Monday, January 5, 2009

¿Por qué no soy cristiano? Bertrand Russell

«La religión se basa, pienso, principal y primariamente en el miedo. El miedo es el padre de la crueldad, y por tanto no es sorprendente que crueldad y religión han ido tomadas de la mano. La ciencia puede ayudarnos a superar este cobarde temor en que ha vivido la humanidad por tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos, y yo pienso que nuestros propios corazones pueden enseñarnos, a dejar de buscar apoyos imaginarios, a dejar de inventarnos aliados en el cielo, sino mejor a mirar a nuestros propios esfuerzos aquí en la tierra para hacer de este mundo un lugar más adecuado para vivir, en vez de la clase de lugar que las Iglesias han hecho de él durante todos estos siglos.»

«Pienso que todas las grandes religiones del mundo (…) son tan falsas como dañinas. Es evidente, como cuestión lógica que, ya que discrepan entre sí, no más que una de ellas puede estar en lo cierto. Con muy pocas excepciones, la religión que acepta un hombre es la de la comunidad en que vive, lo que hace obvio que la influencia del ambiente es lo que lo ha llevado a esa religión.»

«La mayoría de las personas cree en Dios porque se les ha enseñado desde la más temprana infancia a hacerlo, y ésta es la razón principal. Luego creo que la siguiente razón más poderosa es el deseo de seguridad, una especie de sentimiento de que hay un gran hermano que cuidará de uno. Esto juega un muy profundo papel en influir en los deseos de las personas de creer en Dios.»

«A mi modo de pensar hay un muy grave defecto en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no siento que ninguna persona que realmente sea profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Ciertamente Cristo, tal como lo retratan los Evangelios, creía en el castigo eterno, y uno encuentra repetidamente una furia vengativa hacia aquellos que no escuchaban sus prédicas: una actitud que no es rara en los predicadores, pero que desdice algo de la excelencia superlativa.»

Fuente: La Insignia

El arzobispo de Granada dice que la Toma acabó con 8 siglos de devastación

Diferentes colectivos y formaciones políticas de Granada han exigido hoy al arzobispo de Granada, Javier Martínez, que “pida disculpas” por las declaraciones que realizó ayer durante el aniversario de la Toma de Granada, que para él “fue una victoria que terminó con ocho siglos de devastaciones”. El coordinador provincial de IU, Manuel Morales, ha considerado que Martínez debería “disculparse ante toda la sociedad granadina, independientemente de su fe o creencia, o si no dimitir directamente de su cargo”. Para el dirigente de IU las palabras del arzobispo se encuentran “en consonancia con el contenido simbólico de la fiesta del Día de la Toma” y demuestran, en este sentido, que resultaría “escandaloso” que se vuelva a celebrar.

“Ha demostrado que la jerarquía eclesiástica no representa a los cristianos de este país y que no debería tener el reconocimiento como portavoces que tienen por parte de las autoridades del Estado”, ha opinado Morales.

Por su parte, el portavoz de la plataforma “Granada Abierta por la Tolerancia” -que agrupa a varias asociaciones de la ciudad, entre las que se encuentran las Comunidades Cristianas Populares-, Francisco Vigueras, ha considerado “lamentable” que el arzobispo utilice la Toma para “lanzar un mensaje de confrontación en vez de uno de conciliación entre religiones y culturas, como corresponde a una iglesia moderna”.

Vigueras ha querido recordarle a Martínez que la Santa Inquisición, “que supuso un verdadero estado de terror”, la estableció la Iglesia católica, y ha considerado que la calificación de la conquista de Granada por parte de los Reyes Católicos como una “victoria” recuerda, según el portavoz de la plataforma, a la de “un nostálgico del nacional catolicismo y de las cruzadas”.

“Más le valdría poner orden en su parroquia, que la tiene revuelta, en vez de animar a los grupos ultraderechista con sus declaraciones incendiarias”, ha añadido.

En términos similares se han pronunciado varios de los directores de las principales mezquitas de la ciudad, como el de la Mezquita de la Paz, Ibrahim López, quien ha manifestado que, con las declaraciones del arzobispo, se “evidencia” que éste alardea “o de una incultura increíble o de un gran cinismo”, y ha alertado del peligro de que sus palabras puedan entenderse como una justificación de la oleada de ataques que estos últimos días está realizando el ejército israelí en Gaza.

“Pido a Dios que este hombre recapacite y se de cuenta de que sólo es portavoz de su verdad, y no de la verdad absoluta”, ha expresado López.

En cuanto al director de la Mezquita Mayor de Granada, Abdulhasib Castiñeira, ha opinado que el discurso del arzobispo -”tan obsoleto y rancio como ese puñado de extremistas que se dieron cita en el acto de la Toma”- se encuentra “ampliamente superado por la sociedad civil española, tanto laica, cristiana como musulmana”.

“Es como si ahora le diéramos importancia a quien sostenga que la II República española fue una amenaza judeo-masónica”, ha expresado Castiñeira, para quien entrar a debatir la interpretación histórica realizada por Martínez sería “una pérdida de tiempo”.

Javier Martínez ofició ayer una misa en la que dio las gracias por una “victoria que terminó con ocho siglos de devastaciones, sufrimientos e intolerancias”, tras lo cual pidió que Granada sea “un lugar de convivencia y confraternidad”.

Fuente: Radio Granada