Thursday, January 29, 2009

Atacan en Barcelona a autobuses con mensajes ateos

La Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) afirmó ayer que algunos autobuses con mensajes ateos que circulan por Barcelona han sido atacados, unos “actos vandálicos” que atribuyó a las recientes críticas de la Conferencia Episcopal contra esta campaña publicitaria.

El presidente de AMAL, Luis Vega, señaló que “no es casual” que los “actos vandálicos” registrados en Barcelona, las “persecuciones” a algunas familias que piden la retirada de crucifijos de los colegios públicos en Valladolid o las últimas manifestaciones “neocon” coincidan con las últimas críticas de los obispos españoles contra las campañas ateas en autobuses municipales.

“No nos importa ni nos preocupa que nos llamen blasfemos. Pero no creo en las casualidades y me parece que el comunicado de los obispos del viernes pasado, con la concentración neocon y con actos vandálicos en Barcelona no es pura casualidad. Nos gustaría que no fuera así porque no es nuestro objetivo. En cambio, ningún autobús católico, musulmán o budista va a ser perseguido por los ateos”, agregó.

El presidente de los ateos madrileños también criticó el Concordato español con el Vaticano y llamó a romper con los “privilegios” con los que cuenta la Iglesia católica. “En España ha habido alguna asignatura pendiente por una transición no resuelta del todo. Algunos de los elementos como la Monarquía, el Ejército y la Iglesia fueron brindados”, indicó.

Por otro lado, Vega aseguró que, en cambio, “sí es casual” que una de las líneas de autobuses con publicidad atea, concretamente la 3, pase por la catedral de la Almudena de Madrid. “He nacido muy cerca de aquí, en la Plaza de Santo Domingo, y me encanta. Además, si buscas en Madrid líneas de comunicación que sean céntricas es imposible evitar esta situación. Nuestro objetivo es un medio público porque está ligado a los ciudadanos y su beneficio redunda para los ciudadanos y más en zonas céntricas. El que pase por la Almudena o la Capitanía general no nos viene mal pero no era nuestro objetivo. Ningún ateo va a pasarse a ser católico o al revés por ver los mensajes”, apostilló.

Respecto al ‘contraataque’ de asociaciones cristianas con lemas a favor de la existencia de Dios en autobuses municipales, Vega mostró su conformidad, pero indicó que “todas las iglesias y las sectas llevan 2.000 años haciendo campaña”.

Vega señaló que el objetivo de la campaña que arranca hoy es “hacer visible” al colectivo ateo y crear debate, al tiempo que manifestó que gracias a ella ha descubierto a personas ateas de más de 65 años que “han sufrido mucho en este país y a las que se va a hacer un homenaje”.

Entre el “probablemente” y la “felicidad”

El presidente de los ateos madrileños quiso aclarar el significado del lema de la campaña: ‘Probablemente Dios no exista. Deja de Preocuparte y disfruta de la vida’ ante las críticas sufridas por parte de algunos sectores. Así, señaló que el adverbio ‘probablemente’ implica que la campaña no es “dogmática” y está basada en la lógica.

“Si me preguntaran que hay un tigre de bengala que vuela diría que no existe, pero no descarto que por evolución algún día lo haya. Lo reconoceríamos y no nos causará un trauma, ya que nosotros no nos basamos en ninguna escritura o en elementos que impiden el progreso de la gente”, dijo.

Sobre la segunda parte del lema, Vega señaló que la felicidad no depende de algo subjetivo “ni de cielos ni de infiernos”. “Por decirlo de otro modo, significa que lo que sí existe es tu vecino. Comunícate con él, organízate y consigamos un mundo mejor. No tenemos una varita mágica para hablar de la felicidad porque no hay masoquistas que son felices siéndolo”, añadió.

Fuente: madriddigital.info

Sobre la libertad de expresión (autobuses ateos)

Con asombro para unos y desagrado para otros, se está viendo aparecer en diversas ciudades europeas autobuses con carteles que dicen «Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida». A esto han contestado los creyentes con el mensaje de «Dios sí existe». Desde el punto de vista de la razón y de la ciencia, es más correcto el lema de los ateos. Éstos no niegan la existencia de Dios, solamente ven su no existencia como probable, lo que entra dentro de algo lógico, sensato y de acuerdo con los conocimientos de la ciencia. Aunque el 97% de los premios Nobel y miembros de las principales academias científicas se declaran ateos, ninguno de ellos puede demostrar de forma irrefutable la no existencia de Dios; pero tampoco los creyentes pueden demostrar su existencia de forma racional. Por tanto, el dichoso cartelito de «probablemente Dios no existe» sólo muestra una realidad a la que no hay nada que objetar, que puede ser aceptable incluso para los religiosos, ya que no niega a Dios de forma categórica y no falta el respeto a quienes crean todo lo contrario. Sin embargo, la respuesta de «Dios existe» sí es una afirmación categórica y excluyente, que define la existencia de Dios como verdad única. Es comprensible que se manifiesten así, pues la creencia en Dios es una cuestión de fe, no de razón. Por tanto, tienen que acallar a la razón, si está en contra, y aceptar la declaración de fe sin dejar lugar alguno a la duda. Correcto, pero esto no impide que respeten a los que tengan dudas, pues unos y otros tienen el mismo derecho a manifestarse en libertad.

Con gran sorpresa he leído estos días la respuesta del arzobispo de Madrid, el cardenal Rouco Varela, oponiéndose al uso de los espacios públicos «para hacer mal de los creyentes». ¡! ¿Dónde está el mal? La frase en cuestión que pone a Dios en duda no ofende a nadie. Hasta diríamos gran parte de las personas que frecuentan los sacramentos tienen sus dudas sobre Dios, aunque sigan con su fe; luego la probabilidad de que Dios no exista puede ser asumida por todos. Es una duda que tuvieron muchos santos; el caso reciente de la madre Teresa de Calcuta ilustra bien lo que estoy exponiendo. Ni él ni ningún cristiano puede sentirse ofendido por una frase, técnicamente correcta, que no habla mal de los creyentes. Pero lo peor es que nuestro cardenal diga que ese anuncio en el autobús «es un abuso que condiciona injustamente el ejercicio de la libertad religiosa». Semejante expresión es cómo mínimo muy desafortunada porque, precisamente lo que él niega es la libertad religiosa, la libertad a expresarse en cualquier religión, incluido el ateismo o cualquier forma de negación de las creencias religiosas. Esa postura parece más propia de otras épocas en la que la Iglesia disponía del Tribunal de la Santa Inquisición o, ya más reciente, de la alianza con el régimen dictatorial para conseguir que sólo se oyera su voz y estuvieran perseguidas todas las demás. La nostalgia de otros tiempos, afortunadamente ya pretéritos, no hace ningún bien a la Iglesia, que bien se ha esforzado en superar el integrismo y dar una nueva imagen de respeto a los derechos humanos y las libertades.

Claro que tal vez haya sido una mala interpretación de sus palabras por la prensa. Por ello, haría bien Rouco Varela en rectificar o aclarar lo que ha dicho y reconocer el derecho de los ciudadanos a expresar libremente sus creencias religiosas, sean las que sean, Y por supuesto, también las de aquellos que no creen en religión alguna. En eso consiste la libertad religiosa, reconocida en nuestra Constitución, que el señor arzobispo debe respetar como el resto de los españoles, creyentes o no creyentes. Y no olvidemos que el ateismo, en una sociedad plural, igual que las religiones, hace un aporte al debate ideológico y en definitiva al acerbo cultural de la humanidad.

Autor: Salvador Hidalgo
Fuente: laverdad.es

El islam fanático no cede, los ayatolás iraníes siguen lapidando

A finales del pasado año se reanudaron las lapidaciones religiosas en Irán, país que a criterio de algunos defensores de no se sabe qué tiene un gobierno que merece respeto.

Ejemplos de moral religiosa: Las mujeres alientan ser violadas y la pederastia es poco menos que un derecho religiosamente natural.

Hay actitudes democrático-conmiserativas que el tiempo, quizá demasiado tarde, pondrá en su sitio.
En fin, “Houshang Khodadadeh y otro hombre no identificado murieron apedreados hacia el 26 de diciembre –relata Amnistía Internacional–. Después de un año en el que se registraron noticias alentadoras y en el que la acción de miles de activistas de todo el mundo consiguió parar la lapidación de al menos cuatro personas, 2008 acabó con esta terrible noticia. Los dos nuevos casos de lapidación demuestran una vez más que las declaraciones de la magistratura iraní, que en 2002 y en agosto de 2008 anunció sendas suspensiones de las lapidaciones” eran declaraciones políticas de cara a la galería.

No existen datos del número de mujeres que han sido lapidadas bajo la acusación de ser adulteras. La cifra de lapidadas se ignora porque hay actos de justicia populares (democráticos, dirán algunos que mezclan democracia, racionalidad y ética) que ni siquiera el Estado iraní controla, ¡ni quiere controlar!

Lógicamente, el hombre adúltero –tal como establece toda buena religión– incurre en un pecado que casi siempre es comprensible y justificable y que, por tanto, sólo merece una sonrisa cómplice de reprimenda… De hecho, en los países que se aplica la sharia (Derecho civil musulmán) es muy habitual matar a la mujer adúltera pero ignorar al varón con el que ella yació.

De lo que se trata –así lo defienden casi todas las religiones– es de mantener el estatus sexista y las constructivas tradiciones.

Los religiosos siguen sin entender –¡ni siquiera lo intentan!– que la sexualidad y las relaciones personales, incluidas las de pareja, son rigurosamente privadas y que someterlas a reglas religiosas es injustificable.

[MÁS INFORMACIÓN en Amnistía Internacional]

Fuente: Im-Pulso
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