Saturday, April 4, 2009

Vampiros Y Religión, Vayatimos

Se suman nuevos miembros a la cofradía por la razón y el pensamiento crítico. La colección “¡Vaya timo!” que edita Laetoli en colaboración con ARP Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico se amplía con dos nuevos títulos:

Los vampiros ¡vaya timo!, de Jordi Ardanuy es el libro sobre vampiros que nunca había leído porque siempre que se ponen a hablar de vampiros en los programas del sector tontoesotérico se dedican a mezclar leyendas urbanas y a dar pábulo a algún gótico con medio cuelgue y tres arrobas de memez encima…

La religión ¡vaya timo! de Gonzalo Puente Ojea. Como en el caso de Ardanuy, Puente Ojea es EL autor natural de un libro que analice cómo el fenómeno de la religión es un timo en todas sus dimensiones. Y lo hace a conciencia, de forma densa y documentada. Es cierto que esto convierte a este texto en un ejemplar anómalo dentro de los vayatimos: es más largo que los demás, pero también el lenguaje es más denso y quizá menos divulgativo. En cualquier caso, uno empieza a leer y no puede dejar de seguir el camino por el que Puente Ojea va analizando en profundidad los mecanismos con los que la religión (o las religiones) se visten de seriedad filosófica, ética o social pero sin serlo realmente, y además robando ese estatus a cualquier otra cosa. Comenta el autor:

Lo que en el timo de la religión resulta definitorio consiste en prometer y, por consiguiente, esperar, algo que es de toda evidencia contra natura, a saber: la negación de la muerte y la afirmación de una felicidad plena y sin fisuras. ¿Hay quien dé más y más barato? Por esta razón nuclear y fantástica, y por algunos de sus corolarios, al timo religioso le ha cabido el honor, en la historia de la humanidad, de ser el padre de los demás timos, y así el más pernicioso, pues su engaño descansa sobre el mito más irreal de todos cuantos se han generado en la mente humana: el mito de la existencia de almas y espíritus inmateriales como entes reales, y también de sus derivados, los dioses de los politeísmos, el Dios de los monoteísmos y también los espíritus de los panteísmos.

Noticia completa en: Por la Boca Muere El Pez (J. Armentia)