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Humanidad Doliente

Thursday, July 31, 2008

No pueden ser ejemplos de humanidad comprometida, quienes valoran lo sobrenatural, probablemente inexistente, sobre la Humanidad doliente.

Aquellos que basan su poder en amenazas extraterrenas desconocidas, utilizan armas no muy distintas a las de los terroristas: el miedo a lo que pueda pasar, si se desobedecen sus órdenes.

Las religiones y creencias derivadas de la Biblia, son las que más dolor han causado a la Humanidad, en sus luchas fratricidas, por la primogenitura y pretendida hegemonía entre creencias hermanas. Donde hay mucho bueno, surge mucho malo, si se trata de imponer su exclusividad. La dictadura de las creencias, deja de ser humanamente soportable, cuando se pretende hacer ángeles de los hombres.

No puede ser respetado, quien no respeta a nadie, excepto a sí mismo y los suyos. Con sueños de grandeza sólo limitados por la sinrazón evidente. Nos han enseñado a limitar nuestras órbitas mentales dentro de unos límites circulares, de los que no podemos salir. No dudar de lo establecido y permitido, es la prisión donde se enseña a no progresar. A no sobrepasar los límites impuestos por el mundo de las creencias, que ellos consideran como únicas válidas.

Se atribuyen el derecho a ser dueños y señores de nuestras mentes, y, por extensión, de nuestro mundo. En el mundo del pensamiento español, falta libertad para razonar, sin límites. Somos un pueblo encerrado en nuestras creencias limitantes. Nos impedimos, a nosotros mismos, la grandeza sin límites del pensamiento científico.

Para tener un país de científicos creadores, como pretendemos, se ha de empezar por enseñar, en las escuelas, a pensar, no a creer. Las creencias embotan el cerebro, son un producto de la ignorancia. Quien cree, no razona. Se enroca en sus pensamientos graníticos. España es un país de soñadores carceleros mentales. Hay que quitarles las llaves de nuestro pensamiento, a quienes se consideran dueños de nuestra mente. Nadie tiene autoridad, sobre la Tierra, para condicionar, globalmente, el pensamiento humano. Miles de años de pensamientos doctrinarios, no nos han conducido más que a un laberinto de creencias imposibles, esclavizantes. Cada una con sus prohibiciones específicas. Pero, todas ellas, dirigidas a demostrar a sus creyentes que ellos, los ministros de su dios, son los dueños de sus vidas morales y sociales. Fuera de cuyo círculo, no existe verdad o bondad posible.

La libertad de pensamiento es la clave de todo progreso. El hombre, sin pensamiento libre, no es más que un animal irracional. Quien no se sienta libre para pensar, que no piense. Primero debe recobrar su libertad mental. De otra forma, será sólo un eco de sus jerarcas.

Las organizaciones más poderosas de la Tierra, son aquellas dedicadas a controlar el pensamiento de las personas, es decir, su misión impuesta es la de impedir que las personas piensen algo distinto a lo que tales organizaciones de poder imponen. Y la gente lo acepta como legítimo: la esclavización del pensamiento y, por ende, la de las propias personas, miembros de los pueblos que trabajan para dirigir todos sus esfuerzos al beneficio de tales organizaciones de poder: Sus dueños e infiernos, en el que se agostan y queman.