Monday, June 23, 2008

Pobreza y Extremismo Religioso Frenarían el Desarrollo Femenino a Nivel Mundial

Tres tipos de mujeres coexisten hoy en el mundo: las que han logrado insertarse en el mundo académico y laboral; las que por sus creencias religiosas no pueden desarrollarse profesionalmente, como es la caso de las islamitas, y las que pertenecen a sectores extremadamente pobres.

Esto, según la académica de la Universidad Autónoma de Barcelona, Marina Subirats. La investigadora señala que estos dos últimos grupos son los que dificultan un crecimiento igualitario, porque en ambos casos no pueden acceder a una educación de calidad que les permita valerse por sí mismas.

La experta en estudios de género señaló que pese a que las mujeres han llegado a ocupar cargos en instituciones, empresas y gobiernos, no se acepta como tal sino en la medida que dejan sus labores domésticas y logran asemejarse a los varones.

“Vivimos en un mundo de hombres donde las tareas tradicionalmente femeninas están ligadas a la reproducción y el cuidado de la familia no se valoran”, afirmó. Agregó que la igualdad sólo se alcanzará si a las mujeres se les permitiera compatibilizar su trabajo dentro y fuera del hogar.

Marina Subirats participó en la última jornada del Foro Internacional Valparaíso 2008 que desarrolló durante el jueves 19 y viernes 20 de junio en la Casa Central de la Católica de Valparaíso.

Positiva evaluación

Tras el término de la jornada, el Presidente del Foro de Altos Estudios Sociales Valparaíso, Agustín Squella, evaluó positivamente el desarrollo de esta iniciativa y destacó la alta asistencia de jóvenes. “Me estimula a seguir realizando este tipo de actividades, para que jóvenes universitarios tengan la oportunidad de oír y dialogar con personas como las que han intervenido en este foro”, expresó el académico.

Por Karen Naylor
Departamento de Prensa
Direccion General de Comunicaciones y Relaciones Institucionales

Fuente: Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Crítica a la New age

Lo he leído publicado en el semanario digital HOY, un artículo muy interesante firmado por Arturo Pérez-Reverte. No me atrevo a transcribirlo aquí aunque cite la fuente, así que creo que es mejor que sea leído en su lugar de publicación: “Vístete de novia, y no corras”.

Lo que Arturo nos explica en este, para mí, espléndido artículo es algo que me recuerda a una conversación que tuve en Auroville en una velada en la que nos reunimos algunas personas a cenar. Se hablaba del amor, de la energía positiva, de que en el futuro advendría sobre la Tierra una energía procedente del Universo que nos transformaría en “gente chachi”, en personas con conciencia, en buena gente. No pude contenerme en aquel momento, ni lo haré en ningún otro, y les expresé lo que pensaba de todo lo que me estaban diciendo.

Les dije que esa “filosofía de vida” suponía la peor de cuantas nos haya inculcado el poder que domina con puño de hierro a la Humanidad. Ese modo de pensar nos convertía en mansos corderitos dispuestos a ir al matadero con una sonrisa en los labios. Cierto que se puede morir de muchas maneras y cierto es también que podemos vivir alegremente mientras en nuestro alrededor la maldad actúa a sus anchas, ¡qué me importa a mí si soy feliz y siempre pongo buena cara al mal tiempo! Posiblemente hasta nos sonría la fortuna social por considerar nuestros semejantes que somos buenos e inofensivos, un poco ingenuos y demasiado optimistas. Puesto que no les somos una amenaza seguramente no se meterán con nosotros aunque algún que otro intentará aprovecharse de nuestro “rollo chachi y guay”. Siempre hay lobos dispuestos a comerse a las ovejas más lindas e inofensivas. Un madrileño que llevaba viviendo en la “Ciudad del Futuro” dos años en una choza montada entre dos palmeras con vistas al Océano Indico pareció entender que pretendía decir con tanta euforia y convicción. No obstante, él optó por la vía del exilio y decidió vivir allí donde la gente más se acercara a su filosofía de vida. No todo el mundo toma esa vía, eso es patente, pero no es menos evidente que, de un modo u otro todos nos hemos exiliado a nuestro propio mundo individual y solo contamos con los demás de un modo egoísta. En ese mundo propio, en el que incluimos a nuestra familia más cercana, amigos y compañeros de trabajo, nos sentimos seguros y lo que ocurra fuera de ese contexto nos afecta de un modo superficial, a veces incluso anecdótico. Cuando los New Age dicen que el mundo está evolucionando hacia una conciencia superior, supongo que pasan por alto muchas cosas y a muchas personas. Yo no he visto ninguna evolución sino una franca involución que afecta a la sangre, al ADN, al aspecto físico, al nivel energético-vital, al intelecto y al alma. La Humanidad – en la Tierra – es una especie en proceso de degeneración y, por tanto, en peligro de extinción masiva. Esgrimían mil y un conceptos que parecían mostrar lo contrario y respondí a cada uno de ellos hasta dejarles sin argumentos. Finalmente les dije: Solo cuando el hombre se ha enfrentado con sus miedos, ha comprendido que la muerte solo es una puerta abierta a otra existencia y ha decidido valorar su libertad más que a la muerte misma, entonces es cuando toma la resolución de luchar contra todo acto de tiranía y opresión con firmeza y resolución. Así conquista el honor que honra a todo HOMBRE con mayúsculas y lo aleja de ese esperpento mediocre, cobarde, miedoso y ruin que conforma el humano que somos todos hoy en día. Los culpables de todo lo que nos está ocurriendo somos nosotros mismos y los únicos capaces de cambiarlo también somos nosotros. Ninguna fuerza externa va a solventarnos el dilema entre formar parte de los hombres libres o ser meros esclavos. Si alguna fuerza actúa será la que han creado esos estúpidos que nos gobiernan creando armas químicas y nucleares capaces de reducirlo todo a polvo. En los últimos seis mil años se derrotó una vez al mal en el mundo, se consiguió con lucha, corrió mucha sangre y hubo dolor y sacrificio y, pese a todo, nunca la Humanidad recordará una epopeya tan gloriosa, que alegró millones de corazones, que devolvió la esperanza y la libertad a millones de esclavos que vivían en un terrible infierno, que transformó el mundo en un lugar bello y seguro, que dio nacimiento a una nueva civilización. Pero los enemigos del hombre volvieron a infiltrarse como pérfidas serpientes y inyectaron su veneno sobre aquellos a los que la tenebrosa sombra les hizo creerse diferentes y pronto la traición, la mentira y el orgullo acabaron con aquel vislumbre del Edén en la Tierra. Hoy el mal gobierna ampliamente sobre este mundo y quienes creen que no es así o viven en una casita de cristal en Yupilandia y no se enteran de nada o son idiotas.

La New Age es la nueva religión de los astutos seres reptilianos, entes egoístas hasta la médula que no les importa otra cosa que el YO. Todos tenemos esa parte reptiliana en nuestras entrañas como un veneno que nos han inoculado pero no somos eso, somos Hombres. Por nuestras venas aun corre sangre de una estirpe poderosa, si apelamos a ello no vamos a sentir sino la necesidad imperiosa de libertad, porque somos prisioneros y vamos a ser devorados. Si los New Age & Company quieren pintar la cárcel de color rosa, quizás no le moleste a los carceleros siempre y cuando sigan cumpliendo con sus obligaciones. Pero pintar la cárcel de rosa no va a cambiar la situación de un modo sustancial (aunque siempre quedará más alegre que gris y oscura). La novia decidió ignorar la realidad pero la realidad no la ignoró a ella.

Quizás no al extremo que llegó ella pero casi todos somos como esa novia.

Fuente: iberaldea