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Poder Excesivo

Monday, November 30, 2009

Las organizaciones de creencias, de cualquier tendencia, de cualquier país, son, siempre, las máximas detentoras de poder. Nadie logra situarse por encima de las creencias. Ese es el máximo poder de lo ancestral. Su efectividad reside en el manejo de saber inculcar fe en lo imposible. Valerse del misterio, del temor a la incertidumbre, al no saber. El poder excesivo, es autodestructivo. Los dirigentes visionarios, no saben de realidades, sino de quimeras, hasta que la realidad los aplasta.

Parece como si, la especialidad de algunas organizaciones de creencias, fuese la sublimación de la hipocresía y la fantasía mentirosa. Piden, por ejemplo, respetar la vida, sí. Pero eso se refiere, preferentemente, a la vida de los creyentes propios. Los demás, los infieles, si son hostiles, sobran. En el mundo de la fantasía, donde se mueven magias, creencias, afectos y religiones, sus verdades se crean de la nada: divagaciones, cavilaciones, intuiciones, inspiraciones, revelaciones. Recovecos del pensamiento humano.

A partir de ahí, la lógica se transforma en algo maleable. Todo se convierte en posible, con la ayuda de las musas. Cambia la apariencia, para que todo pueda seguir igual en el fondo, sin demasiado escándalo. Lavado de cara y maquillaje nuevo. En los escenarios de las últimas contiendas, a lo ancho del mundo, seguimos viendo las mismas siglas comerciales. Las hay especializadas. Como algunas petroleras. Norteamérica está viviendo, en la actualidad, una época paralela a la que vivió el imperio español en el siglo XVI. O el imperio británico, algo después. Expansión, aparentemente imparable, aumento de gastos militares, realmente irrefrenables, e imposición de ideas propias a los pueblos sometidos. Ese ritmo, y esas pautas, son insostenibles, cuando cambian los ciclos económicos. A largo plazo, el país resulta desangrado. En vidas y capitales.

Aparte, se adquiere el estado anímico de sospecha constante hacia lo que pueda venir del exterior, lo que desarrollará una afirmación, aún más cerrada, de los valores patrios tradicionales y una impermeabilización hacia las ideas y costumbres externas.

Preguntas sin Respuestas

Sunday, November 29, 2009

El cuestionamiento sistemático es básico, a la hora de no querer convertirnos en piedras. Sin embargo, estar momificado de antemano, parece ser el condicionamiento inconfesado que todos los textos fundacionales religiosos exigen a sus seguidores. Los principios religiosos siempre contienen la orden de obediencia ciega, sin permitir cuestionarse lo ordenado. Supuestamente, en el propio interés del crédulo obediente. La legitimidad siempre se le supone al mandamás, sin excepción, un hombre. Pero, quien no investiga, no conoce. El ignorante siempre es más manejable que el sabio. Quienes mandan, consideran nocivo todo lo que sea pensamiento libre. El adoctrinamiento dogmático no sólo castra al hombre, a la mujer intenta convertirla en una disminuida psíquica, mutilando su capacidad de análisis. La cúpula del poder doctrinal, pretende monopolizar la potestad de tener iniciativas y pensamientos innovadores.

Derechos que se niegan al resto. En ese sistema, el mayor mérito es la obediencia al superior jerárquico. Religiosos y militares observan el mismo principio doctrinal: la obediencia ciega.

El camino a seguir, siempre nos viene marcado por quienes nos precedieron. No podemos partir de cero, pero deberíamos poder dudar, Sin cuestionamientos y riesgos, no hay avances.

Se coartan los avances de la ciencia y de los conocimientos en general. Ejemplos hay muchos. La misma existencia histórica del Índice vaticano, muestra que en él están incluidos gran parte de los mejores libros, jamás publicados, que osaron ir algo más allá de los límites fijados. Hablasen de filosofía, literatura, derechos humanos, ciencias…

La armonía nos dará la paz. No la acumulación de poder, bienes y arsenales. Somos, en todo, una parte de la Naturaleza, y, parcialmente, una excrecencia de nosotros mismos. Es decir, la evolución del género humano se desarrolla totalmente dentro de la Naturaleza, pero el Hombre está adquiriendo el poder de seleccionar, voluntariamente, la dirección que dicha evolución pueda tomar. Somos creadores. En principio, cada individuo influye en su vida, dentro de unos límites fijados por sus posibilidades. Posteriormente, puede influir en otros, es decir, en su comunidad. A su vez, los sistemas políticos, filosóficos o religiosos, se van alterando, en función de los cambios habidos en la sociedad, en la familia, y, finalmente, en el humano. No somos estatuas de sal, ni lo seremos. La Naturaleza nos iguala a todos. Las organizaciones religiosas siempre han tendido a la acumulación de poderes usurpados.

La derivación más clara fue la identificación del poder religioso con el temporal. Era el poder de lo esotérico. La astronomía, la meteorología, la geología, la sicología, la química, se enseñaban sólo a personas escogidas, que debían jurar mantener sus conocimientos en secreto, bajo amenaza de muerte, por traición. Así se explica el que Moisés, por su educación entre sacerdotes cortesanos egipcios, conociera perfectamente las fechas regulares de las inundaciones del Nilo. Los soldados que lo persiguieron, no habían sido informados de ello. Lo que condujo a su ahogamiento, bajo las aguas desbordadas del Nilo, no en el Mar Rojo. El secreto es el poder de los tiranos.

Investigación constante

Friday, November 27, 2009

El futuro está en la ciencia. Tanto básica, la que profundiza en el corazón de lo sabido, como en la avanzada, que trata de llegar a todo, relacionándolo. No hay cabos sueltos en la Naturaleza. Todo tiene un origen. Ninguna aclaración es superflua. Se han de aprovechar conocimientos abstractos, para descubrir su aplicación concreta.

Nuestra capacidad intelectual es tan pequeña, en relación con el universo, que no podemos perder la oportunidad de investigar toda idea nueva, con la mente abierta. También vale la interpretación novedosa de ideas clásicas. Es indudable que, los estados han de tener entre sus prioridades, favorecer el estudio de las ciencias, en general. Los resultados prácticos vendrán por sí. Con la investigación industrial, que ha de buscar aplicaciones a todos los conocimientos. El secreto del progreso no está tanto en la aceptación de lo aprendido, cuanto en la investigación de lo no confirmado. El conocimiento facilita la vida, la elucubración esotérica la complica. Acabamos no viendo aquello que miramos constantemente. Quizá por demasiado evidente, no aprovechamos lo que tenemos en abundancia. Cualquier rama de la ciencia que aporte conocimientos, cambia la vida de la Humanidad, hacia mejor. Por muy alejadas que estas aportaciones parezcan. Las enseñanzas dogmáticas, que consideran a la ciencia como su peor enemigo directo, permanecerán, por siempre, en la prehistoria del pensamiento ilógico. Defendiendo sus afirmaciones insostenibles. Hay enemigos permanentes del progreso, esas son las creencias asumidas, que impiden todo avance, más allá de lo aceptado secularmente. Nada de lo bueno, que actualmente existe, surgió sin esfuerzo humano. Todo el saber actual, es fruto de la suma continuada de conocimientos. Quien confíe en revelaciones celestes para progresar, puede seguir esperando. Las dulces monjitas de clausura, siguen haciendo los mismos roscos que horneaban hace cinco siglos. Quien cree, reafirma. Quien duda, investiga.

Quien niegue la evolución de las especies, está fuera de toda realidad. Trabaja en contra del conocimiento. La historia de la ciencia, no es una ristra de parábolas fantasiosas, sino el relato real, demostrable, de nuestro desarrollo como humanos. Todo progreso está basado en el esfuerzo humano continuado; acumulando y usando conocimientos. Es una labor de generaciones. Nada surge espontáneamente. Todo es fruto de una acción anterior. Los países con una fuerte presencia de la religión en la vida pública, a través de partidos confesionales, son los que desarrollan más lentamente su evolución científica. Los fondos estatales, siempre limitados, se usan más para subvenciones confesionales, que para financiar investigaciones científicas. La senda de la santidad, no debe ser fácil de recorrer. A deducir del alto coste que implica.

Cuando ya ha sido aceptada por la ciencia una edad para la Tierra de, al menos, cinco mil millones de años, y, para el Cosmos, otra cercana a los quince mil millones de años, desde el mundo religioso se rebaten tales cálculos científicos. Sin argumentos. Basándose en escritos poéticos de la época babilónica. Anteriores a la estancia de Moisés en Mesopotamia. Sin comentario.

Manipuladores Ilógicos

Wednesday, November 25, 2009

En cada una de las religiones existentes, hay un cuerpo de doctrina indiscutible; en el que se ha de creer, sin duda, aceptándolo como tal. Estos son los dogmas.

Mientras más complicados, irreales, inexplicables, o contradictorios, sean los dogmas, más dispuesto, a la entrega total, estará el creyente que los acepte sin discusión. De lo que se deriva un mayor abandono de la individualidad, para integrarse en el grupo.

La propaganda de masas puede ser usada, y de hecho lo es, para acercar la opinión de un pueblo a la propia de quien esté interesado en promoverla. No hay más que saber lo que el pueblo quisiera oír, y decírselo. Eso hará que los oyentes se identifiquen con el comunicador interesado.

Ahora nos ha tocado la peste de tener que escuchar a quienes profetizan la pérdida de nuestros valores, ante la inminente amenaza de invasión por el Tercer Mundo. Como si las masas hambrientas del África Negra fuesen a venir a roernos los huesos. Pienso, por el contrario, que hemos de tener más miedo a la historia de Europa, invasora de todos los continentes, que a las cábalas sobre un futuro mitificado.

Si seguimos considerándonos dignos de ser admirados y creemos ser envidiables, por nuestras estructuras sociales y familiares, no progresaremos, si no seguimos mejorándolas. Podríamos quedarnos petrificados, admirándonos ante el espejo de la historia.

Tendremos que aprender a mirarnos sin tanto narcisismo. Nuestra civilización, tiene cosas buenas, sin duda, pero los avances sociales, son siempre mejorables. Basados en doctrinas o convicciones, nunca son todo lo buenos que deberían ser, porque el hombre, en su camino hacia la perfección, siempre se exige un ´mas allá´, más luminoso. La perfección siempre está fuera de nuestro alcance. Nunca los tiempos pasados fueron mejores. La base es el cambio constante, la transformación de la sociedad, continuadamente.

Para crear cosas, es necesario destruir otras. Nada surge de la nada.

Entre las divinidades hinduistas, la diosa Kali ocupa un lugar preeminente. Vista con ligereza, pudiera ser considerada cruel. Pero no lo es tanto, su labor es de continua creación. Es decir, asume el papel de transformadora. Diosa del hogar. Como ama de casa, utiliza carne en sus guisos. Usa los restos de cataclismos, para alimentar nuevas vidas.

En la Humanidad, todo ha ido perfeccionándose. No podemos juzgar al género humano, por la biografía de cada uno. Los relatos tradicionales, no por su realidad, sino por su tradición aceptada, dan la expulsión del Paraíso, como el comienzo de todas las desdichas humanas. Cuando Dios ordena a Eva estar bajo el mando y dominio del hombre, la mujer queda marcada como parte perdedora del Paraíso, por lo que su condicionamiento religioso ya está señalado. Resulta paradójico que, aún hoy día, cuando la medicina paliativa está tan avanzada, en medios eclesiales se insista en que la mujer ha de parir con dolor, para cumplir con el mandato bíblico. Por supuesto, la jerarquía eclesiástica está formada por hombres.

Enseñanzas Científicas

Tuesday, November 24, 2009

Las confesiones religiosas que justifican la “guerra justa” y la pena de muerte en sus enseñanzas, deberían pensar que hay otras formas de anular al enemigo, sin matarlo: hacerse su amigo. Es la mejor que conozco.

Ninguna potencia extranjera, al estilo vaticano, debería poder tener el privilegio de dictaminar, en exclusiva, qué y cómo han de ser impartidas las enseñanzas morales y religiosas, en nuestras escuelas. Vivimos en un país con libertad de religión. Gracias a la democracia. No puede concretarse la enseñanza religiosa en una sola. Y, menos, de forma prácticamente excluyente. Hemos de aprender que existen, y coexisten, miles de formas y culturas religiosas.

El noble fin alegado por los exclusivistas, es, evitarnos confusiones mundanas. Dicen poder conseguirlo, disminuyendo las horas lectivas, de ciencias y matemáticas, en los centros de enseñanza, para poder aumentar las dedicadas al estudio trascendental de la religión.

¡Cualquier día nos crecerían alitas! Sería la evolución, al revés. Nos veo, a los españoles todos, con cara de pingüinos. Pensar como la masa y dejarse conducir por el pastor que nos haya tocado en suerte. Como consecuencia directa, el aborregamiento de los creyentes sería inminente. No se puede pedir ser realista, a alguien que tiene prohibido pensar. Si vivimos en este mundo físico, creo, sinceramente, que deberíamos, primero, estudiar todo lo referente a nuestra realidad física. Ya tendremos tiempo de subir a los cielos etéreos.

Si alguien quiere saber a qué y a dónde conduce la concentración exclusiva de la enseñanza en las ciencias celestiales, al estilo medieval, que lea algo sobre los avances humanos conseguidos durante la Edad Media… si encuentra alguno. Fue la época más negra de la Humanidad. Dedicada al cultivo de las guerras religiosas, a la destrucción de todo el saber científico anterior y al fomento exponencial de la magia, las ‘ciencias adivinatorias´ y la poesía pastoril, máxima expresión de la impotencia activa de los enamorados. El fin, casi conseguido, fue borrar todo conocimiento científico, de la faz de la tierra, fomentando lo místico. Sólo debía quedar, en todo caso, el saber recluido en los conventos. Fueron bastante eficientes en su labor.: Destruir lo diferente, su misión casi exclusiva, durante quince siglos. La consecuencia es visible, históricamente, hubo un vacío, casi total, en las ciencias europeas, durante el primer milenio de cristianismo militante. La industria que más trabajo dio, en esos siglos oscuros, fue la dedicada a la fabricación de espadas. Muy útiles para cortar cabezas. Los enemigos se crean, para poder darse el gusto de aniquilarlos. ¡Admirable!

Afortunadamente, el mundo está más intercomunicado en la actualidad. Ya no hay centros de saber exclusivos, sino especializados. Los conocimientos, en los últimos tiempos, se han multiplicado y especializado tanto, que nadie puede abarcarlo todo. Los Miguel Ángel y Leonardo están en extinción. El futuro, en todo caso, es de las ciencias. Todas.

Lo Irracional

Saturday, November 21, 2009

Se considera extraño, forastero, a quien desconocemos en nuestro entorno. Si, además, habla un idioma distinto, y tiene unas facciones inusuales para nosotros, ya está el retrato completo de la desconfianza. De ahí a considerarlo un enemigo, un peligro, va sólo un paso.

Las creencias irracionales, no son sólo una droga del cerebro, sino cárceles del alma, del espíritu, del pensamiento. Sus defensores atacan a quienes se niegan a mover el mundo a su dictado.

El común de los humanos preferimos creer ciegamente, antes que probar la consistencia de nuestra fe. Pero, analizar no es renunciar. No es un error equivocarse. Sí es un error pensar que no podemos equivocarnos. La tendencia a creer que nuestra verdad, nuestra sociedad, nuestra forma de ser y conducirnos es la mejor, la única correcta, nos hace inflexibles. Buscar la fe común, es adaptarse al pensamiento de quienes nos rodean. Limando asperezas. Si encontramos el justo medio, en el que nos sintamos menos rechazados, nos adaptaremos a nuestro entorno. No necesitaremos sentirnos diferentes. Pero, habremos dejado de pensar por nosotros mismos, de crear. Adaptarse es agrisarse.

Resulta imposible partir de cero. Nuestra forma de pensar, ya ha recorrido un largo camino, cuando la asumimos como propia. Gracias a eso, la evolución sigue. Una suma y resta constante de antecedentes, conduce a consecuentes distintos, en diferentes épocas. No se crean derechos, pisoteando los de los demás. Cuando se da pie a la creación de mártires, no se sabe aún cuán fértil puede llegar a ser su sangre. La tendencia juvenil a buscar medidas extremas, rápidas, dramáticas, es explotada, militar y religiosamente, por todas las ideologías absolutistas. Cuando el hombre cree haber llegado al límite de lo físico, de la lógica, pasa de la razón física, a querer penetrar en lo metafísico. Donde razón y lógica son superfluas. No hace falta más que creer y fantasear, sobre las propias convicciones, para sentirse transportado a la irrealidad del éter. Un gran número de sectas, creencias y comunidades esotéricas, se multiplica tanto como la fantasía de sus creadores.

Debería enseñarse más ciencia en las escuelas, desde una edad temprana, para que los espíritus infantiles lograran anclarse en el discurso de la razón. Si no, viviremos pronto en un mundo irracional de dispersas fantasías místicas, que buscan sólo el predominio de un número limitado de líderes carismáticos y embaucadores, sobre millones de ingenuos creyentes. La fe es manipulable. La religión es el triunfo del no pensar. Cuando se petrifica el pensamiento de los seres humanos, es más fácil mantenerlos dentro del redil. Los sistemas de creencias, evolucionan lo estrictamente necesario, para perfeccionar las ataduras que los unen a sus fieles. Las religiones ponen fronteras.

No es de extrañar que, religión y ciencia, hayan mantenido relaciones tan poco cordiales a lo largo de milenios. Pensar, dudar, reflexionar, conocer, razonar, deducir, experimentar, son verbos conjugados por los científicos. Creer y obedecer son los verbos fundamentales, y casi únicos, de toda doctrina autoritaria. Conjugados en tiempo imperativo. E

Libertad Mental

Friday, November 20, 2009

En modo alguno, podemos eludir el formar parte del género humano, del reino animal, de la Tierra, del sistema solar, del Universo. Pero, también tenemos el poder de imaginarnos que somos independientes de todos nuestros ligamentos. El pensamiento sí es libre. Puede fantasear cuanto quiera. Aunque eso no cambie la realidad. La libertad moral libera, limitadamente.

Con esto, quiero decir que, por mucha libertad de pensamiento que podamos arrogarnos, siempre estaremos condicionados por nuestra naturaleza material y entorno físico. El mismo pensamiento tiene una base física. Ineludible.

Lo físico es un conjunto del que formamos parte, y con el que nos movemos. Queramos o no. Los espíritus puros no existen. La energía, para existir, ya implica una base física. Es decir, gozamos de libertad mental, dentro de unos límites corporales. El pensamiento necesita neuronas para formarse. Siempre arrastrando la carga de nuestros condicionantes. En resumen, el libre albedrío es una utopía. Una suposición imperfecta, pero que nos sirve para nuestros fines. Si no insistimos demasiado en la perfección inmaterial de los espíritus.

Supongamos que, la libertad de pensar, nos ayuda a liberarnos de ataduras. Si no nos condicionamos nosotros mismos. Adoptando reglas de creencias organizadas, nos atamos al exponente máximo de la esclavitud. Las organizaciones de creencias son, básicamente, sistemas de esclavitud mental, organizados al servicio de sus administradores máximos. El dominio de la mente conduce, paulatinamente, a la esclavización total de las personas.

Los grandes imperios han sido, siempre, organizaciones de poder, sostenidas por estructuras de creencias coaligadas. Las sectas, del signo que sean, tienen la misma ordenación. Las organizaciones de poder, necesitan enormes masas de esclavos, para sostenerse. El pensamiento lógico es la antesis de la creencia. La lógica, la razón, el conocimiento, liberan la mente humana. La creencia y la obediencia, junto con la disciplina reglamentada por los organizadores de creencias, sólo conducen a la esclavitud de la mente. Tendentes a la perfección del dominio, para que nada escape de su control. Ni material ni moral.

Estas son las columnas maestras sobre las que se apoya el poder mundial. Valiéndose de conceptos y amenazas etéreas, de existencia totalmente improbable. Cuyo control pretenden poder tener en sus manos, mentes torturadas por sus propios infiernos. El conocimiento y la libertad de pensamiento son la base de una sociedad libre y sabia. Forzar a creer en cosas no sólo ilógicas, sino imposibles, introduciéndolas en la mente humana, desde la niñez, de manera metódica, sistemática y paulatina, es el método perfecto para adueñarse de la voluntad de las personas, de forma masiva. Empezando en la niñez más tierna. “Dejad que nos niños se acerquen a mí”. Inculcando en la niñez, se asegura la pervivencia de lo inculcado, hasta la vejez. En principio, se les prohíbe pensar. Infundiéndoles que, es pecado gravísimo, creer algo que no hayan aprendido a través de sus tutores. Al creyente no se le otorga la mayoría de edad nunca. Siempre debe rendir cuentas a sus instructores. Quien no permite pensar, esclaviza.

Triunfo de la Fantasía

Thursday, November 19, 2009

Las guerras de creencias las ganan los más obstinados: Los fanáticos. No importa quién lleve razón. Un fanático no dará su brazo a torcer, prefiere antes morir, que cambiar. En ello encuentra, también, su premio, al convertirse en mártir por su causa. Es el triunfo total de la fantasía mística. Mártir no suele ser quien más cerca está de la razón, sino quien menos razona y más se obceca. A la verdad se llega razonando, a través del conocimiento.

Somos privilegiados, viviendo en la época actual. No creo que haya habido una época mejor para la Humanidad. Estamos inmersos en el progreso. No es sólo que lo vivamos, es que lo experimentamos en nosotros mismos. Nunca la Humanidad ha tenido una edad tan fecunda. Tan abierta, tan destructora de moldes anquilosados. Vivimos el progreso de una forma arrolladora, imparable. Cada día exigimos más, y nos exigen más. No se puede parar, porque, quien para, queda en el pasado.

Los descubrimientos, siguen ahí, formando el progreso. Aunque dejen de ser la vanguardia, irán formando parte el sedimento. Es agotadoramente fascinante.

Para progresar, continuadamente, han de mantenerse los conocimientos al día. Todo lo que tienda a conservar las tradiciones, pretendiendo congelar costumbres, usos y conocimientos, detiene el desarrollo de las naciones.

Tenemos el ejemplo vibrante de las naciones del Cuerno de África, que fueron vanguardia hace miles de años. Sede del mítico Reino de Saba. Esa parte del mundo, que ahora consideramos primitiva, es donde viven pueblos que fueron la fuente de toda nuestra cultura mítica. El grupo de lenguas camito-semíticas, en el cual están incluidos tanto el semítico, como el bereber (o amazig), lengua de los primitivos canarios. , el cusita, antigua de Etiopía, el egipcio clásico, el libio y el etíope, son la base clara, de donde han surgido todos los mitos recogidos en los libros sagrados del Oriente Medio. Como la Biblia y el Corán. En ellos se cuentan tradiciones en las que se adivina un origen concatenado, como la propia historia de estos viejos pueblos. Su defecto ha sido ése, tener demasiada historia y querer permanecer en ella, conservándola, como un valor a vivir en el presente. Así, reviven en el siglo XXI los mismos conflictos que vivieron hace treinta siglos. Con guerras de dioses incluidas. Resurgiendo las tradiciones a lomos de camello y conservando la piratería en sus costas, como reliquias del pasado. Moisés fue un personaje de su tiempo, educado entre magos, sacerdotes egipcios y altos funcionarios, en la faraónica corte de Egipto. Para la concepción de sus ideas acerca de Dios, debemos tener en cuenta la revolución religiosa habida en Egipto en su época. Allí también fundieron todos los dioses en uno. Las mutaciones de la sociedad humana, van acompasadas a las de las creencias. Como en la Naturaleza, todo evoluciona, y, probablemente, en conjunto. La armonía natural, no deja resquicios. Si no vivimos el presente, no evolucionamos. Los pueblos que tienen sus mentes ancladas en el pasado, no viven, vegetan.

Conocimiento Humano

Wednesday, November 18, 2009

¿Qué nos impide ayudar a la Naturaleza en su búsqueda? No haríamos más que acelerar la evolución, en la dirección deseable. Nuestros genes, y la acción de ellos sobre nosotros, son modificados, de forma natural, constantemente, aún sin pretenderlo. La libertad para investigar, difundir los conocimientos adquiridos y hacer uso racional de los avances logrados, es básica en las ciencias. Sin ciencia no hay progreso, sino estancamiento.

Cuando podamos pensar libremente, sin pedir antes permiso para hacerlo, entonces, seremos libres. Los maestros están para traspasar conocimientos y enseñar a pensar, no para hacerse admirar por su saber. Los preceptos no son murallas, están para ser transmitidos. La obligación de los jóvenes es renovar.

El saber humano, aún cuando sus fuentes sean diversas, va formando un todo global, que infiltra savia de distintas raíces en las mismas ramas. Todo conocimiento empieza y acaba en el Hombre. Los avances siempre son relativos. Esto es válido en muy diversas civilizaciones. La acumulación de conocimientos adquiridos sobre civilizaciones pasadas, produce nuevos descubrimientos. Difundir los conocimientos adquiridos, haciendo uso racional de los avances logrados, es básico en las ciencias.

Cualquier rama de la ciencia, que aporte conocimientos nuevos, está cambiando la vida del Hombre, por muy alejadas que estas aportaciones parezcan, del día a día cotidiano. La ciencia, el mundo del conocimiento, no tiene fronteras. Los límites los pone la imaginación, conocimientos y trabajo, de quien la ejerza. Cuando algunas instituciones morales tratan de parar la ciencia, tienen la batalla perdida. Más vale adaptarse a tiempo. El conocimiento renace. Durante la Edad Media, casi lo consiguieron. Todos los conocimientos antiguos fueron condenados a un olvido secular. De la forma más eficaz. En la actualidad, les resulta más difícil. Ya no se acaba con el saber quemando bibliotecas y hombres de ciencia. Está demasiado extendido, inmerso en cada hogar, a través de las redes de Internet.

Mientras puedan, quienes manejan las fuentes del saber infuso, no dejarán progresar el conocimiento razonado. Los avances científicos, socavan sus cimientos. Los fanáticos pueden sentirse más afines a otros fanáticos de creencias distintas, que de quienes, al pensar por sí mismos, están dispuestos a permitir que su pensamiento evolucione. Todo tiene un pasado. Hay que investigar los orígenes, raíces y causas. Los frutos no maduran sin el aporte de savia y un medio ambiente adecuado.

Los que, desde gobiernos poderosos, contribuyen a fomentar los mecanismos más primitivos de nuestros cerebros, no favorecen al progreso de la Humanidad. Son los mayores enemigos de su propio país. No habría que buscar los adversarios fuera, mientras se tengan dentro. Como ejemplo nefasto podríamos poner el período correspondiente al mandato de Bush (hijo). Nunca se olvidó más, en menos tiempo. Toda su credibilidad la quemó, él mismo. Son hipócritas quienes piden la paz para sus pueblos, olvidando que su propia actividad es la de fabricar armamentos con los que alimentar guerras que ellos provocan. Produciendo, a su alrededor, multitud de pueblos con los derechos humanos disminuidos

Mandamientos Elásticos

Tuesday, November 17, 2009

Para aligerar conciencias, se inventaron las declaraciones de guerra. La alquimia palabrera obra milagros. Matar es matar. Aunque no se comprenda, al Mandamiento de “no matarás” se le ha corcusido un remiendo: ‘Matar es justo en casos de guerra, o razones de Estado, como la aplicación de la pena de muerte’. ¡Qué fácil es corregir palabras consideradas divinas! Que se lo expliquen a esas criaturas que salen a la calle, tras los carteles del ‘Sí a la vida’, cuando de lo que se trata es de prohibir el aborto o la clonación terapéutica.

Con la poderosa ayuda del nuevo catecismo católico, cuya redacción en español se confió a una autoridad en la materia, general del ejército, capellán militar y obispo castrense, por añadidura. Así se entiende, aunque no se comprenda. Con buenos emolumentos y sustanciosos concordatos, el trago es menos amargo. Hasta un decálogo menos rígido, puede digerirse.

Ya tenemos incorporado el concepto de ‘guerra santa’ a la doctrina oficial. En un mundo donde empezaba a tener entidad el pacifismo, hijo predilecto de Gandhi, alguien ha creído necesario institucionalizar la muerte violenta, como justificable a los ojos de Dios.

Quienes mueran defendiendo los intereses de la Iglesia son mártires, y, en consecuencia, aspirantes a santos. Los otros, los de enfrente, son sólo ‘las fuerzas del mal’, al servicio del ‘Señor de las Tinieblas’, cuyos muertos ni se nombran, ni se recuerdan, ni se cuentan. Volvemos al concepto primitivo del Santiago Matamoros y al Dios vengativo de los primeros libros de la Biblia. ¿Siguen siendo mártires quienes mueren matando?

Está visto que, para ciertas mentes religiosas, todo lo que tenga que ver con el sexo es peor que pegar tiros a la gente ya crecida. Elevan el placer sensual a la categoría de crimen máximo. ¡Retorcimientos de la mente! Sólo explicables cuando su propia concepción de la vida es una mera negación de ésta, si es que se disfruta viviendo. Donde no hace falta razonar, sólo creer y obedecer. Y eso que estamos en el siglo XXI, no en la Edad Media Europea.

Las persecuciones religiosas contribuyeron a la confusión, en su tiempo, tanto como, las nuevas preferencias de los obcecados actuales, frenan la evolución humana y social en el presente. Es una humillación sádica, peor que las bombas. Se cree porque se quiere creer. No por obligación.
Sin el hombre, lo abstracto no existiría. Una cosa es usar lo existente y otra crearlo, con el pensamiento.