Friday, July 25, 2008

La Iglesia Católica y la pandemia del VIH/Sida

En el marco de un Estado laico, resulta fundamental no sólo difundir la más amplia información sobre salud sexual sino también crear espacios donde se puedan abordar dichos temas de forma suficientemente profunda.

La Iglesia Católica ha jugado un papel activo y determinante en la expansión de la pandemia del VIH/Sida por medio de sus intentos de imponer sus doctrinas a políticos y funcionarios públicos en distintos países.

Son bien conocidas las posiciones de la Iglesia Católica con respecto a la sexualidad, que pueden resumirse en dos principios:

1. El matrimonio está fundado en el amor entre dos personas, hombre y mujer y es la base de la sociedad y el mejor ambiente para criar a los hijos.
2. La función de la sexualidad debe ser meramente reproductiva y exclusiva del ámbito matrimonial.

De los anteriores se tienen varias consecuencias:

1. La sexualidad fuera del matrimonio es siempre condenable y debe evitarse (por medio de la abstinencia). Así se espera que toda persona llegue virgen al matrimonio.
2. Todos los métodos anticonceptivos que permitan el sexo son condenados y usualmente se les considera abortivos (incluyendo el llamado coitus interruptus). El único “método” anticonceptivo válido (y aún condenable porque evita la procreacion) es la abstinencia.
3. Los actos homosexuales se consideran “intrínsecamente desordenados” pues se llevan a cabo fuera del matrimonio y nunca (hasta el momento) desembocan en la reproducción. Los homosexuales en tanto seres humanos merecen un trato digno pero deben optar por una vida de celibato.

Por medio de la presión política directa, el chantaje y haciendo uso de grupos afines (los cuales además han tomado en sus manos la labor de limpiar de “rastros” de religión los puntos previos) han frenado campañas de educación y salud sexual tanto en los programas educativos como en los sistemas públicos de salud imponiendo sus propios criterios: la abstinencia y la monogamia; los cuales no están sustentados científicamente.

La Iglesia Católica a través de la presión y el chantaje pretende recuperar la influencia perdida en los púlpitos y justo en eso radica el mayor problema. Se restringe la información sobre salud sexual a la población y las opciones que se les ofrecen no son compartidas por ellos. De ahí que tengamos un aumento en el número de embarazos entre adolescentes y de casos de enfermedades de transmisión sexual.

Más aún, los prejuicios sostenidos por la Iglesia Católica limitaron la eficacia de las primeras campañas contra el VIH/Sida en un momento donde el tiempo era fundamental (y lo sigue siendo).

En el marco de un Estado laico, resulta fundamental no sólo difundir la más amplia información sobre salud sexual sino también crear espacios donde se puedan abordar dichos temas de forma suficientemente profunda.

Fuente: anodis

Teísta, deísta, panteísta, secular, agnóstico, ateísta, o escéptico

Vamos por partes, no sin antes aclarar que dentro de las fuentes de información esta el libro The God Delusion de Richard Dawkins. El título en español de este libro es de difícil traducción, o por lo menos de manera que cause el mismo impacto que en inglés. Sería algo así como La Alucinación “Dios”.

Primero debemos empezar con lo más común y progresaremos hasta lo más inusual (que no significa que seamos pocos).

Teísta
El teísta cree en un dios personal y providente, creador y conservador del mundo. Es decir, cree en una inteligencia sobrenatural que además de haber creado el universo aún nos observa y tiene influencia en el destino de los hombres. El teísta asegura que este ser sobrenatural interviene en los asuntos de los hombres, responde a las oraciones, perdona o castiga los pecados, hace milagros, y sabe las cosas buenas y malas que hacemos o incluso las que pensamos.

Deísta
El deísta cree en el mismo dios que el teísta, pero asegura que después de haber creado el universo dictó las leyes que lo regulan y se fue a dormir… o de vacaciones. El deísta cree que a este dios no le interesa el destino ni los asuntos de los hombres. Tal vez Teo Cardala (Cómplices) es deísta, ya que él escribió en su canción la oración “Dios existe pero duerme”.

Panteísta
El panteísta no cree en una inteligencia superior, en un dios personificado. El cree que puede llamar Dios a la Naturaleza, al Universo o a las leyes físicas naturales. No existe la persona, pero si existe el Orden Universal, la Energía Cósmica, etc.

Secular
El secular es alguien quien independientemente de su creencia o filosofía personal, reclama la separación de la religión de los asuntos humanos, específicamente de aquellos asuntos comunes a la sociedad en general, tales como el gobierno, las leyes, la educación, etc. Confía en que de esta manera la sociedad sobrevivirá como unidad, sin discriminación religiosa, sin conflicto entre la fe de unos y otros.

Agnóstico
El agnóstico simplemente se declara incapaz de asegurar la existencia o la inexistencia de un dios o dioses, o de cualquier inteligencia superior. Si no se tienen los datos que sostengan los hechos, el agnóstico se mantiene al margen, no se define hasta no estar seguro. De hecho puede asegurar que nunca será probado o refutado lo anterior.

Ateísta
El ateísta es un ateo, como normalmente se le llama. No cree en una inteligencia superior o dios. El ateo esta seguro de la inexistencia de un creador y no necesita pruebas de ello.

Escéptico
El escéptico no cree en una verdad absoluta. Su deber es dudar incluso de sí mismo en el sentido de no crearse verdades personales para sentirse en paz. La búsqueda de respuestas (no de verdades) para el escéptico, es su pasatiempo favorito. El escéptico es incansable en sus preguntas, porque acepta humildemente que el universo contiene y manifiesta más información que la que el mismo hombre puede comprender.

Artículo completo en: Poder Sináptico