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Enigmas y Misterios

Friday, April 23, 2010

Los enigmas se construyen, intencionadamente, con estructuras enrevesadas. Para hacerlos más misteriosamente incomprensibles. Por irracionales. Si se piensa razonablemente, es una forma lógica, para mentes enrevesadas, de exponer la descripción de algo imposible, totalmente fantaseado, de manera que puedan ir adaptándole significado y contenidos, de forma convencional. Para suponerle un contenido esotérico a relatos que sólo están formados por una sucesión de historias irracionales, totalmente inconexas en su origen. Con la pretensión añadida de adjudicarles algún significado oculto, que pretenda encerrar misterios y revelaciones. Cuando, las más de las veces, lo que contienen esos relatos, es el más absoluto de los vacíos, lleno de confusión intencionada.

Lo que hace fuerte a las creencias, es el desconocimiento, la ignorancia, el no poder estar al tanto , ni tener conocimiento demostrable, de tantos acontecimientos maravillosos como cuentan que suceden en el mundo de los misterios. ¡Dichosos sean quienes los contemplan! Porque tienen ojos para ver aquello que desean contemplar. Ve quien ansía ver.

Aún cuando algunos opinen, según les convenga, que tales visiones les son proporcionadas con la ayuda de Belfegor, a fatuos científicos, que quisieran ser como dioses. La realidad es que la credibilidad de tales afirmaciones se gana con hechos demostrables. No sólo con palabras, llenas de fantasía e ilusión. Y los científicos suelen poder demostrar aquello que afirman. Mientras los místicos mantienen sus teorías sostenidas con el aire de sus palabras.

Lo más natural es lo más simple. Cuando algo se complica, pierde naturalidad. La base de la evolución es aprender, deduciendo, paulatinamente, de las experiencias pasadas. Lo principal es seguir viviendo, aprendiendo. Con las experiencias, se pierde la inocencia, pero se conoce el camino recorrido. Lo principal es seguir viviendo, sin extinguirnos a los primeros encontronazos. Eso evidenciaría que no hemos ido aprendiendo de lo golpes recibidos.

Quien sólo busque extasiarse ante el misterio, tendría su lugar más adecuado entre el público de circos y espectáculos de variedades. No en el teatro de la vida. Aquí, quien juega, arriesga. No sale indemne. Para aprender de los misterios, hay que buscarles solución ¡la vida no sale gratis! Cada experiencia va dejando jirones en el alma. Eso es lo que hacen los científicos, solucionando muchos más misterios que todos los espectadores boquiabiertos juntos. ¡Para saber hay que indagar! Quien quiera ser admirador inerte, que se ponga en la cola de los acólitos.

El espíritu personal evoluciona a través de los conocimientos adquiridos. Sin saltos y sobresaltos, el progreso es posible que sea más tranquilo, pero, con certeza, bastante más lento. Para aprender, hay que hurgar en todos los rincones oscuros de la existencia. Lo bonito, que luce a la luz del sol, suele tener pocos misterios y nula profundidad. Lo superficial no deja huella, ni buena ni mala.