Go to content Go to menu

Nadie es Inocente

Saturday, August 1, 2009

Si la ONU no cumple, por igual, con todos los pueblos que debe proteger, alguien está haciendo trampa.

Nadie es inocente, en la perpetuación de la trampa mortal en que está metido el pueblo palestino. Se le da un estatus nacional al pueblo hebreo, mientras se desaloja de sus fronteras al pueblo palestino. Un pueblo no es más humano que el otro. Esperemos que la balanza de la justicia internacional no esté trucada.

Porque los indicios aparentes de futuro estable para los habitantes palestinos de la zona en conflicto, parecen dudosos. Si ambos pueblos acumulan derechos equivalentes, no puede, siempre, prevalecer el derecho de los habitantes hebreos, sobre aquellos que pertenezcan al pueblo palestino. Las fronteras, legalmente reconocidas, para Israel, son las fijadas por los acuerdos de Naciones Unidas.

No se puede ir por el mundo pretendiendo ser los dueños de la razón. La razón, los derechos, son siempre compartidos. Quien no escucha, pierde el derecho a ser oído.

Los palestinos, los antiguos filisteos de la Biblia, ya estaban en su tierra, Palestina, antes de que llegara Moisés con sus huestes, huyendo de Egipto. Invocando el derecho divino a desalojarlos de aquel territorio. Esto sucedía quince siglos antes de nacer Jesucristo. La lucha sigue. El pueblo de Israel, siempre viajero, ha ido y venido de Palestina. Los palestinos permanecieron en sus raíces.

Mientras se niegue a este pueblo el derecho a ser dueños de su tierra, no habrá paz en Israel y alrededores. La política de exterminio y destrucción, no puede generar sino odios acrecentados. Haber expulsado a cuatro millones de palestinos de sus tierras, sin permitirles el retorno, sólo crea una inmensa bolsa de odio, madre de esa violencia, que no puede cesar mientras no desaparezca la injusticia masiva, en ese rincón del mundo. La creación continuada de asentamientos, ocupados con la fuerza de las armas. La invasión constante y progresiva de los territorios palestinos, la destrucción sistemática de sus hogares, el asesinato selectivo de sus dirigentes, la quema concienzuda de los registros de la propiedad y censos de población, para que ningún palestino pueda demostrar su vinculación con la tierra de sus mayores, ¿podría calificarse de terrorismo de estado? Si así fuese, sus herederos podrían tener una labor que hacer durante los próximos tres mil años: Apagar las llamas que el odio generado por supuestos derechos divinos enfrentados, ha alimentado durante estos últimos tres mil quinientos años. Desde Moisés acá.

¿Eran los cruzados terroristas? Si los viésemos actuar hoy en día, quizá las clasificaciones aceptadas en su época cambiasen. En la actualidad, estarían muy cercanos al concepto actual de invasores fanáticos. Tanto como lo están los militares de otros pueblos invasores actuales. Tratar de resolver problemas terrenales, amparándose en el derecho divino, puede tener la ventaja de convencer sobre su propia razón a los atacantes. Pero, generalmente, los atacados adoran a un Dios diferenciado, más cercano a sus planteamientos. Desde un punto de vista musulmán, ¿son los palestinos terroristas o mártires?

Añadir comentario

Fill out the form below to add your own comments

Datos de usuario





Añadir tu comentario