Friday, September 4, 2009

Una lección diocesana de religión verdadera y otra de rigor económico

¿Cómo entender la historia de Almería sin su virgen patrona?”, ha preguntado en voz alta el obispo de esa ciudad. Puestos a preguntar, ahí van cuatro interrogantes más: ¿Cómo entender el pasado de Almería, Sevilla o Toledo sin Alá, pues los musulmanes habitaron y dieron esplendor a esas y a numerosas ciudades hispanas durante siete siglos?; ¿cómo entender Cataluña sin la Marca Hispánica de los francos?; ¿cómo entender Galicia sin las raíces culturales galaico-portuguesas?, o ¿cómo entender Melilla sin tener en cuenta la nación bereber?… Como estas hay cientos de preguntas útiles para que cualquiera –incluidos los manipuladores con pocas luces– lleve el agua a su molino.

En fin, el razonamiento –es un decir– del representante del Estado del Vaticano en Almería obedece a que se opone a que todas las religiones tengan los mismos derechos en el Estado español… ¡Toda una lección de tolerancia y respeto a los demás!

Abundando en bobadas, el obispo también ha analizado –es otro decir– la crisis económica y ha llegado a la conclusión de que “entre las causas morales de la crisis está la ausencia de motivaciones trascendentes”. ¿Causas morales? De entrada, el obispo considera incontrovertible que sólo existe una moral verdadera, la suya, por descontado, y apunta –aunque implicítamente– que el sistema económico funcionaría bien con valores trascendentes, ¡si son católicos, naturalmente! Y por tanto, ¡agárrese que vienen cuervas!, en el origen y desarrollo de la crisis es aleatorio que el sistema haya estado y esté inadecuadamente regulado e interesadamente desregulado.

En fin, el obispo hace méritos para compartir espacio televisivo con Belén Esteban y demás personajes de la España profunda.

MÁS DETALLES del episodio en TERC3RA INFORMACIÓN.

Fuente: Im-Pulso
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En Costa Rica la mayoría de candidatos a la presidencia apoyan eliminar fe católica como religión oficial

La mayoría de candidatos a la Presidencia avalan que la religión católica deje de ser la religión oficial del Estado , tal como lo propone un proyecto que entró ayer a la corriente legislativa.

No obstante, de los cinco aspirantes consultados ayer por La Nación , cuatro se oponen a eliminar la referencia a Dios del juramento constitucional que hacen los jerarcas públicos al asumir su cargo.

Estos cambios a los artículos 75 y 194 de la Constitución Política fueron propuestos por el Movimiento por un Estado Laico. El proyecto fue firmado por 13 diputados de diferentes fracciones, lo cual permitió iniciar su trámite .

Apoyo a medias . El candidato presidencial del Partido Acción Ciudadana, Ottón Solís, respaldó ayer la idea de eliminar la religión católica como la oficial del Estado.

Pero puso la condición de que los contribuyentes puedan destinar hasta un 1% del impuesto de la renta a la religión que deseen.

Solís reprochó, eso sí, que se pretenda suprimir la mención de Dios del juramento constitucional. “Más bien hay que meter más Dios, más Biblia ”, enfatizó Solís.

Óscar López, aspirante del Partido Accesibilidad sin Exclusión, también se manifestó a favor de modificar el artículo sobre el Estado confesional. Pero externó su preocupación de que se quiera “secularizar” al país, bajo“ el pretexto de defender derechos humanos”.

López acusó a la diputada socialcristiana Ana Helena Chacón, quien apoya la reforma, de querer introducir el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

“Ella dice que si el Estado no fuese confesional sería más fácil aprobar esos mecanismos”, aseveró.

Chacón rechazó tales argumentos y aseguró defender los derechos humanos de la colectividad.

Por su parte, Laura Chinchilla, candidata del Partido Liberación Nacional, evitó emitir un criterio sobre si aprueba o no la instauración de un Estado laico.

A través de un comunicado de prensa comentó que la reforma “solo puede ocurrir en el marco de un proceso de diálogo”.

Chinchilla declaró no compartir la propuesta de excluir la mención de Dios en el juramento. “La misma no discrimina entre credos, ni creo que pueda resultar ofensiva para ningún costarricense”, dijo.

Rolando Araya, candidato de Alianza Patriótica, se mostró de acuerdo con la eliminación del Estado confesional. Aún así, se opone “radicalmente” a prescindir de Dios en la juramentación.

El aspirante del Movimiento Libertario, Otto Guevara, subrayó que la reforma es “apropiada” en su totalidad. “Solamente los seres humanos tenemos creencias, las personas jurídicas no”, dijo.

Fuente: nacion.com (Costa Rica)