Saturday, August 23, 2008

Preservativos para el Papa Ratzinger

La postura de la iglesia católica respecto al preservativo representa una pandemia que siembra de enfermos y cadáveres las tierras que asola. Los argumentos para oponerse a su uso reflejan una simpleza de colegio de ursulinas en los años cuarenta.

Así, aunque el profiláctico protege de enfermedades de transmisión sexual, hay quien alega que la iglesia no estorba esta prevención, toda vez que muchas religiosas atienden a enfermos de SIDA. Esto—si se me permite el símil—sería como si batasuna fundara una ONG para repartir tiritas y agua oxigenada. Y conviene resaltar que miles de profesionales sanitarios laicos atienden a enfermos en el tercer mundo y, desde luego, no intentan imponer sus peculiares criterios morales o dogmáticos.

Máxima seguridad
También se alega que el preservativo puede romperse. Algo que nadie discute, pero el porcentaje es tan insignificante que protege en el 98 por ciento de los casos. Este índice de profilaxis es tan abrumador que añoramos campañas como el “Póntelo, pónselo” de la inolvidable ministra Matilde Fernández. Por otra parte, oponerse al preservativo porque pueda romperse (en raros casos) sería como rechazar el cinturón de seguridad porque no protege al cien por cien.

Majaderías varias
“La única forma de no coger el SIDA es la abstinencia sexual” he llegado a leer. Esto, lo diga quien lo diga, es una majadería. El SIDA puede contagiarse por otras vías (transfusiones, jeringuillas, accidentes sanitarios, etc.). Y, lo más importante, predicar la abstinencia es antinatural y un camino directo hacia el desequilibrio psicológico. Lo que necesitan los jóvenes y adolescentes es formación sexual en las Escuelas e Institutos, así como una mente abierta a la reflexión y cerrada al dogma. Pero me temo que la iglesia católica no está por esas labores.

Que lo hagan, pero ellos
Las campañas del preservativo, sin duda, han protegido a millones de personas del SIDA y otras dolencias, y han prevenido embarazos no deseados. Esto no impide que, libremente, haya católicos practicantes que no deseen usarlos. Todos debemos respetar esa y otras opciones religiosas. Me trae al pairo que los judíos no coman cerdo, que los musulmanes huyan del alcohol o que los testigos de Jehová piensen que perderán el paraíso si se zampan una morcilla con patatas. El conflicto estallaría en el momento que estas confesiones presionaran al gobierno de mi país para que no se sirviera cerdo en los comedores de los colegios, no se despachase alcohol a adultos o se requisasen todas las morcillas de los supermercados.

Sería una grosería
Si alguien, a la luz de las bondades del condón, enviase una caja de preservativos al Vaticano con la nota: “Preservativos para el Papa Ratzinger”, aparte de mostrar su mal gusto ofendería a muchos católicos. Pero, de igual manera, los no católicos no tenemos porque soportar presiones de la iglesia sobre gobiernos legítimos para evitar campañas de educación sexual en las aulas o consejos sobre el preservativo.

Ya no hay nacional-catolicismo
El problema, por tanto, no son las creencias—respetables todas—, sino la imposición a quien no cree igual. Nadie, absolutamente nadie, ostenta el derecho de imponerme sus valores morales. La iglesia, cuando ha tenido poder, ha impuesto sus preceptos a toda la sociedad. Si pudiera imponer totalmente sus prejuicios morales respecto a los preservativos, las consecuencias serían trágicas. Pero los tiempos de nacional-catolicismo ya terminaron. Ahora nos queda luchar por una España laica e ilustrada.

Autor: Gustavo Vidal Manzanares
Fuente: ElPlural.com
Bajo licencia Creative Commons

Friday, August 22, 2008

El fascismo, de Pío XI a Benedicto XVI

Asistimos –probablemente con excesiva indiferencia- a la involución de la República italiana, cada vez más escorada hacia la derecha extrema. El Gobierno de Italia es fruto del berlusconismo –eje mayoritario del Ejecutivo-, que patrocina la mezcla sin apenas escrúpulos de los negocios y la política, todo ello bajo el paraguas ideológico del neoliberalismo. Flanquean a Forza Italia, por un lado, el partido heredero del fascismo -convenientemente edulcorado-, Alianza Nacional, que dirige Gianfranco Fini, y, por el otro, la Liga del Norte, partido cercano a posiciones xenófobas o racistas.

Artículo completo en: Elplural.com

Thursday, August 21, 2008

Reseña jocosas de la Biblia, en Amazon

Este libro no funciona. He intentado lo de «rezar» para conseguir un Porsche 996 pero no ha habido manera. No hay nada en el libro respecto no desear coches deportivos alemanes, pero es que también he probado a pedir cosas menos ambiciosas. Lo dejé cuando ni siquiera pudo conseguirme un Big Mac. En la parte del principio dicen algo sobre gente que cruza el desierto y es alimentada por maná del cielo, lo cual da a entender que al menos sería posible conseguir una hamburguesa.

Estoy muy desencantado y contactaré con la editorial. Mientras tanto no puedo recomendar este libro porque claramente no funciona.

Comentario de un lector, sobre la Biblia, versión Rey Jaime el área de reseñas y comentarios de Amazon, que vale un poco para todo.

Fuente: microsiervos

México sigue siendo católico, pero crece el número de ateos

El Instituto Nacional de Estadística Geográfica e Informática (INEGI) de México reveló que aunque la mayoría de los mexicanos son católicos cada día son más los que “se refugian en nuevos movimientos mercantilistas, como Pare de Sufrir”, pero “el grupo que más rápido gana terreno es el de los ateos”. En un reciente informe, el INEGI señala que anualmente los ateos crecen en un 5.2%, mientras que los católicos crecen en un 1.7%.

Los mexicanos “se involucran cada día más en los nuevos movimientos religiosos que están ganando terreno en el mercado de la fe, principalmente en las zonas rurales, urbanas marginadas y en las comunidades indígenas”, según el estudio, que revela que “estos fieles presentan dos características: porcentajes considerables de analfabetismo e ingresos menores a los tres salarios mínimos”.

En los católicos “en realidad no existe un compromiso con la fe que predican”, se han convertido en fieles “light” que solo participan de bautizos o matrimonios, pero no de las misas dominicales, así lo atestigua un reciente estudio realizado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana.

Los domingos “asisten a misa 10704000 católicos, en unas 9906 parroquias, capillas y templos del país, es decir en promedio hay 200 feligreses por templo” en cada celebración eucarística dominical.

El catedrático del Instituto de Investigaciones Sociales, José Suárez, indicó que grupos religiosos como la Iglesia Universal del Reino de Dios, conocida como “Pare de sufrir“, tienen éxito “porque ofrecen lo que no ha podido dar el mundo sociopolítico, que es acabar con el sufrimiento de la gente”.

En México se evoluciona hacia el “primitivismo religioso” y como el país vive un periodo de decadencia en todos los ámbitos, también éste se experimenta en el religioso, destacó Alejandro Tomasini Bassols, del Instituto de Investigaciones Filosóficas.

“De una vida espiritual se pasó a un negocio, que revela el grado de desesperación de mucha gente, de la necesidad de creer cuando las instituciones ya no cumplen con su función”, acotó.

AICA
Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente

Monday, August 18, 2008

“La ignorancia es la madre de todas las religiones”: Rius

Hablar de satisfacciones en su labor sería un lugar común, pero él prefiere hablar de “los muchos dolores de cabeza” conseguidos en muchas décadas: “Una vez”, recuerda Eduardo del Río, Rius, “Renato Leduc me dijo: en esta profesión o te pagan o te pegan”.

“A mí me ha tocado que me peguen, no me puse al tiro en lo otro. Pero ya esperaba eso. Uno como periodista se hace el ánimo de que habrá problemas cuando uno quiera comportarse como periodista serio y decente, amante de la verdad.”

Sus libros, sus colaboraciones en distintas revistas o sus cartones, conforman un amplio panorama acerca de la vida política, social, cultural y religiosa de México, al grado de considerar que ya puede descansar tranquilo, “ya dije todo lo que quería decir; hasta se me pasó la mano”, ironiza.



La iglesia y Rius

La política le da asco, “ya no quiero hacer cartones políticos”, si bien está convencido de que en momentos se necesita contar con ese medio de expresión, ya está muy retirado de ese ámbito: “Llega una edad en la que se aburre uno del trabajo, de la vida, entonces resulta muy difícil motivarse para seguir en el trabajo”.

Quizá de la búsqueda de dichas motivaciones surge el libro ¿Sería católico Jesucristo? (Grijalbo, 2008), el punto de vista de un ex católico, que estuvo en el seminario durante cinco años y presume de conocer a la Iglesia.

“Se trata de un tema que veo como a la distancia, pero dentro de la misma Iglesia aún tengo muchos amigos, los viejos compañeros del seminario que, a estas alturas, se sinceran conmigo. La mayoría ya ni cree en Dios.”

La corrupción en la Iglesia ya está muy documentada, pero consideraba indispensable propiciar otro tipo de acercamiento al tema, a fin de que los católicos se den cuenta de la clase de Iglesia que tienen.

“El libro, modestamente, trata de decirle a los católicos: esta es la Iglesia que estás apoyando, aunque no te des cuenta de eso. La idea es que los lectores saquen sus conclusiones, de acuerdo con la información y con su conciencia, para que actúen.”

Para la realización del libro, Rius partió de la certeza de que “la ignorancia es la madre de todas las religiones”, por lo cual empezó a leer todo lo relacionado con el tema, en especial la Biblia, “que teníamos prohibida en el seminario”, asegura.

“En el libro no me burlo de la Iglesia, sino de sus autoridades y busco que los católicos se den cuenta de la Iglesia que apoyan con su pura declaración como católicos.”

Al final, Rius acepta que gracias a su profesión ha logrado burlarse de los poderosos, “y eso ya es una gran satisfacción”.

Fuente: Milenio (México)

Sunday, August 17, 2008

Diccionario teológico

Diccionario con definiciones interesantes de algunos términos desde dos puntos de vista, como escepticismo:

escepticismo. (De escéptico e -ismo).

1. m. Virtud que consiste en no aceptar afirmaciones extraordinarias sin evidencias que las sostengan.
2. m. Relig. Defecto que consiste en no aceptar afirmaciones extraordinarias sin evidencias que las sostengan.

Diccionario completo en: Ateo, militante y qué?