puedes creer sobre mí lo que quieras pero ese tema es irrelevante. Lo único rescatable de tu exabrupto es que revela tu estrategia contraproducente de autoproclamada defensora de las creencias de los demás: llegaste aquí a decirme cómo escribir, yo te dije que tus sugerencias eran ridículas pues nomás estaban basadas en tu particular sentido de la ofensa. y enfrentada a tu propia incapacidad para seguir defendiendo las creencias de los demás, recurres al ataque personal (que ni me aflije ni me acongoja, en este caso, nomás me aburre -he recibido exabruptos menos infantiles en otros lados-).

Dices si tu objetivo era hacer una pagina informativa pero estás echando una mentira disfrazada de aseveración. Mi objetivo no es informar, para eso están las enciclopedias. Mi objetivo es transmitir lo que me encuentro, contando cómo veo yo los edificios, la gente, sus fiestas, en resumen, lo que me asombra y desconcierta. Si no te gusta mi visión de las cosas puedes irte a leer la página del Vaticano, pero no pretendas que voy a cambiar mi manera de escribir nada más porque ofende a una fulana a la que ni conozco (y que ni se me antoja conocer, a juzgar por la forma en la que escribes seguramente que caerías tan simpática como una patada en las bolas).

Eso último que reviré, no era lo que quería decir. Lo que quería decir era lo que viene a continuación y aclaro que no es para Angie, es para los que van por la vida pensando que las creencias religiosas, están provistas de protección y no se deben debatir.

Tus creencias religiosas (o las de cualquiera) no son intocables. Y ahí te va porqué.

En los últimos días hemos visto como personas,por los sesos inflamados de tanta devoción, han cometido crímenes.

A uno se le ocurrió usar un vuelo comercial como si fuera púlpito, y para asegurar que lo escucharan, hizo como que llevaba unas bombas. Su mensaje, decía, era una revelación de su particular amigo imaginario al que le rinde culto, y consistía en algo tan conocido que no se requiere de intervención divina para estar enterado. En México va a temblar.

A otro, más reciente, se le ocurrió meterse al metro y escribir su mensaje inarticulado en una pared. Cuando se le reconvino por eso, respondió a balazos, matando e hiriendo.

Hace algunos años, otros fundamentalistas, más motivados y mejor organizados, pero igual de irracionales, secuestraron unos aviones para irlos a estrellar contra edificios llenos de gente.

También, hace pocos años, más fundamentalistas, alegando estar mortalmente ofendidos por unas viñetas hechas por algunos dibujantes daneses armaron una campaña de odio contra Dinamarca y occidente. Como consecuencia de dicha campaña en Nigeria, musulmanes arremetían a machetazos contra cristianos.

En Estados Unidos, un estudiante demandó a su universidad por no dejarlo usar una playera que expresara su odio contra los homosexuales. Alegaba que era parte de su religión.

En este país, estamos gobernados por un señor, chaparro, que piensa que su idea de lo que es una familia, por lo que le enseñaron unas monjas en su infancia, es la única que merece ser amparada por las leyes.

Vivimos en un mundo donde mucha gente toma decisiones basadas en sus ideas religiosas. Muchas de esas decisiones afectan al resto de la sociedad, que puede compartir dichas ideas, o que puede no compartirlas.

¿Y dices que no hay que tocar las ideas religiosas?

Es una pésima idea no hacerlo.

Quedarse callado ante dislates religiosos, desde los que consisten en pararse a media avenida cada día 28 pensando que así se obtiene algún favor especial y sobrenatural, hasta las atrocidades que he mencionado más arriba, es la mejor manera de dejar que dichas atrocidades sigan ocurriendo.

Tu religión no es intocable.

Y te guste o no, estoy aquí, junto con otros, para manosearla. Aprende a vivir con eso.

pd. Los quejidos de Angie están mal dirigidos. En nolecuentes procuro mantener una irreverencia moderada. En otros lados no me contengo tanto.

Fuente: librepensar