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Universal y parcial

Sunday, April 13, 2008

Quien aumenta el conocimiento, aumenta el dolor. ¿Desde cuándo el conocimiento produce dolor? Yo diría que, el conocimiento de las causas, produce consuelo. ¿Debo interpretar la frase bíblica en el sentido de que mientras menos se sepa, más cerca se está de Dios? ¿Es esa la moraleja de la frase bíblica? Hay veces que los escritos bíblicos confunden al lector. Parecen intencionadamente contradictorios, o crípticos. Resulta paradójico que, cuando algún personaje bíblico quiere saber, conocer, reciba un castigo ejemplar, que incluso pueda costarle la vida, especialmente si es mujer. Eva y la mujer de Lot podrían servirnos de ejemplo. ¿Por qué ese elogio de la ignorancia? Parece como si se pretendiese repartir el cielo entre tontos e ignorantes, más que a los inocentes. Inocente no es equivalente a ignorante. Hay muchos inocentes sabios y tontos malvados.

La inmolación de los mártires es, en muchas ocasiones, provocada. Especialmente, por quienes quisieran convencerse del poder que pueden ejercer sobre sus fieles seguidores. Es la forma más directa y efectiva de crear una historia de persecución y santidad súbita. Hay quien es más útil muerto que vivo. El hecho de hacerse matar, o morir por una causa, provoca más adhesiones repentinas que la propia lenta vida de un casto, dedicado al rezo continuado y la prédica exaltada. La sangre buscada por los fanáticos es el mejor fertilizante de sus creencias. La prueba última de su entrega total a la causa. Que atrae al sacrificio a otros con sus mismas tendencias. En las guerras religiosas, todos los muertos son mártires. Sea cual fuere el bando en el que lucharan, murieron por su creencias.

La mayor parte de los gestos ceremoniales, en cualquier fasto, civil, militar, vocacional, o devocional, rozan el punto de lo risible, si, desde fuera, no se entiende el sentido de la ceremonia o no se siente su motivación. Para pensar racionalmente, los hombres de creencias profundas lo tienen difícil. Primero deberían dejar de pensar parcialmente, para entrar en lo universal. Lo parcial es parte de lo universal, pero no lo llena todo, le falta grandiosidad. Cuando se habla de pasar “al seno de Dios”, parece como si se identificase a Dios con el Universo. Todo procede de Dios, todo va a Dios. Nosotros, todos, somos una parte del Universo, pero no somos el Universo. Ni logramos excluirnos de él. No podemos transportarnos fuera de lo existente. Ni podemos crearnos un nuevo Universo a nuestra medida. No somos dioses. Ni siquiera podemos librarnos de nuestra condición natural de seres casi en serie. Lo único que nos puede transportar fuera de la realidad, es nuestro cerebro. Tenemos la potestad de poder poner en marcha la máquina de la fantasía, pero, ella misma no se puede librar de su materialidad. Cualquier fallo circulatorio, o cortocircuito neuronal, avería la máquina, pretendidamente perfecta, de fantasear. Una fantasía puede llegar a todas partes, pero no lo es todo.

Quien basa su comunicación en el misterio, es que no ha entendido nada de lo que pretende explicar, ni le importa que tú lo comprendas. Su actitud está basada en la validez de la ignorancia, para explotarla. Él mismo no pretende saber, sino asombrarse de la magnitud de lo que desconoce. Sensación que intenta traspasarte.

Ser uno mismo es, como ayudar a la naturaleza en su labor de construir una individualidad más definida. Las creencias se inculcan en la niñez, y ahí quedan soterradas, para toda la vida. Para cultivar las ciencias, hace falta madurez mental.

La rutina de seguir la corriente es lo que más puede destruirte. Ni llegas a ser tú mismo, ni te conviertes en otra persona definida. Eres, como máximo, un reflejo de lo ya existente. Quien reduce todas las verdades a una sola, termina por no tener ninguna. Verdades, no sólo hay muchas, sino que varían sus valores relativos, a lo largo de la vida.