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Sumideros Prescritos

Tuesday, August 25, 2009

No me asombra la capacidad de mentir de ciertos políticos, sino la credulidad de quienes los oyen. Cree quien quiere creer. La explotación sistemática de la mentira es fascismo. Hay quien dice una verdad, de vez en cuando, para basar en ella cien mentiras.

Quienes sólo pueden cimentar sus ofertas políticas en el descontento provocado por el incumplimiento de promesas hechas por otros, hurtan realidades, para ofrecer ilusiones.

España, hasta no hace mucho, cubría su déficit de exportaciones con los ingresos por turismo y, de forma importante, con los ahorros de cientos de miles de españoles emigrados a Europa y América Latina. Pero también a Marruecos, el Sahara Occidental y Guinea Ecuatorial. Y, esa generación de trabajadores españoles emigrantes, está aún viva, en gran parte. Muchos de ellos retornados, jubilados, que siguen percibiendo sus pensiones desde los países donde trabajaron.

Todavía el déficit español se equilibra, en parte, con dinero de pensiones venidas desde Alemania, Francia, Suiza, Suecia, Inglaterra,…. No todos los jubilados españoles son alimentados por la Seguridad Social Española. Compraron sus apartamentos desde el extranjero y comen con el dinero que les envían sus antiguos países de acogida. Si Francia y Alemania tienen, actualmente, déficit presupuestario, habría que ver qué parte de ese déficit corresponde a las aportaciones de esos países al equilibrio de los presupuestos de otras naciones europeas. Hacienda debería ser racional.

España ha percibido, desde Europa, ingentes cantidades de subvenciones para grandes obras públicas. Lo que ha contribuido a presentar limpia la papeleta del ‘déficit cero’. No todos los méritos administrativos son de nuestros ministros, actuales y pasados. Más bien, al contrario. Se han presupuestado proyectos faraónicos, con la grandeza y generosidad de quien sabe que no va a ser él quien los pague. El grifo de las subvenciones se ha cerrado, sensiblemente, tras el 2006. Desde entonces, con toda probabilidad, viene siendo España una de las naciones que aportarán más de lo que reciban. ¿Se están haciendo previsiones para este largo período? Porque los años pasan muy pronto. ¿O seguirán los gobiernos españoles haciendo política de telediario? Contando fantasías sobre lo bien que nos va, sin aclarar que es con la ayuda del vecino. Y sin contabilizar, como deudas, los créditos a largo plazo, por la prefinanciación privada de obras estatales, que se suscribieron durante los años de gobierno de Aznar. El negocio del siglo. Los grandes constructores, y bancos amigos, saben mucho de eso. Tenemos unos presupuestos como sumideros soleados, la luz no les llega al fondo.

En esos años de prosperidad subvencionada, basan su expansión actual algunos bancos españoles, que prefinanciaron grandes obras, a cobro revertido. A cargar sobre los presupuestos de gobiernos venideros. Nada inusual, pero sí lleno de sombras. Las inversiones a futuro, no lastraron los presupuestos de los gobiernos que pidieron los préstamos. Ahora se paga todo junto.