Friday, May 8, 2009

Por fin un lehendakari que no se somete a la religión

Mientras los miembros del Gobierno central siguen prometiendo el cargo ante un crucifijo y la Biblia -una falta de respeto hacia quienes no profesamos la fe católica-, Patxi López acaba de tomar posesión como lehendakari sobre un ejemplar del Estatuto de Gernika, sin símbolos religiosos y sin humillarse ante Dios. Se rompe así con una tradición que casaba muy mal con la sociedad en la que vivimos, además de que sonaría falsa en un no creyente como López. Habrá quien se rasgue las vestiduras desde el nacionalismo confesional, pero es que los dirigentes políticos -lehendakaris, incluidos- bajo palio hace tiempo que tenían que haber quedado como una triste curiosidad histórica. Bienvenido sea un Gobierno vasco laico que defienda la pluralidad de credos y el no credo, en el fondo y en las formas. Quien crea que crea en lo que quiera, pero que no pretenda imponer sus símbolos y principios al resto de la ciudadanía.

Siempre he pensado que la caricatura es la mejor manera de entender lo que nos parecen a algunos las promesas de cargos públicos con símbolos religiosos de por medio. Imagínense a alguien jurando un cargo por La Fuerza, y ante el casco y la sable láser de Darth Vader, para que, si incumple sus deberes, le castigue esa energía misteriosa que impregna todo lo vivo. ¿A que no suena serio? Pues eso…

Fyente: Magonia