Tuesday, January 27, 2009

Rouco Varela podría ganar el Guinness record de la doble moral

El cardenal y arzobispo de los católicos que viven en Madrid, Antonio Rouco, acaba de superar todas sus barreras. Y eso que en los últimos años ha cometido algunas tropelías dignas de mención. Por ejemplo, alentó sin complejos la teoría de las conspiración del atentado del 11 M cuando en la misa celebrada un par de semanas después de que estallarán las bombas se dirigió a los familiares allí presentes asegurando que: ” No queremos dejaros solos ni ante la duda o incertidumbre, tan humanas, sobre la suerte final de vuestros muertos“…

Ahora, Antonio se queja de que haya creyentes obligados a subirse en autobuses que portan publicidad que cuestiona la existencia de Dios. No le parece un atentado a la libertad que haya niños no creyentes que tengan que asistir a clases donde hay crucifijos. Tampoco parece molestarle que un medio público como Radio Nacional de España emita todos los días del año, a las 05:55, el sermón de un sacerdote católico en un miniprograma titulado: “Buenos días nos dé Dios”. ¿Alguien puede pensar que por eso los no creyentes no podemos oír la radio pública?

Ha añadido el también presidente de la Conferencia Episcopal que “los medios públicos no deberían ser utilizados para socavar derechos fundamentales como el de los creyentes a no ser heridos y ofendidos en sus convicciones“. ¿Eso quiere decir de algún modo que los medios privados sí pueden hacerlo? ¿Lo dice por la COPE?

En una democracia sin limnitaciones religiosas cuesta entender que un creyente se sienta incapaz de subir a un autobús donde un cartel publicitario cuestiona la existencia de Dios o que la existencia de ideas o creencias diferentes sea una ofensa. Sólo es comprensible si se entiende que alguien haya heredado la cultura de la Santa Inquisición.

Fuente: ¡Quitándole el fuego a los dioses!

Ateísmo y matemáticas

Bueno, el bus ateo, hora de reflexionar sobre Dios… esto es lo que decía El País…

“Por la calle de Alcalá, la Gran Vía, Colón o frente a la catedral de la Almudena. El bus ateo ya tiene dos itinerarios cerrados por Madrid. Los carteles con el lema Probablemente, dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida estarán instalados en dos autobuses urbanos de las líneas 3 (Puerta de Toledo-Plaza de San Amaro) y 5 (Sol-Chamartín) de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). La campaña durará un mes, según indicó Luis Vega, presidente de la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL), que ayer cerró el acuerdo. “Habíamos pensado una promoción de 15 días, pero salía rentable mantenerla un mes por un 20% más”, explicó. Costará casi 4.000 euros y empezará el 26 o el 27 de enero. La web de donaciones (www.busateo.org) ha recaudado 16.731 euros.”

Fuente: El País.

Ya era hora. Los curas hablan de respeto, pero lo que tienen es miedo. Miedo a que la gente piense por sí misma. Sin ánimo de ofender a nadie: Dios me hace gracia. Es decir, la manera en qué los hombres (algunos) explican cómo actúa el creador. Y es que lo tienen bien montado… cualquier cosa que te plantees ya la pensaron antes los curas y hicieron ellos un tratado de Teología que te explica el porqué de lo que hace o deja de hacer Dios. La Teología, esa ciencia (¿ciencia?) tan inventada (¡ah!) como el propio Dios es un complicado entresijo de explicaciones que parten de un axioma que nadie demuestra: la existencia de Dios.

Esas explicaciones, por enrevesadas que sean, son siempre más fáciles que las cienctíficas. Es dificil de entender por ejemplo que es matemática y físicamente (aunque últimamente parece que la física tiene mucho de fe…) probable la no existencia de Dios. Lo de la física es un tópico: ¿dónde está? ¿quién creó a Dios? y un largo etcétera de paradojas. Lo de las matemáticas lo ilustraré con un ejemplo que puso mi profesor de probabilidad. Decía:

“¡Anda! Es que hay muchos sucesos con probabilidad cero que acaban ocurriendo. Un ejemplo (fue bastante gracioso, el ejemplo duró unos minutos): ¡Pero a ver! Qué probabilidad iba a haber de que mi padre fuese a Barco de Ávila, volviese, hiciese otras cosas entre medias, conociese a mi madre, naciera yo, ser como he sido, que me gustasen las matemáticas, y finalemente que yo estuviera aquí. ¡Pues ninguna! Sin embargo estoy.”

Pues bien, con la existencia de Dios es igual. Además de la esperanza de una vida después de la muerte; y del lavado de cerebro generalizado que hace la Iglesia; es el darle un sentido a la vida, el buscar el origen de la “chispa” gracias a la cual estamos vivos lo que hace que tengamos una idea de Dios.

Sin embargo, nuestra existencia no es más que el resultado de un problema de Probabilidad condicionada (para saber más, Wikipedia). Nuestar existencia tiene probabilidad cero, pero se nos olvida que sólo podemos plantearnos nuestra existencia desde la condición axiomática de que existimos (Descartes también lo decía, aunque él llegaba a conclusiones en otro sentido). Pues bien, la probabilidad de que existamos sabiendo que existimos, es un suceso seguro, Dios es totalmente prescindible para explicar esto.

Fuente: Alonsorgaz