Monday, November 1, 2010

Brutalidad católica

En España, la libertad de expresión está protegida por la Justicia. Únicamente un juez puede decretar, en resolución motivada, el “secuestro” de una publicación. Pues bien, ahora resulta que una imprenta (de Murcia tenía que ser) también se ha atribuido esa facultad de secuestrar… ¡y ha secuestrado la revista de sus propios clientes! Y todo porque no le gusta la portada.

Los muy “católicos” dueños de la imprenta, que ofrecieron el oro y el moro para quedarse con la impresión de la revista satírica gallega Retranca, alegan que ellos no imprimen “blasfemias” contra la secta católica al igual que tampoco imprimen pornografía.

Los miles de casos de pederastia eclesiástica no son suficientes para que sus ideas no les impidan ser objetivos. Y como dios no actúa en este mundo, lo hacen ellos, como los parabolanos.

Fuente: Misterios al descubierto