Dimensiones Humanas

Un tren eléctrico autopropulsado mediante energía solar e hidrógeno, sería una solución al transporte en las islas. Desde Las Palmas a Mogán, o desde Santa Cruz a Las Américas, con pocas paradas intermedias. Una red colateral de pequeños autobuses eléctricos de autopropulsión solar, que partiesen desde los distintos puntos de enlace, distribuiría a los pasajeros por el municipio correspondiente a la parada. Estas guaguas podrían ser no sólo solares, sino mixtas, dotadas con acumuladores conectables a la red. Sería un consorcio perfecto para Titsa, Unelco y la Salcai.

Lo que no puede continuar expandiéndose es el gigantismo de las autopistas, en un territorio tan limitado como el de las islas. La degradación progresiva del paisaje, los millones de horas perdidas a diario en las carreteras. Los miles de vidas sacrificadas al dios Asfalto y la inmensa polución ambiental que causa la continua ignición de su fuego sagrado, en las aras de esos templos laicos llamados autos, son el holocausto más nefasto que nunca pudo ofrecerse. Se está ofrendando a la Naturaleza toda, incluida la Humanidad. Somos esclavos del transporte por carreteras, y en ellas se queman la economía y el ecosistema del país. En beneficio de unos pocos, muy pocos, fomentadores de la producción de coches y petróleos.

No es que haya llegado el momento de prohibir el ensanchamiento de más carreteras, pero sí debe fomentarse al máximo el uso del transporte público no contaminante. Continuar al ritmo que vamos, producirá un colapso físico y económico, además de catástrofes naturales, como las de los bosques enfermos y los cambios climáticos.

Las ciudades no pueden seguir transformándose, perdiendo sus dimensiones humanas, sólo para que entren más coches en sus calles. Se está dejando de pensar en las personas, para sustituirlas por coches. Se presta más atención a la construcción de nuevos aparcamientos, mientras olvidan dotar a los barrios con plazas y parques, pensados para niños, ancianos y enamorados. ¿ O es que los enamorados no son también importantes? Siempre fueron los jardines lugares adecuados para la poesía y el amor. Romántico, maternal, filial, o animal. Pero Amor. Y ese es un dios al que los políticos constructores de autopistas parecen haber olvidado. Sólo nos faltaría que, en alguna de las pocas plazas ajardinadas que van quedando, nos quitaran las flores para colocar un monumento al coche, la gran máquina de recaudar impuestos y condicionar vidas.

Escrito en Agúimes, el 23./3.1998, y enviado a la prensa local.

En estos años transcurridos desde que envié este artículo a la prensa, tengo noticia de que han instalado algunos bancos para que la gente pueda sentarse en los jardines. Eso es todo.
Se podría aprovechar que, en la actualidad, el Instituto Tecnológico de Canarias ha desarrollado, en su sede de Pozo Izquierdo, motores que pueden usar el hidrógeno como combustible.

Es extraído de pura y simple agua. Al aire, como toda ‘contaminación’ envía algo de vapor de agua. O sea, la técnica ideal la tenemos aquí ya. Sólo falta la voluntad política de disponer los fondos suficientes para su puesta en marcha industrial. ¿Qué me dicen de emplear masivamente en Investigación, Desarrollo e Innovación las cuantiosas Reservas de Inversión? Antes de que alguien piense reinvertirlas en solares y apartamentos. La idea podría habérsele ocurrido ya a alguno.

Añadir comentario