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Poder Divino y Humano

Wednesday, June 10, 2009

Se llega más pronto a la verdad, a través de la ciencia, que haciendo profecías. Hemos estado demasiados siglos ejerciendo de agoreros y adivinos, creyendo a magos, milagreros y profetas. Esperando que sonara la flauta, por casualidad. El avance de la Humanidad está en el cultivo del cerebro y los conocimientos. No en las brujerías, encantamientos, milagros y adivinanzas. Por ese camino, no hubiésemos salido de la Edad Media. Maravillosa en poesía y aventuras, pero incierta, caótica, en el marasmo de enfrentamientos de creencias.

La conjunción del poder divino con el humano, no es ajena a ninguna religión. El mismo juramento que se ha de prestar al ocupar un cargo político relevante, tiene un contenido, de aceptación y sumisión a lo religioso, evidente en sí. Por ese camino, no hubiésemos salido de la Edad Media. Maravillosa en poesía y aventuras, pero incierta, caótica, en el marasmo de enfrentamientos de creencias. Ahora somos parte de la Unión Europea. Debemos ir afianzando el cultivo del saber científico, en la deriva que siga.

Somos, en todo, una parte de la Naturaleza, y, parcialmente, una excrecencia de nosotros mismos. Es decir, la evolución del género humano se desarrolla totalmente dentro de la Naturaleza, pero el Hombre está adquiriendo el poder de seleccionar, voluntariamente, la dirección que dicha evolución puede tomar. En principio, cada individuo influye en su vida, dentro de unos límites fijados por sus posibilidades. Posteriormente, puede influir en otros, es decir, en su comunidad. A su vez, los sistemas políticos, filosóficos o religiosos se van alterando en función de los cambios habidos en la sociedad, en la familia, y, finalmente, en el hombre. El espíritu personal va evolucionando a través de los conocimientos adquiridos. Y, ostensiblemente, de forma acelerada en las sociedades más cultas. Aunque, consciente o inconscientemente, cada vez haya menos diferencias nacionales en la formación y aspecto de las personas. Debido, de forma clara, a la intensificada comunicación entre los pueblos, a todos los niveles.

Es indudable que no sólo la genética condiciona, también la similitud de ambiente vivido, medios, conocimientos, educación o cultura, ayudan a uniformar el aspecto interno y externo de la persona. Estamos viendo que la sociedad moderna va siendo más uniforme a través del mundo, así como los sistemas políticos y religiosos. La comunicación global se ha convertido en el primer rasero en el ámbito mundial, imponiendo ideales parecidos. No sólo los modelos de sociedad serán más semejantes, sino que los sistemas políticos, y hasta los hombres, irán adquiriendo caracteres comunes. En definitiva, al cambiar los sistemas, cambian los hombres y viceversa. La universalidad de los medios de comunicación, hace válido el mismo mensaje para toda la Humanidad. Por eso, las principales organizaciones religiosas, se están haciendo con el control de los medios de comunicación. El mundo funciona con ideas, quien expanda las suyas, hace predominar sus propios valores. Atención.

Lo más natural es lo más simple. Las religiones siempre han nacido de ideas sencillas, que se han ido complicando con el tiempo. Cuanto más antigua es una religión, más compleja es su doctrina y, sobre todo, su universo, su cosmogonía. Los avances siempre son relativos. La amplitud de un movimiento no se mide por sí mismo, sino con relación al punto de partida. Seamos complejos en el saber, y sencillos en la conducta.