Tuesday, December 6, 2011

La historia nos enseña que no te puedes fiar de la religión

Entrevista a Sydney Brenner, Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2002 y referente de la biología en el siglo XX.

Las reticencias a investigar la interpretación del genoma con seres humanos, ¿es un síntoma de la contraposición ancestral entre la religión y la ciencia?

Eso también requiere un cambio de actitud. En el último siglo, se ha hablado de una integración total de lo que era el universo, del origen del universo. Ahora, por los estudios en astronomía, todos sabemos cómo es la cosmología, que todo empezó con el Big Bang y que el universo se sigue expandiendo. Con la capacidad de nuestro cerebro, hemos llegado a entender cómo es la materia y la energía en el universo. En la era de la biología, vamos a tener que hacer lo mismo: entender la continuidad de las formas vivas, de dónde venimos, que es la evolución. Y para ello hay que utilizar algo que sea realmente integrador. Precisamente, la ciencia va a contribuir a eso. Tenemos que basar nuestra vida en la ciencia, porque es la mejor forma que conocemos para resolver los problemas.

¿Qué quiere decir exactamente?

Hace miles de años hubo personas que empezaron a pensar de dónde vienen las estrellas. Y se inventaron cosas, algunas de las cuales resultaron ciertas. Ahora, en cambio, sabemos mucho más sobre el universo. Tenemos pruebas gracias a la ciencia. Y como la ciencia siempre está buscando la verdad, debe ser la parte que domine nuestra cultura. Hay un cierto conflicto entre la ciencia y la religión, pero debe desaparecer. Yo suelo decir que lo que la historia nos enseña es que la magia no funciona, que no te puedes fiar de la religión. Sin embargo, la ciencia sí funciona, y lo sabemos ya desde hace 500 años.

Entrevista completa en: Público.es

Monti (Italia) se olvida de recortar los privilegios de la Iglesia

¿Se pueden conjugar el rigor, el crecimiento y la equidad que prometió Mario Monti al ser investido primer ministro de Italia el pasado 16 de noviembre? El plan de ajustes de 30.000 millones de euros aprobado el domingo por su Gobierno técnico indica lo contrario, sobre todo en lo que se refiere al último término. La Iglesia lo sabe bien, que saldrá indemne de buena parte de los ajustes, que de haber sido ecuánimes le habrían costado muy caros: en concreto unos 2500 millones de euros por el nuevo impuesto inmobiliario que van a pagar los ciudadanos. Y no queda claro hasta qué punto la presencia en el Ejecutivo de tres personas consideradas “del Vaticano”, como los ministros Lorenzo Ornaghi, Andrea Riccardi y Renato Balducci, ha podido influir en la toma de esta decisión.

Italia no cuenta con un censo riguroso de las propiedades de la Iglesia aunque la ley establece que sólo las que se dedican “exclusivamente” al culto están exentas de impuestos.

El Partido Radical ha desarrollado durante años una campaña para acabar con los privilegios del clero y según sus cálculos, 30000 de los 50000 inmuebles con los cuenta aproximadamente, incumplen la norma, es decir, no pagan impuestos aunque deberían hacerlo. En esa clasificación entrarían colegios, universidades, gimnasios, edificios y terrenos alquilados, que podrían engordar las cajas del Estado con 2500 millones al año, según las cuentas del Partido Radical, aunque se quedarían en 700 millones según un cálculo más conservador de los ayuntamientos. Si se eliminaran todas las exenciones de las que ahora goza en términos de IVA o IRPF, por ejemplo, la cuenta se iría hasta los 4000 millones. Hasta la Conferencia Episcopal admitió ayer que el plan de ajustes podía haber sido “más equitativo”.

Ampliar en Plúbico.es

Escépticos: ¿Hijos de Dios?

¿Pueden convivir ciencia y religión? ¿Qué opinan los grandes cultos de cuestiones científicas como el Big-Bang o la evolución? ¿Por qué las grandes religiones arrinconan a las mujeres? ¿Qué problema tiene el Islam con la representación de Mahoma? ¿Qué diferencia a una religión de una secta?

Acceder al programa en eitb

Tuesday, November 1, 2011

Llegamos a 7000 millones y la Iglesia Católica dice que no hay sobrepoblación

El mundo llegó ya a los 7000 millones de personas. Duplicamos nuestro número en menos de medio siglo, y los efectos sobre nuestro medio ambiente son alarmantes:

-Deforestación de las selvas de Malasia e Indonesia para sembrar palma de aceite.

- Deforestación de las selvas de África ecuatorial y caza de su fauna para ser consumida como “carne de monte”

-Agotamiento de páramos en Latinoamérica.

-Crisis hídrica en países subsaharianos, y latinoamericanos.

- Olas invernales sin precedentes en Colombia, Centroamérica, Tailandia. etc. Como consecuencia del cambio climático.

- Mala calidad de aire en ciudades altamente pobladas como Pekín, Santiago de Chile, Ciudad de Mexico, etc.

- Decenas de otros problemas ambientales.

No obstante encontramos que la Iglesia Católica no ve problema en la sobrepoblación, y se empeña en seguirse oponiendo al control de la natalidad.

El Sínodo Mundial de la Familia en 1980 organizado por la Iglesia Católica contiene el siguiente mensaje a las familias católicas:

“A menudo, ciertos gobiernos y algunas organizaciones internacionales agreden a las familias… A las familias se les obliga -y nos oponemos a esto con toda vehemencia- a usar medios inmorales tales como los anticonceptivos, o, aún peor, la esterilización, los abortos y la eutanasia, para la solución de los problemas sociales, económicos y demográficos. El sínodo urge por lo tanto a proclamar una carta de los derechos de la familia para salvaguardar esos derechos en todas partes.”

En el sitio católico ACI Prensa encontramos la siguiente declaración bajo el titulo “Control de la población”: Estos planes se disfrazan como “salud reproductiva”, “paternidad responsable”, “planificación familiar”, “educación sexual”, “lucha contra el SIDA”, “salud sexual”, “acciones de género”, “feminismo” o “desarrollo sustentable”.

La Iglesia Católica sostiene que no hay sobrepoblación por las siguientes razones:

1. Las tasas de natalidad han descendidio.
2. Los países no se encuentran altamente densificados.

Estos argumentos valen la pena ser analizados.

El primero es cierto. Las tasas de natalidad han descendido. Por ejemplo, Paraguay pasó de tener una tasa de fecundidad de 4,3 en la década de los 1990 a una de 2,5 en 2010. Países industrializados han hecho bajar su tasa de natalidad por debajo de la tasa de renovación (2,0). La tasa de fecundidad es el número promedio de hijos que son dados a luz por una mujer.

A pesar que el argumento es cierto. La verdad es que en números la población mundial sigue creciendo. Y peor aún, a medida que los pueblos aumentan su poder adquisitivo aumenta el consumo y por lo tanto la depredación ambiental. Todas las personas requieren agua, alimento y energía. Cada ser humano adicional genera una carga para el planeta. Razón por la que la decisión de traer hijos al mundo debe ser una algo razonado.

El segundo argumento es también es cierto, pero olvida algo muy importante. La iglesia esgrime que la población mundial no ocupa más del 1% de la superficie firme del planeta. Pero pasa por alto que hay muchas zonas que no son habitables: los grandes desiertos, la tundra, los glaciares. No podemos pretender que todo el planeta debe ser habitado. deben dejarse espacios para la vida silvestre.

Durante el tiempo que leiste el anterior texto nacieron 720 bebes humanos. Tres por cada segundo.

Fuente: SinDioses

Stephen Hawking vuelve a plantear en programa de televisión que Dios no creó el Universo

“Todos somos libres para creer lo que queramos, y creo que la explicación más simple posible es que Dios no existe. Nadie creó el Universo, y nadie dirige nuestro destino. Esto me lleva a una revelación muy profunda, que probablemente no hay paraíso ni tampoco vida después de la muerte. Tenemos una sola vida para apreciar la grandeza del Universo y por ello estoy muy agradecido”.

Fuente: Tendencias

Dios fue inventado para explicar el misterio

Dios fue inventado para explicar el misterio. Dios es siempre inventado para explicar esas cosas que no entiendes. Pero, cuando finalmente descubres la manera en que trabaja algo, obtienes ciertas leyes que estás arrebatando a Dios; no lo necesitas más. Pero lo necesitas para los otros misterios. Por tanto lo dejas para que creara el Universo porque eso aún no lo entendemos; lo necesitas para entender esas cosas que no crees que las leyes puedan explicar, tales como la conciencia, o por qué sólo vives un cierto período de tiempo -vida y muerte- cosas como esas. Dios siempre es asociado a aquellas cosas que no comprendes. Por consiguiente yo no creo que las leyes puedan ser consideradas como semejantes a Dios porque ellas ya han sido entendidas.

Richard Feynman