Wednesday, April 29, 2009

Si eres ateo, demuéstrame que Dios no existe.

Para no creer en Dios no es necesario probar que no existe. Basta con cuestionar su existencia. La obligación de probar algo es de quien lo afirma, no de quien lo pone en duda.

Si yo digo “existe un hombre con barba y pelo blancos, vestido de rojo, que vive en el polo norte y trae regalos a los niños por navidad”, soy yo quien debe probar que esa generosa criatura existe, y no mi interlocutor quien debe probar la no existencia de este ser.

Eso es lo que los creyentes nunca han hecho, a pesar de creer en un ser aun más absurdo e inverosimil.

Para que se entienda mejor el argumento: Imaginense que apostamos 100 euros, a ver quien ha pescado el pez más grande.

Ustedes me enseñan una foto de su última pesca, y yo les muestro un dibujo a lápiz con un pez más grande que el suyo.

¿Se fiarían de mi, o me obligarían a demostrar que ese pez existe?

Fuente: Los Hombres de Negro
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