Friday, June 13, 2008

Denunciantes de sacerdotes españoles quieren reunirse con el Episcopado argentino

Buenos Aires.- Familiares de adolescentes argentinos, que acusaron a dos sacerdotes españoles de “estafa y reducción a la servidumbre”, pedirán una audiencia con representantes del Episcopado de Argentina para plantear su preocupación por el instituto secular que dirigen los denunciados.

Así lo señaló hoy el abogado de las familias denunciantes, Omar Gebruers, al destacar que la intención es reunirse con el presidente de la Conferencia Episcopal y cardenal primado del país, Jorge Bergoglio.

El letrado sostuvo que la causa contra los sacerdotes Antonio Martínez Racionero y Ricardo Latorre Cañizares “avanza” y dijo que las pruebas presentadas “han sido aceptadas por la Justicia”.

“Creo que hay elementos suficientes como para que, a mediados de la semana que viene, el juez llame a declarar a los curas y al obispo de la provincia de La Pampa, monseñor Adolfo Brédice”, comentó en declaraciones a medios locales.

El caso salió a la luz a finales de mayo pasado, después de que Gebruers presentara la denuncia ante un juzgado de la ciudad de Santa Rosa, la capital pampeana (centro del país).

Los religiosos denunciados, que desde 1995 ejercen funciones sacerdotales en la Catedral de Santa Rosa, tienen a su cargo el Instituto Servi Trinitatis, en el que se supuestamente “reduce a la servidumbre” a los jóvenes católicos que se internan en él, según el abogado.

El letrado dijo que Martínez Racionero y Latorre Cañizares manifiestan ser sacerdotes “gracias a Dios y a Francisco Franco” y que, entre otras medidas de prueba, solicitó al juez que investigue las cuentas que manejan.

“Tienen un inmueble que funciona a pocas cuadras (manzanas) del centro de la capital provincial por el que han pasado unos 60 jóvenes. Ahora creemos que hay ocho dentro de esa casa y otros que viven fuera de ella”, señaló al hacer la denuncia el abogado, que asesora a las once familias denunciantes.

Según el letrado, a los jóvenes “se les anula la voluntad para apropiarse de su dinero”.

Los sacerdotes pertenecerían a una supuesta “secta” con sede en Cuenca, cuyo director general es llamado padre Grati, aunque su verdadero nombre es Gratiniano Checa Colmena, destacó.

Para ser miembros, los aspirantes deben realizar “votos de pobreza, castidad, obediencia y fidelidad al Papa” y se reclutan a jóvenes, en su mayoría mujeres de entre 12 a 32 años, de acuerdo con la denuncia.

Al instituto “no pueden ingresar varones” y, entre otras cosas, “se juzgan y castigan a las mujeres por supuestas inconductas, no se les permiten ingerir alimentos dulces para suprimir la actividad de una feromona que estimula la voluntad y tienen un cronograma de horarios”, destacó Gebruers.

“La mayoría de las chicas sufren trastornos de alimentación, desnutrición, debilitamiento físico y mental, gastritis, problemas intestinales y estomacales, todas tienen fobias, desvanecimiento y cefaleas, debiendo acudir a tratamientos psicológicos y psiquiátricos de por vida”, indicó.

Al referirse a los votos de pobreza, dijo que “implica ceder a sus superiores las tarjetas de débito y la clave de la cuenta en la que depositan sus salarios y otros ingresos”.

Fuente: Soitu.es
Bajo licencia Creative Commons

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