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Estertores Castristas

Wednesday, December 31, 2008

Ahora que los mandos del contraespionaje español no son militares, necesariamente, como sucedía durante la dictadura franquista, podrían acostumbrarse a mantener informada a la sociedad civil, de forma más completa a como lo hicieran sus predecesores.

Hay algunos políticos, civiles, por supuesto, que parecen vivir en la inopia. ¿Les falta información, o es que prefieren ignorarla?

En Cuba se vive mal, eso lo tenemos claro. Y la CÍA es malísima, eso también. No desconocemos algunas de sus magistrales lecciones a torturadores sud- y centroamericanos de toda calaña, durante las pasadas dictaduras. Siempre con matices militaristas, inclinados hacia la derecha. Que pregunten al infernal Capitán Astiz argentino, en qué escuela aprendió a destripar señoras. O a Pinochet, dónde mandó educar a sus agentes secretos sin conciencia. Igual que hicieran sus colegas, los generales de El Salvador y Guatemala. En el país de la libertad, amaestrador de dictadores en medio mundo.

Pero, eso no puede servir de excusa, para mantener una policía política, con métodos basados en la herencia doctrinal del extinto KGB soviético, con reminiscencias del siniestro Beria.

El mayor bien del hombre es su libertad. Los cubanos no son ciudadanos libres de un país democrático. Castro es un dictador egocéntrico, y punto. Ya no importa su adscripción de origen. Ha perdido todo derecho a reivindicarla. Los dictadores son, básica y primordialmente, dictadores. El que su revolución comenzara con el apoyo popular de medio mundo, por los ideales socialistas que se adivinaban tras sus discursos, no justifica ese enriscamiento personalista que transmutó a Castro en un dios comunista, con vicarios y herederos nombrados a perpetuidad.

Empiezo a comprender su manifestada admiración por nuestro rey. Quizá lo que más admire de él sea la pervivencia de las familias reales.

La donación de medicamentos a Cuba no me parece mal. Pero que tengan claro los donantes que no son para el beneficio de los cubanos, sino para el provecho de sus gobernantes. Recomendaría únicamente a nuestros políticos que, cuando vayan a visitar a Castro la próxima vez, pidan aspirinas en una farmacia, o en las tiendas para turistas. Seguro que, si las encuentran, podrán ver que proceden de donaciones bien identificadas. Y que, además, se pueden adquirir sólo pagándolas con dólares, a precios más altos que en cualquier farmacia europea. Por supuesto, los cubanos de a pié, sin cargos políticos, no pueden acceder a las ‘shoppings’, tiendas con mercancías de importación. Y, si les permitiesen entrar, carecerían de dólares para adquirirlas.

Si quieren saber a dónde va a parar el río de dólares que aporta el turismo mundial a Cuba, que averigüen quien proporciona armas y expertos a las guerrillas sudamericanas y africanas.

Es posible que, a nuestros políticos, aún les sorprenda oír que son los mismos que concentran licenciados caribeños y saharauis, procedentes de las escuelas de contraespionaje castristas, en las Islas Canarias.

Con nuestros viajes y donaciones, podríamos estar subvencionando movimientos guerrilleros urbanos que, algún día, pudieran moverse entre nosotros. Con menos medios, se gestó Sierra Maestra. Castro, aunque viejo y caduco, sigue siendo un dictador absolutista, con aspiraciones de supervivencia, entre los herederos de su revolución personalista. No merece ser apoyado.

Vivir el Pasado

Sunday, December 28, 2008

Las tradiciones son ya obsoletas, desde el momento en que nacen como tales. Quien pretenda revivir cosas vividas, yerra. La Naturaleza, de la que formamos parte, no conoce la regresión. Aún cuando podamos recrear circunstancias parecidas, en un experimento limitado, aislado. El resto de la Naturaleza continuará evolucionando. En el sentido natural, cambiante. Nada es igual a sí mismo, transcurrido un tiempo. Al cambiar el tiempo, cambian las circunstancias.

Por tanto, el medio cambiante en que se encuentre el objeto de nuestro experimento, será distinto, respecto a su entorno, transcurrido el tiempo que dure el intento de permanencia absoluta en el pasado.

El tiempo no se paraliza. Nuestra mentalidad habrá cambiado, con cada conocimiento adquirido.
La ley de la venganza, el talión milenario, perjudica más a quien la aplica, que a sus víctimas, porque alimenta odios primitivos. Ninguna guerra es justa. Aún menos, las heredadas. Quien las gana es, invariablemente, el mayor verdugo. Los pueblos que se sienten obligados a heredar la venganza, no vivirán nunca en paz. Siempre serán nómadas, huyendo de sí mismos, de sus propias acciones. Queriendo imponer justicia, su propia justicia, se sienten justos ante Dios y los suyos, pero no hacen sino acrecentar el número de sus víctimas y enemigos.

Los principios religiosos exclusivos, si cohesionan a un pueblo, también contribuyen a separarlo de otros.
Quien no quiere ver, se tapa los ojos. Quizá tema verse reflejado en las pupilas de sus víctimas. El muro que construye el gobierno israelí, con dinero aportado desde América, principalmente, y las organizaciones internacionales afines, cumple su propósito: arruina y diezma, aún más, al pueblo palestino. Y le imposibilita llevar una vida normal. Convirtiendo el paisaje en compartimentos estancos, donde hasta el horizonte está limitado. Pero terminará aislando a los israelíes del mundo. Al menos, tanto como a los palestinos de su tierra. Las injusticias no pueden ser eternas. Siempre revierten a sus autores. No hay muros más altos que los impuestos por las creencias. Llegan hasta el cielo.

Las resoluciones que puedan frenar los avances israelíes sobre tierras palestinas, son vetadas, sistemáticamente. Israel es la nación que más resoluciones de la ONU ha incumplido. Todas las reglas pueden ser alteradas, cuando las circunstancias, para las que fueron concebidas, cambian.

El pacifismo absoluto es, en sí, una regla perfecta, éticamente. Llevada a sus últimas consecuencias, conduciría al exterminio de los propios pacifistas. Si se tienen ideas, hay que estar vivo para poder defenderlas. Cristo no era pacifista inconsecuente. En el Templo blandió el látigo y, tras despedirse de sus discípulos, les recomendó que vendiesen los mantos, para comprar espadas. Cambiando la doctrina, no dejó de ser judío consecuente. Lo difícil es poder decidir en qué punto alguien pasa de la justicia a la injusticia. Ese momento, siempre será subjetivo y sujeto a variaciones.

Siendo pacifista absoluto, se puede ser tremendamente injusto. Más por omisión que por acción, eso está claro, pero, siempre, la omisión del pacífico, beneficia al violento. Cuando alguien es manifiestamente injusto y fanático, ante nuestros ojos, no podemos aducir pacifismo, para no intervenir a favor del violentado.

Los Amos del Bien

Saturday, December 27, 2008

En la verdad no es necesario creer. Se evidencia por sí . Las creencias se tornan más intolerantes e inflexibles cuanto más cerca están de lo improbable. Alguien que es obligado a creer, en contra de la evidencia, está sufriendo una violación de su espíritu. Quienes creen haber encontrado la fe y la verdad, sin dudarlo, no seguirán buscando, sino imponiendo su propia verdad. Dudar es tan humano que, quien deja de hacerlo, no avanzará más en su camino. Ha llegado al punto, sin retorno, de la intolerancia. Cuando se duda, se sigue buscando la verdad. Y perdonando las equivocaciones ajenas; como tendemos a excusar nuestros propios errores.

El peligro de los grandes conflictos actuales es, que están dirigidos por hombres de fe. Creyentes en su propia verdad y, por tanto, negadores de la verdad ajena. Las distintas creencias de orígenes concatenados, como el judaísmo, el cristianismo, y el islamismo, son las más capaces de originar odios recíprocos. En ello les va la supervivencia. Han de mostrar, cada una de ellas, su precedencia sobre las otras, por el supuesto mayor apoyo divino a la verdad propia. Eso explica el mutuo encono milenario de las distintas corrientes religiosas con origen bíblico. Buscan en las demás el error, el Mal. No admiten la posibilidad de ser ellos los equivocados. Cuando la fe en su propia infalibilidad ilumina a jefes de estados poderosos, puede saltar la chispa bélica, pasando del ámbito privado de la conciencia y lo religioso al público de la política común. Los conflictos actuales, del Oriente Próximo y Medio, con raíces milenarias, no pueden explicarse de otra manera. Aparte de la ambición posesiva que rodea al petróleo, como detonante y catalizador, hay, en todos los frentes, un enconamiento religioso: la convicción, en ambos bandos, de estar defendiendo, ellos solos, el Bien. De otra forma, no se comprendería esa arrogación defensiva del Bien, que sitúa, automáticamente, al adversario, en las filas del Mal. Pura pretensión moralista, que debería reservarse para el ámbito de lo privado. No para conquistar tierras y apropiarse de pozos petrolíferos. La moral propia es aplicable sólo a nuestras conciencias.

Imperios ¿Democráticos?

Friday, December 26, 2008

Norteamérica se ha ido transformando en un país contradictorio, esquizofrénico. Parece como si el Doctor Jeckyll y Mister Hyde se hubiesen puesto de acuerdo para construir un Imperio. La valoración de sus amigos y enemigos está fuera de la lógica. ¿Deciden, según conveniencia, quiénes serán los invasores y quiénes los invadidos?

Vivimos en un mundo comunicado. Quien tenga el poder de comunicar más, será el dueño de la razón. Es la palabra, el poder de la palabra y la imagen, siempre manipuladas, los que se adueñan de la razón. Quien tenga el poder de usarlas, puede escoger aquellas que mejor oculten su participación como inspirador y origen del mal causado.

No es que los débiles, los sin palabras, sean inocentes. Pero sí es verdad que tienen menos poder para provocar grandes males . El origen del mal extendido, hay que buscarlo, probablemente, cerca de los poderosos. Entre aquellos que se muestran insaciables. Entre los que quieren siempre más y lo consiguen. Ellos son los devoradores del mundo, de la paz, de los derechos. Sobreviven los suyos. Porque, los demás, quedan fuera del escudo protector, que extiende el poder.

Alguno de los políticos que le ha tocado a Norteamérica por presidente, ha sido claramente manipulado por sus segundones, que le han hecho creer que su elección correspondía al designio divino. ¿ Qué se pretende, aniquilando al pueblo palestino? ¿Volver a los tiempos de la predicción mosaica, soñada en el Éxodo, sobre el imperio hebreo que abarcará desde el Nilo hasta el Eufrates? Para ello, se haría necesario someter a Siria, Irán, Líbano, Irak, y todo lo que se encuentre por el camino. Esto sólo sería posible con la inefable ayuda norteamericana. Defender sólo los derechos de un pueblo a realizar sus sueños, pisoteando los de todos los demás, es antinatural.

La humanidad es más amplia que sus fronteras. También fuera de nuestra vista hay humanos, dignos de respeto. Sus derechos son tan legítimos como los nuestros. Si nos dedicamos a devorarlos, nos convertiríamos en monstruos, si es que aún no lo fuésemos.

Toda acción conlleva una reacción. Que no espere vivir en eterna paz quien provoca guerras. Todos los imperios, cuando se desorbitan, pierden el equilibrio y caen.

La Biblia ha quedado antigua como manual de estrategia, para políticos y militares. La Ley del Talión pertenece a las tinieblas de la prehistoria humana. Cuando la Humanidad está aprendiendo a verse como una unidad, no cabe dar preferencia a los derechos de los autodenominados “hijos de Dios” sobre los propios de los “hijos de los Hombres”. Todos, absolutamente, somos hijos de la Tierra, de la Naturaleza, del Universo. Y, si el imperio predominante en este momento se atiene a sus cánones añejos, es que está llegando ya a la senilidad más caduca, guardada en salmuera rancia de la Edad Media. Adiós al pueblo joven y demócrata

Las Guerras del Milenio

Tuesday, December 23, 2008

La Gran Guerra del Milenio no está en proyecto. Lleva larvándose desde hace, al menos, cincuenta años.

Cuando comenzó el exterminio programado del pueblo palestino, tras la segunda guerra mundial. Con la connivencia expresa de algún gobierno americano, y la simulada neutralidad, o indiferencia, de algunos gobiernos europeos.

Temamos a quienes dicen hablar en nombre del Bien. Porque dejan implícito que, quienes los contradigan, lo hacen en nombre del Mal. Así, a lo grande.

Todos los imperios aducen razones morales, religiosas, justicieras, para excusar sus guerras aniquiladoras. Realmente encaminadas a expandir su imperio. Los tiempos no han cambiado tanto. En los nuevos mensajes, oímos ecos de mensajes anteriores. Sólo que el tono monocorde acaba adormeciendo la sensibilidad de los sentidos. Palestina y Líbano llevaban siglos de relativa tranquilidad, hasta la llegada masiva de los exiliados europeos, especialmente hacia la primera mitad del siglo veinte. Tras muchos siglos de ausencia. Tras esto, los expulsados de su país ancestral son los palestinos. Hay ya millones esparcidos por el mundo. Se les niega el derecho a vivir en las tierras de sus ancestros. Se les han quitado los terrenos fértiles. Se les impide construir en sus ciudades. Se bombardean sus escuelas. Se construyen nuevos asentamientos en medio de sus huertos. Se los provoca, constantemente, para que reaccionen y, con ello, creen excusas para atacarlos nuevamente. Estos hechos nunca son justificables, aunque se hayan repetido, en distintas épocas, a lo largo de la historia. Las matanzas en Palestina también merecen ser calificadas de ‘crimen contra la Humanidad’.A ambos lados de las trincheras.Tantos años de amargura, producen lágrimas suficientes como para ahogar los buenos sentimientos de todo un pueblo.

Este monstruo de terror no nació por generación espontánea, sino cultivado en la bilis acumulada durante decenios de injusticias. ¿ No podría haber una sola vara de medir para ambos pueblos? Los extremismos siempre se justifican a sí mismos, sopesando otro de signo contrario. El fanatismo tiene su campo abonado en ambos pueblos. La unión de religión, política y territorios, es el peor detonante que darse pueda. Sigo pensando que es una forma sorprendente de alcanzar la heroicidad el dedicar la vida propia a la exterminación del diferente. No lo comprendo como fin moral justificable.

Cuando el conflicto en Oriente pase, nada será igual. Da lo mismo que la integridad de los países prevalezca o salte en pedazos. Durante generaciones, se guardará el recuerdo de aquello que pasa estos días. Nada glorioso, de lo que sentirse orgullosos, las trampas e insidias se multiplican,. La sangre vertida es la peor barrera separadora. Cuando el temor sustituye al amor, las mismas diferencias que pueden constituir un polo de atracción, se convierten en puntas de bayonetas, que amenazan la seguridad de todos. Aquel que cultive la diferencia, creyéndose superior, tendrá más enemigos que amigos. Porque en la diferencia está el peligro. El miedo atávico, étnico, de todo aquello que no es nuestro igual, nos pide anular lo diferente.

Profesionales de lo Gris

Friday, December 19, 2008

El comunismo clásico prescindió del individuo. Se olvidaron del Hombre. Ese ha sido su fracaso, como doctrina estable y deseada. Su hundimiento, desde la cima, lo estamos viendo en China, como antes en Rusia. Interpretaron la teoría, reconvirtiendo a todos en deudores de la sociedad, repudiando la entidad única e irrepetible de cada uno. Convertir a los individuos en robots, fue el arranque de la debacle. Tratar al hombre como masa, no es acercarse a su identidad, ni a sus necesidades. Antes que satisfacerlo como parte de la sociedad, se lo ha de satisfacer como individuo.

El comunismo de Estado pasó a ser una teocracia pagana. Enemigo de la religión, porque ocupa el lugar de ésta, copiando lo peor. Su fe y su esperanza están puestas en sus líderes, que han sustituido a los dioses. Desde la Edad Media, nunca se había mentido tanto, como cuando se hicieron las hagiografías grandiosas de sus caudillos. San Jorge y el Dragón tuvieron rápidamente sustitutos. Creadores inmaculados del nuevo orden sobre la Tierra. Portadores infalibles de la buena nueva proletaria. ¡Dios nos libre de los que hablan en su nombre!¡Marx nos libre de sus fanáticos seguidores ortodoxos! Para llegar a una realidad admisible, se ha de concluir que teoría y vida real son dos cosas diferentes. Casi irreconciliables en la práctica.

La caída de los regímenes monolíticos, en este siglo, de derechas e izquierdas, es, más que otra cosa, la vuelta a la vida creativa, el retorno del Renacimiento. La recuperación de los valores humanos, humanísticos, humanitarios, como base sobre la que ha de asentarse la Humanidad. ¡ No nacemos siendo parte de una masa informe, sino de uno en uno! Somos individuos. Y así permanecemos. La sociedad ha de servir al individuo, como el individuo sirve a la sociedad. Sin supeditación alguna, en ósmosis recíproca.

Toda sociedad, laica o religiosa, carente de elasticidad, de porosidad, de tolerancia, limita al individuo. Haciéndolo más infeliz y limitando su desarrollo. Cuando la perfección de la sociedad llega a ser un fin en sí misma, sacrificando la singularidad de sus componentes, en aras de la uniformidad y el orden, es que se alcanzó un estado de tumoración maligna, que habrá de ser extirpada.

Ser feliz, sentirse bien, tener ganas de reír, son estados deseables del Hombre. La sociedad que los coarta, está mal orientada en sus principios. Si un recuerdo tengo de los países que visité, y en los que viví, en tiempos de dictaduras, es que, en ellos, predominaban los tonos grises y negros de las vestiduras. La tristeza del alma estaba institucionalizada. Era el culto a lo triste, a lo lóbrego, a lo misterioso y oscuro. De las caras oficiales, parecía estar proscrita no ya la risa, sino la sonrisa. Todo había de ser tomado en serio, todo había de ejecutarse según las normas establecidas. Y éstas, cuando son impuestas, no dejan espacio para la alegría. ¡Mal se ríe uno, cuando una bota te pisa el cuello!

Salva Patrias

Thursday, December 18, 2008

Los gobiernos autoritarios siempre vienen a consecuencia de una época de crisis. Lo malo es que no solucionan las crisis, las acentúan, echándole la culpa a los demás. La libertad no es un hecho, sino un sentimiento. Sentirse libre es esencial para el individuo. Aunque todos seamos esclavos inconscientes de nuestras circunstancias, las aceptamos por atávicas.

Cuando el sentimiento se traslada a un pueblo, si éste se siente humillado, esclavizado, la rebeldía explota. Los pueblos han de sentirse libres, para no vivir en perpetua rebeldía. La hospitalidad no se brinda a quien entra en nuestra casa a la fuerza.

Quien se siente escogido, sólo pretende tener derechos y razones. Los defectos y obligaciones pertenecen al común de los mortales.

Razonar es cultivar la mente. Creer es adormecerla. Quien cree, sin razonar, permanece en la prehistoria. Es lo elemental del dirigente caudillo. No puede caer, porque no se ha elevado. Está en la fase básica de la Humanidad. Ahora mismo, vivimos un nuevo ejemplo: Chávez, lo primitivo en persona, tipo ‘macho de la piara’, se ha erigido en dirigente de naciones, aupado en su base petrolera. ¡Qué lástima de riqueza¡ Dedicada, principalmente, a la compra de armamentos, dotación de ejércitos, y apoyo de otros elementos políticos, de instintos dictatoriales, como parece ser su tendencia primordial. ¡Imponerse o morir.!Menuda lección de historia!

Si, en vez de comprar bombarderos y pagar ejércitos, construyera más centros culturales y de investigación científica, produciría más beneficios directos a su pueblo que dedicando el dinero del petróleo a centros de adoctrinamiento político.

El razonamiento amplía la mente. La creencia la embota y estrecha. Sólo quien razona, se eleva, en la fase humana de nuestra animalidad básica. Los salva patrias se sienten escogidos, actuando como predicadores de su excelsitud. Yo, o el caos. No dudan en sacrificar a su pueblo, con tal de pasar a la historia. Todo hombre es esclavo de su propia historia.

La imposición de los imperios se ha conseguido a través de las armas y la imposición de las propias creencias. Y a él le gustaría ser emperador. Eso es todo.

Es, mediante la inculcación del convencimiento de estar en posesión de la certeza, como se enquistan las ideas políticas, para el gobierno y control de los pueblos.

Una vez que esos pensamientos han sido alojados en la mente de quienes quisieran sentirse entre los elegidos, la marca indeleble queda moldeada. Quienes están especializados en hacer creer lo imposible, saben dejar marca de su impronta. . Pero nos paraliza la duda sobre qué es injusto. ¡Dichosos aquellos que, sin analizar, tienen la certeza de la bondad de todos sus actos. Porque, lo tienen claro: todos y cada uno de ellos, van dirigidos a su propio beneficio!

Razonamientos y creencias son polos opuestos. A la conquista del poder total, se llega inculcando temores existenciales, en la mente de los pueblos. No distinguen la singularidad de las personas, sino que confunden, a todos, en una masa. De la que esperan unción, cercana a la adoración.

Parte del Todo

Monday, December 15, 2008

La humanidad no es más que una parte del Todo: El Universo, la Creación, la Naturaleza, etc. Sólo un nombre. No somos sus dueños y señores. Ni tan siquiera sus destructores, como, a veces, quisiéramos creernos. Somos demasiado pequeños, demasiado insignificantes, demasiado Nada. Una partícula más en la inmensidad. Quienes, como algunos, piensen que están en contacto directo con el Supremo Hacedor, generalmente, o desvarían, o fantasean. Consciente o interesadamente. Esos políticos poderosos, que, además de doblegar voluntades, para ponerlas a su servicio, quieren hacernos creer en su comunicación fluida con la Divinidad, despiertan, más bien, desconfianza. Por partida doble, al menos. Nos hacen dudar de su razón, o su honradez. Sobre todo, cuando nos quieren convencer de su cercanía al Supremo. Eso nos sitúa a los demás, borregos y corderas, en los límites de las tinieblas donde la luz divina no nos ilumina.

¿Quién resucitará a los muertos de estas contiendas, entre creencias, entre razones, entre intereses? ¿Yahvé, Adonai, Alá, Elohim, el Señor Dios? Todos en Uno, Uno en Todos. Blancos y negros, árabes y kurdos, americanos y europeos. En la tierra que alojaba el Paraíso, el Edén, unámonos todos. El cultivo de la conciencia común, hijos de una sola raza, la humana, unámonos. Lo común dará siempre un producto superior al que se nos ofrezca dividido por lindes y fronteras, barrotes y muros. Si Adanes y Evas hubo sólo uno o muchos, es irrelevante. El origen parece único. Importante es, comprendernos, integrarnos, sin devorarnos. Que el mundo aún es suficientemente grande para todos. Si insistimos en las diferencias, no cesarán las enemistades, las rivalidades, las guerras. Ojalá podamos todos conservar nuestra identidad, nuestro color, nuestra filosofía vital. Al final, aunque todos seamos únicos, seguiremos formando parte de la Unidad, igual a sí misma.

¿Qué harán los europeos cuando el gobierno americano, que se siente todopoderoso, con Dios de su parte, quiera proseguir esta razzia de ocupación y rapiña, por los países vecinos a Israel? ¿No hay culpa alguna de intransigencia religiosa en los partidos ortodoxos israelitas? Que pregunten al gobierno de Ariel Sharon quién elaboró los planes originales de ataque al Eje del Mal. El proyecto lleva años ejecutado.

¿Seguirá España siendo colaborador necesario en este linchamiento de civilizaciones? La hipocresía suprema es revestir la ayuda al agresor como asistencia al agredido. ¡Qué buenos caricatos se ha perdido el teatro universal, desaprovechando las artes histriónicas de algunos gobernantes¡ Desde ángeles a demonios, pueden jugar cualquier papel, siempre que sirva a sus fines. Sólo que están bastante fuera de lugar, Oriente Medio no es su sitio natural. Estamos siendo cómplices del tormento y muerte de miles de seres que se ven envueltos en conflictos que no son locales, sino de Humanidad, de riquezas, de valores, de sentimientos y religiones. Ellos, las víctimas, sólo estaban allí, en su tierra, en su hogar. Quienes envían las bombas y guardan los beneficios, siempre se sitúan a salvo, en la distancia.

Luchadores Pacíficos

Wednesday, December 10, 2008

Los héroes que, para serlo, matan, son asesinos con excusa. Sin paliativos ni justificación. A la gente se la ayuda con alimentos, trasvase de conocimientos, ingenieros, médicos. No con bombas y militares.

Cuando consideramos los muertos de Argelia, Bosnia, Palestina, Nueva York, Afganistán, Irak, Israel…, estamos hablando de la misma guerra. La de los intolerantes que se arrogan el derecho divino a matar.

Quienes no tengan sus mismas convicciones, deben morir. Por mirar a la misma cara de Dios, desde un ángulo diferente.

En una escala de 1 a 10, ¿qué puntuación daríamos a los cruzados, kamikazes, muyahidines o guerrilleros del Che? Todos son guerreros por convicción.

A mí me conquistan, más y mejor, las charlas de Gandhi, o las obras de la madre Teresa. Ellos sí fueron luchadores por la paz. Hay formas de aportar justicia, sin matar.

Los fanáticos, fundamentalistas, idealistas intransigentes, que no ven otra manera de extender sus ideas, que exterminar a quienes no los aceptan como guías, deberían ser puestos fuera de circulación. Por caducidad total de sus principios.

Los exterminios sangrientos, tendrían que ser proscritos a la prehistoria. Los políticos conquistadores, han convertido sus convicciones en una nueva religión. Donde se ha de creer en la sapiencia, bondad e infalibilidad de sus todopoderosos prebostes. Quien decide excluir del paraíso a quienes no tengan sus mismas creencias, es un sectario. El mal que lo corroe, lo tiene dentro de su propio cerebro. La enfermedad congénita de dictadores e intolerantes.

Para vivir en paz, necesitamos pensamientos pacíficos. Y esto es difícil con dirigentes que buscan a sus enemigos. Resucitando, mediante lecturas bíblicas o coránicas, a los fantasmas del pasado. Hay quienes reconstruyen la historia sagrada, invirtiéndola. Los fantasmas son inaprensibles. Los espíritus son como el pensamiento, de vuelo libre.

Cuando oíamos las razones de los electores del presidente Bush, para haberlo votado, aducían una razón repetida: La defensa de la moral. ¿Qué moral? ¿La de Wall Street? Es la que parece estar más cercana a los consejeros presidenciales. Salió beneficiada el mismo día de las elecciones. Todo subió, en busca del cielo de los millonarios.

Si la sangre de mártires es semilla de creyentes, el número de seguidores que tienen sus enemigos, no paró de crecer durante su mandato.

La mejor protección anti ataque es la de no tener enemigos. Pero, quien se place en cultivarlos, no podrá dormir tranquilo. Si todas las naciones del mundo tuvieran el concepto justiciero que se respira en el Libro de Josué, uno de los preferidos del presidente, el caos total se apoderaría del mundo. Venganzas sobre venganzas. La sangre no se lava con más sangre.

Si de la Biblia se puede sacar alguna consecuencia, es que lo bueno está siempre escondido entre montañas de estiércol. Hay que desbrozar mucho las malas hierbas, para encontrar alguna buena semilla. Que nos sirva para cultivar nuestra propia cosecha. Quien se lo traga todo, como alimento divino, puede intoxicarse de por vida.

Poder de las Creencias

Monday, December 8, 2008

Las organizaciones religiosas, a través del respeto debido a los dogmas impuestos, devienen en organizaciones de poder, que dominan las mentes y regulan la conducta. Procuran ser consideradas a la altura de sus enseñanzas. Aprovechando el temor ante las deidades y númenes que sienten los pueblos. Las organizaciones de creencias, siempre han sido cómplices del poder político, en cuanto competidor por el control de la sociedad. Ambos poderes están concebidos y orientados a valerse de su servicio a la sociedad, para poder controlarla, a su mayor conveniencia. Es el truco perfecto: Con aparente humildad, pretendiendo vocación de servicio, sitúan sus símbolos por encima de las cabezas coronadas.

Las creencias lo absorben todo. Difuminan lo diferente, hasta convertirlo en una excreción informe. Pretenden que, cuanto se distinga, sea como un reflejo de sí mismas. Son maestras en crear complejos de culpabilidad. No necesitan insuflar verdades, sino dudas. Las creencias se transforman en organizaciones egocéntricas. Que se aceptan sólo a sí mismas, como únicas en posesión de la verdad.

El ser humano, cuando ve que la situación escapa a su control lógico, busca ayuda exterior. Más poderosa que la de sus iguales. Acudiendo a creencias ancestrales, pasan a ser sus consejeros, magos, brujos, o sacerdotes.

La supeditación del poder político al religioso, no es ajena a ninguna sociedad humana. El mismo juramento que se ha de prestar, al ocupar un cargo político relevante, tiene un contenido, de aceptación y sumisión a lo religioso, evidente en sí.

Los califas y sultanes islámicos, administran directamente el poder de Dios sobre la Tierra, siendo los guardianes de sus leyes. El Emperador de Japón, no sólo era Sumo Sacerdote, sino dios viviente, descendiente directo de Amateratsu, la diosa del Sol.

Los emperadores chinos eran, así mismo, Hijos del Cielo, dioses sobre la Tierra, ejerciendo al tiempo el papel de Sumo Sacerdotes. Este privilegio, está ya documentado desde la Edad de Hierro en China. Desde unos mil años antes de Cristo, los emperadores de la Dinastía Chan eran los encargados de ofrecer los sacrificios de fin de año a los espíritus del Cielo y la Tierra.

Los reyes cristianos de Europa, ostentaban su poder “por la Gracia de Dios”. Aún hoy día, los monarcas nórdicos son cabeza de sus iglesias nacionales, Los emperadores europeos, eran ungidos y coronados por el Papa, comprometiéndose con ello a la defensa de la Iglesia Romana. Al tiempo, tal ceremonia era como un signo externo de sumisión al poder papal. En la actualidad, en España, la concesión y sucesión de títulos de nobleza, conserva un trámite en el que emiten su informe, de buen cristiano, las autoridades eclesiales de la diócesis donde resida el futuro titulado. Se ha de tener en cuenta que los nobles, la aristocracia, eran los ‘defensores de la Cristiandad.’ Estas ceremonias, permitían mostrar que los monarcas ejercerían su poder como un don de Dios, con lo que, desobedecer al rey, se convertía, subsidiariamente, en rechazo de leyes divinas.