Monday, June 2, 2008

La Iglesia Católica es una Empresa. Primer Asalto.

Original en el blog de Francisco J. Moreno

Ayer uno de mis compañeros, Francisco Fernández de Mesa, nos envió este mail a toda la clase de 2º de Periodismo de la UCAM y al profesor Pablo Blesa. He corregido algunas faltas ortográficas, lo cual tampoco lo arregla demasiado. La negrita no es mía.

Hola a todos y a todas!!

Hace una semana y media paseábamos por la universidad G******, M**** y yo y en el monasterio vimos a Pablo Blesa. Hablando con él y en ese mismo momento le propuse un debate en clase, bien organizado: con un intermediario que debería ser él y el resto (nosotros) crear un debate. Le propusimos temas como el terrorismo o la inmigracion, pero él eligió el tema de la igualdad (que por lo visto está más de moda). A mí personalmente no me gustaba mucho el tema, pero tampoco me disgustaba.

Dicho debate tuvo lugar el pasado viernes en clase a las 12.30, (mismo día que el examen de ARTE, por lo que entiendo que no viniera mucha gente a clase con la intención de aprobarlo) y en él se habló de muchas cosas: la igualdad, la discriminación positiva y negativa de la mujer en los ámbitos empresariales y profesionales, etc. Esto se debatió y no hubo ningún problema, cada uno salió del debate con la idea con la que ya entraba e incluso más reforzada, y pocos cambiaron de opinión, por no decir NINGUNO.

Pero lo que más caldeó el ambiente fue el tema de la Iglesia, que no sé cómo se metió, pero siempre es tema de debate y burla por el sector más “progre” y deficitario de la sociedad española. Y me hace gracia y a la vez me da pena, y ¿por qué? se preguntará más de uno: de la Iglesia se dijo de todo, pero lo que mas me jodió (sin perdón por la expresión porque no me da la gana de pedir perdón por esto) fue que a la Iglesia como tal se le tratara de empresa y ladrona, y todo esto lo decía gente que estudia en una universidad que aparte de ser privada es C A T Ó L I C A señores, y esos que consideraban y consideran a la Iglesia como una empresa, son los que a través de sus papis también ayudan económicamente a que esa empresa se haga más poderosa y más rica… ¿o no?, y desde luego no será por universidades privadas no católicas en España. Y esos que tildan a la Iglesia como una empresa, son los que ya están bautizados, confirmados y han recibido el sacramento de la comunión; y esos que blasfeman diciendo que la Iglesia es una empresa, el día de mañana querrán casarse a través del rito católico que es más bonito y más tradicional; y esos que tachan a la Iglesia de empresa cuando tengan hijos, querrán bautizarlos y hacer que reciban la comunión y hasta incluso confirmarlos… y alguno había que en Semana Santa participaba en las procesiones incluso sacando un trono y todavía tenía cojones a seguir considerando a la iglesia como a una empresa. A ver si os enteráis de una vez: la Iglesia si se ha mantenido económicamente hasta hoy, es y ha sido por las ayudas de sus fieles.

Y otra cosa, me gustaría saber qué es lo que produce y vende la Iglesia para que sea una empresa o al menos se le compare con ella, porque si todavía seguís diciendo que es una empresa sin saber lo que produce y lo que vende, y lo más importante de una empresa: los beneficios que obtiene…. YA ME CONTARÉIS.
Un saludo.

Mi respuesta también es pública, y la he enviado a toda la clase de Periodismo y a Pablo Blesa:

Saludos Paco,

Me parece que el mail anterior lo has escrito demasiado en caliente, pues esas no son formas de mantener una postura.

Creo que todos conocemos ya tus tendencias e ideologías, y las respetamos pese a cierto tipo de comentarios (”¡Las mujeres a fregar!”) poco tolerantes. No estaría de más recibir el mismo trato, y que la discusión sobre este tema fluyese con ritmo argumentativo, aunque sólo sea para reafirmar nuestras propias opiniones.

Cuando el pasado viernes se dijo que la iglesia era una empresa, no se hizo a la ligera, sino con unos razonamientos que te expongo para que refutes. La Iglesia, como toda organización, busca su propia supervivencia. Para esto hacen falta dos cosas: clientes y beneficios. Los diversos concilios que esta institución ha organizado han tenido ese objetivo: reformar una doctrina que en nada se parece ya a la original para que la gente se sienta atraída por ella, y no caiga en las diabólicas garras del ateísmo o el protestantismo. Si crees que la Iglesia sigue al pie de la letra lo que dice en la biblia, habla con un evangelista. Los fieles dan dinero, ¿cómo lo dan? A través de los bautizos, bodas y comuniones. La Iglesia se cobra su sueldo por esas cosas. Es una transacción económica. Eso sin contar con las donaciones que les destina el estado, discriminando otras religiones que conviven en nuestro país.

El objeto que esa empresa llamada Iglesia Católica comercializa es la ceremonia. Cualquiera puede construir su fe en casa con una biblia, pero lo bonito, que es lo que proporciona la Iglesia, es expresar esa fe y compartirla. La gente paga por ello, y esos beneficios van a las arcas de los sacerdotes, a la construcción de nuevas iglesias y a unas pocas obras caritativas, en ese orden. Busca, Paco, a ver cuánto gana anualmente Ratzinger Z con las donaciones de sus sacerdotes. Es más dinero del que puedas contar, y todo, para sus gastos personales.

Aclaro que ésta sólo es la crítica a la Iglesia Católica, que a la fe católica también hay muchas cosas que echarle en cara, sólo que no lo haré aquí. Para eso recomiendo el libro “Por qué no soy cristiano”, de Bertrand Russell, un gran filósofo. Chesterton también escribió un artículo explicando “Por qué soy cristiano”. Son las dos posturas.

Yo he sido bautizado, y también hice la comunión -en pecado, aunque no diré cuál-, pero en ambos casos tenía muy poca edad como para discernir qué era todo aquello. Ahora, no me he confirmado, ni pienso hacerlo a no ser que no haya más remedio. Yo me casaría por lo civil, o mediante alguna ceremonia pagana para hacerlo bonito, pero eso es cosa de dos. Mis hijos, decidirán ellos. Mi funeral, que sea vikingo.

No nací ateo, pero lo soy. Parece mentira que precisamente tú juegues con estereotipos. Aunque en la UCAM se empape todo con la ideología cristiana, las asignaturas impartidas se mantienen un poco al margen, lo cual es beneficio de su titularidad privada. La asignatura de “Religión” quedó atrás, y el único suplicio que afecta a un ateo cada día en clase es el tener que ver un crucifijo sobre la cabeza del profesor. ¿Tengo que mudarme a Madrid, Granada o Alicante para librarme de eso? Pues no, una universidad privada es una universidad privada. Lo cual supone clases más pequeñas, profesores más dedicados, mejor equipación y mejores prácticas. Creo que un crucifijo no vale que me vaya. Tampoco soy el único infiel. Si la UCAM expulsase a todos los ateos de sus aulas, os quedaríais menos del 10%.

Relájate antes de escribir. Razona las cosas que dices y dale la oportunidad al contrario de defender también su postura. Una persona no te está atacando por pensar diferente, y yo me considero lo bastante razonable como para cambiar de opinión si se me demuestra que me equivoco (ya lo he hecho otras veces). Pienso que la Iglesia Católica tiene mucho de empresa, que no hay que ser ni pijo, ni votante del PP, ni cristiano para estudiar en la UCAM, y que, si hay tolerancia de por medio, la gente se entiende hablando. Por eso te insto a que moderes ese lenguaje exaltado, irracional y chabacano, que en tal mal lugar deja a nuestra clase de periodismo, y a que respondas con menos dogmas y más argumentación.

Atentamente,
Francisco J. Moreno

Nota: “Eso sin contar con las donaciones que les destina el estado, discriminando otras religiones que conviven en nuestro país”. Este dato es erróneo, pues las únicas subvenciones que recibe la Iglesia Católica en la actualidad provienen de los contribuyentes que así lo especifican en su declaración.

Fuente: La Hoja Negra