Go to content Go to menu

Mentes y Pensamientos

Thursday, December 24, 2009

Cuando, los grandes comunicadores de verdades prefabricadas, empiezan a valorar la verdad mágica de sus palabras, por encima de la verdad científica, debemos principiar a temer, como rebaño dócil que se deja conducir, si nuestro pastor se ha confundido de estrella guía y nos puede estar conduciendo, él mismo, al precipicio. El conmigo o contra mí, las guerras de clases, las eternas sospechas, el ataque solapado, castrador y represivo, de todos los absolutistas, contra la libertad, dan lugar a pensamientos negativos. La impresión general, es la suma de las impresiones parciales. Estamos viviendo tiempos de crisis, indudablemente, como siempre. Las crisis, los altos y bajos, son inherentes a la vida. Sólo que las crisis graves se trasladan de lugar, aún cuando permanezcan en el tiempo. Nunca el mundo fue una balsa de aceite. La verdad se puede ocultar, pero eso no la cambia. Su esencia permanece. Toda verdad es individual. Aún cuando sea única en su origen, no tiene el mismo valor, observada desde un punto de vista y el inverso. Habiendo una piedra en movimiento, no es igual lanzarla que recibirla.

Ser feliz, sentirse bien, tener ganas de reír, son estados deseables del Hombre. La sociedad que los coarta, está mal orientada en sus principios. Pero, la tiranía perfecta consiste en llegar hasta la apropiación de las almas. Vemos que Bush, Putin, Sharon, los sultanes sauditas, como algunos políticos y líderes religiosos más cercanos a nuestro entorno, utilizaron su acercamiento a las autoridades de cualquier tendencia, para buscar su complicidad recompensada, haciéndola revertir en beneficio propio. La unión del poder político con el religioso, ha dado siempre lugar a la gestación de las peores dictaduras. Sea cual fuere la religión de que se trate. A veces, ideas que han estado ahí, toda la vida, sin que pareciesen conducir a parte alguna, tienen recodos que no habíamos visto, pero que, iluminados adecuadamente, con la luz nueva, de gente sin prejuicios, nos indican salidas inéditas de viejos laberintos.

La juventud hace bien en ser iconoclasta. Los maestros están para traspasar conocimientos y enseñar a pensar, no para hacerse admirar por su saber. Los preceptos no son murallas, están para ser superados. Las palabras, como las actitudes, no tienen el mismo valor en distintas circunstancias. En los sistemas de creencias y principios totalitarios, las directrices son órdenes. Quien no cumple, se convierte en reo. No hay excusas para el disidente.

La creencia en el poder mágico de la palabra, sobre las obras y sus secuelas, no sólo en el propio transgresor, sino en los otros seres afectados por el error confesado, ha derivado, modernamente, en el psicoanálisis y prácticas colaterales de psicoterapia. Quien confiesa, descansa. Libera su alma del peso del pecado. Así se explica que, hasta no hace muchos años, algunas disposiciones eclesiales prohibieran la práctica del psicoanálisis a los creyentes. Trataban de evitar que el sicoanalista, con su cómodo diván, y búsqueda de justificaciones freudianas a sus desviaciones de conducta, les quitaran la clientela.

Añadir comentario

Fill out the form below to add your own comments

Datos de usuario





Añadir tu comentario