Tuesday, September 15, 2009

Hechos son amores y no buenas palabras

A mi entender las religiones son fruto de la muerte de anteriores religiones y éstas de anteriores creencias, ancestros brujos, oráculos, mitologías, teologías, hasta ritos satánicos tan peligrosos como los Maras o la mentalidad de SS Hitler, SS Busch, SS Pinochet… Religiones o creencias son inventadas por los hombres para el bien, posiblemente, pero no las creó Dios, así por lo menos se desprende de las escrituras sabias, que no tan sagradas, aquellas actuales que nos han programado como sociedad actual desde que nacemos en adelante anunciando ofrecer otra mejilla a la trompada, o a perdonar porque es divino cuando los asesinos de esto sacan impunidad y marco de protección divina… Para qué decirle de las unidades de credos creadas por la Agencia de Inteligencia Norteamericana, o las mil y una que predican por los pozos de pobreza e ignorancia extrema, algunos enclavados como cruz rodeados de modernos edificios y fastuosos templos repletos de rezos sinceros pero improductivos.

Cae la sospecha cuando inculcan no violencia y devolver amor porque en otra vida nos espera la paz. ¿No pareciera una forma de proteger a los dueños del mundo? Entre los desamparados, la pobreza sin techo ni escuela, obtienen un caldo de cultivo perfecto. Esas personas, como usted mismo, seguramente son bien intencionadas, como lo son los que adoran a Maradona y lo piensan Dios. Si el paradigma se inflara con el correr del tiempo y se transformara en un sinónimo de bondad y buenas intenciones, en una de esas estemos presenciando el nacimiento de una organización religiosa tan o más poderosa que las que nos muestra el día a día a lo largo y ancho del planeta. A todos los respeto, mi madre, mi esposa son creyentes, ¿cómo no respetarles?

Lo que sí pienso para mis adentros es que son víctimas de creencias y dogmas y, pienso que, cuando a los sentimientos piadosos como a la ética, a la moral, a la historia se la encarcela en dogmas, entonces deja de ser algo que la mayoría de los espíritus humanos necesitan para convertirse en fundamentalismos a capricho de otros intereses muy pero muy dolarizados. Tampoco se puede apreciar en la estructura multimillonaria de nuestras iglesias nada que demuestre que no funcionan como organizaciones políticas. Admiro a aquellos creyentes que se hacen misioneros y, como curas obreros padecen junto a su pueblo las injusticias luchando por enseñarles a leer y escribir, a contar para que no les engañen, a prender esa llamita sagrada de la cultura y educación.

Admiro a los religiosos de cualquier partido (la Iglesia es un partido más de derechas) que se comporta como una inteligente ONG, allí hacen y hacer es la manifestación más pura del amor. Recuerdo a la Madre Teresa cuando digo esto. Pero al recordar a esa mujercita gigante se me caen las cortinas oscuras del Dios Dólar en el que se arrastran adoradores universales. A la señora María, con su inmensa pobreza acorde con riquísimo espíritu la sacan en procesión como la más millonaria de las damas de la riqueza palaciega… ¿ese es el mensaje de ella y su hijo secuestrado, torturado, humillado, clavado a dos maderos, desnudo y abandonado?

Un banquero de las altas instancias económicas, como Busch, son dioses terroristas. Para nosotros Dios es AMOR, y en ese fundamental sentimiento nos reflejamos en el ejemplo impresionante de ese tal Jesús, al cual intento emular y a quien quiero como le quise a mi padre o a mi esposa o a mis hijos.

Entonces quedamos con las preguntas existenciales que nos hacemos los que creemos o no, nadie puede atestiguarnos de esa hipotética otra vida escondida en la fe y el misterio. No la vemos pero sí vemos tan campante genocidas impunes, otros homenajeados como héroes… dos atómicas sobre hermanos japoneses, el NAPALM incendiando hogares vietnamitas, guerras preparadas por el negociado de la industria bélica, que junto al Dios Droga son los que más dividendos conquistan, al punto que cuentan un ingreso de millones por segundo…

Y los niños del mundo ya nacen con el SIDA condenados otros a la hambruna, a una vida carne de cañón… ¿Dónde esta el jardín de sueños y esperanza de todos los dioses de todas las religiones? ¿No será que nos están señalando que debemos formar el jardín nosotros mismos en una lucha diaria y sagrada por enseñar “el ser cultos”? ¿Si un cristiano es rico, es rico por cristiano?

Y cuando aterrorizan con castigos divinos me dirijo contra los castigadores terrenales, y ello estimula para enfrentarles con mis armas más heroicas, el amor al amor y el amor a la justicia y el amor a la libertad y el amor a la democracia, y el amor al prójimo… No les consiento el cachetón ni la picana, mientras ejerzo defensa genuina sigo mi derrotero intentando seriamente de ser útil, bueno, justo, comunicativo, sobre todo trabajando para que esta vida la vivamos sonrientes, nunca cómo un Valle de Lágrimas sino como una posibilidad de felicidad.

Ésa es la verdadera meta, la felicidad y cuando lleguemos a la suma de toda una vida o sea al fin del respiro, allí sabremos si nos encontramos con nuestros amados muertos rodeando a un Dios del que no interesa ya saber si es o no es. Ya lo sabremos, y si cómo pienso, no exista nada, púes no me enteraré. Sin embargo ese acabose, ese apagar la luz y San Seacabó, no significa haber vivido sin sentido, al contrario, he dado lo que he podido y siempre procurando dar un poco más del límite. Dar produce felicidad y como la risa es contagiosa “a Dios gracias”. Proponiendo cultivar nuestros sentimientos de justicia, base para la paz y armonía social, compartamos las buenas voluntades sin fanatizar creencias, reventemos el candor del amor para que nadie pase frío.

Artículo completo en: Agencia NOVA

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