Sunday, June 8, 2008

Salman Rushdie: ‘Las religiones son un negocio sangriento’

Salman Rushdie ha publicado una novela histórica. Con ‘The Enchantress of Florence’ viaja del imperio mogol (India, finales del XVI a mediados del XIX) hasta la Florencia renacentista. Viajeros rubios, heroínas de las de daga bajo el velo, emperadores, tahures, soldados y encantadores, e incluso Maquiavelo, el más incomprendido de los exploradores políticos, libran un combate contra las supersticiones, las añagazas del poder y los elixires del miedo. Su prosa, vestida como una guitarra mudejar, sortea como puede los peligros del género, tan dado a la fanfarria hortera y el pseudohistoricismo de mercadillo.

Aunque la había presentado esta misma semana, ayer estuvo en el Barnes and Nobles de Union Square, Nueva York, uno de esos fabulosos centros comerciales que liquidaron las viejas librerías, para leer un capítulo y charlar con los lectores. Afectado de una alergia primaveral, dándole cambiazos al guión, sonriendo y sudando, afinó su voz gruesa y engatusó al público.

A Rushdie lo precede la involuntaria leyenda que le porporcionaron los ayatolas iranínes, aquellos clérigos que pusieron precio a su testa merced a los más eficacez métodos mafiosos (hoy exportados con éxito a tantas parcelas públicas, del terrorismo de chapela al nacionalismo de esvástica y paraíso lingüístico).

Alguien quiso saber por su actual relación con los cultos mágicos organizados. “Las religiones son un negocio sangriento”, comentó impávido. Nadie chistó. Cómo olvidar hasta que punto Rushdie ha probado las mieles del excepcionalismo religioso, esa estupenda coartada según la cual el respeto hacia una creencia sobrenatural sanciona el uso de la fuerza contra el crítico, asesinato incluido. “En cierta manera nada ha cambiado, no, al menos, de los días en los que ambiento la novela a la actualidad”.

Noticia completa en: elmundo.es Cultura y ocio

Atención Ciudadana en Morón

- Buenas, querría hablar con la alcaldesa…
- No, alcalde, verá, en Morón tenemos alcalde, Don Manuel Morilla…
- Qué va, que yo he leído que nombraron alcaldesa y quería hablar con ella… ¿no es el Ayuntamiento de Morón?
- Sí, por supuesto, señora, pero es que el nombramiento, que ya hace dos semanas de ello, era un homenaje a la Virgen, a María Auxiliadora. En Morón la tenemos mucha devoción y la corporación municipal…
- Que sí, que lo he visto en la tele, si acabaron todos con cantando el himno ese tan molón. Pero bueno, ¿esa resolución significa que María Auxiliadora es alcaldesa de Morón o no?
- Por supuesto, doña. Esa resolución va a misa.
- Nunca mejor dícho, jajajaa
- Es cierto, jaaajajaaajaa
- Bueno, pues entonces páseme con María Auxiliadora. En dos semanas le habrán puesto ya despacho, qué menos.
- No, sigue en la iglesia, bueno, la talla, quiero decir. Verá, María Auxiliadora vela por nosotros, como Santa Madre de Dios que es, pero no está por aquí en cuerpo presente, vamos, que no le ponen despacho. El Ayuntamiento ha editado, eso sí, unas estampitas de la celebración…
- Pero yo no quiero estampitas, yo quería solicitarle apoyo para la apertura de un bar gay.
- (…)
- ¿Está ahí?
- Sí. Verá, esos trámites los debe hacer en la sección de comerc…
- Si, claro, ahí voy a echar los papeles, qué se cree. Para lo de la licencia de apertura y de actividad y todo eso. No es esa la cuestión. Yo quería llamarle al bar “Mari Auxíliame”, y pedir a la alcaldesa que viniera a la inauguración…
- ¿Pero cómo va a ir a nada de eso, alma de Dios, si es un ser inmaterial?
- Joder, pues de la misma forma que inmaterialmente se ha convertido en alcaldesa de Morón, ¿no? En fin, que por favor si me pasa con ella, digo yo que mejor lo hablamos entre las dos. Usted ya me ha atendido, que para eso es recepcionista u operadora o como sea, administrativa, ahora quiero hablar con la alcaldesa. ¿Oiga? ¿Me escucha?

Fuente: Por la Boca Muere el Pez
Bajo licencia Creative Commons

Enlaces relacionados:
Un teócrata patibulario en el Ayuntamiento de Morón de la Frontera
Ya toca proteger a los no creyentes

Lecciones de historia que la derecha cristiana de EE.UU. no quiere que sepa

Voy a presentar tres importantes ejemplos de la repercusión del cristianismo en Estados Unidos de Norteamérica, que la derecha cristiana no quiere recordar a los estadounidenses. He seleccionado estos ejemplos de los muchos posibles, ya que representan importantes capítulos en la historia de Estados Unidos en el que los ateos han desempeñado un papel y porque pueden fácilmente ser validados de artículos de periódicos, libros y sermones publicados en el momento en que cada evento estaba sucediendo. De este modo, la historia revisionista presentada por la derecha cristiana moderna es simplemente ridícula.

Ejemplo # 1: La mayoría de los cristianos de América se opuso a la abolición de la esclavitud y defendió la institución de la esclavitud como la voluntad de su dios y justificada por su biblia. Los más conservadores encontraban en sus creencias religiosas, la más fuerte oposición a su abolición.

Ejemplo # 2: La mayoría de los cristianos de América se opusieron al sufragio de las mujeres. Una vez más, utilizan la Biblia para argumentar que las mujeres no deberían tener el derecho de voto. Y de nuevo, los más conservadores encontraban en sus creencias religiosas, su oposición más vehemente.

Ejemplo # 3: La inmensa mayoría de cristianos blancos de América se opuso el movimiento de derechos civiles. Mientras que algunos católicos apoyaron los objetivos del movimiento, los protestantes fundamentalistas no. Los pocos blancos cristianos que apoyaron el movimiento fueron expulsados de sus iglesias, demonizados como los ateos y/o comunistas, y un aluvión de correos con el odio de sus vecinos cristianos.

En cada uno de estos casos, fuimos testigos de “la cultura de las guerras” con librepensadores seculares, grupos bajo presión, y selectos protestantes liberales, por un lado y conservadores cristianos, por el otro. Se demuestra un patrón de los fundamentalistas cristianos, que está fundamentalmente equivocado en cuestiones importantes.

Para obtener más información sobre el distinguido papel de librepensadores, humanistas seculares y ateos en toda la historia de Estados Unidos, lea la obra de Susan Jacoby, freethinkers. A History of American Secularism.

Fuente: Atheist Revolution

Entonces ¿usted en qué cree? (ateísmo)

Los cristianos a menudo tienen muchas preguntas cuando se enfrentan a un ateo. Muchos reflejan una falta de conocimientos científicos (por ejemplo, “Entonces ¿cómo llegamos aquí?”), falta de desarrollo moral (por ejemplo, “Si no hay dios, ¿por qué debemos ser buenos?”), o simplemente una falta de imaginación (por ejemplo, “Entonces ¿qué culto?”). Sin embargo, hay al menos una pregunta válida para la que la mayoría de nosotros debe estar preparado para proporcionar respuestas significativas.

Un cristiano que reconoce que el ateísmo se refiere únicamente a la falta de creencias divinas y no a un amplio programa, filosofía, religión o alternativa, a veces plantea una excelente pregunta. “Tengo entendido que usted no acepta la existencia de cualquier dios, pero tengo curiosidad acerca de en que cree.” Muchos ateos son demasiado rápidos para considerar esta cuestión como irrelevante o incluso provocar, pero no es necesariamente ninguna de estas cosas. Puede representar un verdadero intento de entender la cosmovisión particular de los ateos y ser puesta en tela de juicio.

Al considerar esta cuestión, una cláusula de exención de responsabilidad crítica debe ser ofrecida al principio. Porque el ateísmo no tiene ninguna doctrina, sistema de valores básicos, o incluso la visión compartida del mundo, un ateo no honesto tendrá mucho que decir acerca de cómo sus compañeros ateos piensan. Puesto que el ateísmo no implica nada además de una falta de creencias divinas, uno debe esperar una gran diversidad entre los ateos. Me he reunido con ateos que creen en fantasmas y otros que no lo hacen. Todo lo que necesariamente comparten es que no creen en los dioses. Esto puede resultar difícil de comprender para algunos cristianos porque ellos tienen al menos una parte de doctrina compartida.

Para comprender la importancia de la cuestión que estamos considerando, imagine que usted encuentra a alguien que le informa que él no cree en hadas. Independientemente de lo que piensa acerca de hadas, este hombre le ha dicho muy poco. Usted sabe que él no cree en hadas, pero usted no sabe absolutamente nada sobre lo que la otra persona puede o no creer. Tal es el caso con los ateos. Aquellos de nosotros que pensamos que es importante proporcionar a los creyentes una alternativa del mundo van a necesitar ofrecer algo más allá de ateísmo.

Fuente: Atheist Revolution